«Te necesito».
Pero con un beso, me voy corriendo. Subo la escalera hasta mi casa y ahora estoy peor, muchísimo peor de lo que estaba antes de bajar. Vacío …Me duele el estómago, la cabeza. Casi diría que el corazón. Siento tanto dentro que me da pánico. Tengo una angustia que no me permite respirar bien, que me ahoga.
Necesito hablar con alguien, consejos, pero aun así me meto en la cama, abrazado a Miau. Temblando tanto de miedo que me asusto. No quiero volver a sufrir por un hombre, pero a la vez me merezco una nueva oportunidad y encauzar mi vida, abandonar este estancamiento del que no soy capaz de salir. ¿Me voy a volver a separar de él de nuevo? ¿Se va a repetir la historia de hace unos días? ¿Voy a estar de nuevo echándole de menos? No he podido dormir en toda la noche y sigo tumbado en la cama con los ojos como platos, la chaqueta aún puesta y mi gato contra el cuello. El sonido del despertador es mi salvación y doy un bote en la cama. Tengo náuseas y el corazón hecho pedazos. Me arreglo sin nada de ánimo, apenas me peino. No desayuno, tengo ojeras y ni siquiera me esmero por esconderlas. Una vez en la inmobiliaria, me paso el resto de la mañana fuera, fumando sin parar, con la mente lejos, con él… ¿Qué me pasa? ¿A qué viene tanta necesidad de Tae? Tantas ganas de ir a su lado. Temo estar equivocándome, pero con la vida que tengo, tampoco puedo dejarlo todo por un hombre del que apenas sé nada más que lo que quiero saber. Lo suficiente para que Tae tampoco me pregunte a mí por mi pasado. Oigo que me silban y al mirar a la derecha veo a Mark, acompañado de Jungkook , saliendo los dos del edificio. En cuanto se me acercan se quedan a cuadros.
—¿Hobi?—Mark me quita el cigarrillo y me empuja hacia dentro de la inmobiliaria. Jungkook no da crédito y nos sigue, yo no me resisto.
—¿Qué coño te ha pasado? ¿Te has visto las pintas que tienes? —Casi no siento ni padezco. Soy una especie de zombi.
—No he dormido bien…
—¡Eso salta a la vista!
Me dejo caer en el sofá y me acuno la cara. Me estoy volviendo loco de tanto pensar y entonces me doy cuenta de que necesito a mis amigos.
—Hoseok, por Dios, ¿qué pasa?
—Es Tae… Yo no sé si hago bien o mal, estoy perdido. Mark.. ayúdame.
—Oh, nene —jadea Kooki. Cierro los ojos—. Qué fuerte, tiene que ver con un hombre. La otra noche pensé que era un polvo… ¿hace cuánto que no echas uno? Al final vas a volver a ser virgen…
—Kooki… A ver, Hobi. Se ha ido por motivos personales —me dice Mark , más serio, y noto que me acaricia la rodilla—. Sólo te voy a decir una cosa: si sientes, no pienses. Recuerda lo mal que lo pasaste con Yoongi, pero al menos entonces eras humano. Te veía llorar o sonreír… aunque ese cerdo no lo mereciera.
—¡Haz una locura! —propone Kooki con naturalidad—. ¡Ve a buscarlo!
—Quizá te necesita —susurra mi amiga la rubia—. Su padre está mal… Y eso es lo que me reprocho una y otra vez. Que él me pidiera que lo acompañara, tras decirme que quería intentar algo conmigo. Tae buscaba algo serio cuando yo no le había demostrado nada positivo… Aguantando que yo me callara, confirmando con ello que pensaba en otro. Pero me da tanto agobio empezar una relación.Me encojo; ¿por qué me duele tanto este repentino sentimiento? Una vez,por estar destrozado, acudí a donde no debía y luego… ¿Y si hoy lo que necesito es correr hacia la persona que ha traído un rayo de luz a mi vida? Sin cuestionarme por cuánto tiempo, sin pensar en los porqués, aunque esodesordene mi organizada vida, mi rutina…
—Llama a Jimin—pido, levantándome de un bote. Me acaricio la sien—. Me voy a Seúl y no sé cuándo volveré. Lo dejo a él a cargo de todo. —Mis amigos me miran anonadados—. Tengo que hacerlo, ¡no puedo seguir estancándome y él…! Él me da algo que no me ha dado nadie desde…— Ambos aguardan inseguros, pero yo me callo y corro al ordenador para actualizar toda la información que Jimin va a necesitar durante mi ausencia. Sé que los decepciono, pero ahora no es el momento de hablarlo. En realidad ese momento no sé si llegará.
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DEPRIVED (VHope)
Fan-FictionLos cuerpos están conectados desde el minuto uno. La necesidad indescifrable que poseemos nos consume. Pero el error del pasado nos separa. Las cicatrices en nuestros corazones no han sanado sin importar que las de la piel ya no sean más que solo u...
