—De acuerdo —dice, dándose por vencido—. De acuerdo. Tranquilo. Le cuesta alejarse, la vena sigue latiéndole en el cuello, muy cerca de estallarle. Lo empujo y se retira a duras penas, necesitado de desahogarse sexualmente, y se echa en la cama de costado. Se pellizca la nariz y masculla improperios, bajito.
—Lo siento… —murmuro.
—¡Odio esto! —exclama.
—Yo también… Tae —Me vuelvo hacia él y, salvaje, le chupo el mentón. Demostrándole que puedo ser salvaje en la cama—. Gracias, te juro que voy a recompensarte, sólo dame tiempo.
Desconcertado, se toca la mejilla herida y advierte:
—Quiero los nombres de las personas que te han hecho daño, Hoseok. ¡Quiero saber todo lo que desconozco!
—Dame tiempo —repito—, un poco.
No es fácil confiar. Beso la cerrada comisura de sus labios e inicio un camino lento y ardiente, como sus caricias. Bajo por su cuello, su pecho, notando el ritmo tan acelerado de su corazón. Pero sigo descendiendo hasta su pelvis y señalo el
beso tatuado, lo acaricio con el dorso de los dedos. Tiembla momentáneamente con un gruñido tan fuerte que me alarma, pero se recompone, mirándome con las manos detrás de la cabeza. Sigue duro y esta postura hace que se lo vea tan…masculino, tan varonil.
—¿Era de…? ¿La querías mucho?Enseguida sabe a quién me refiero, al Doncel con el que estuvo casado. Se muestra incómodo, carraspea. Yo me asombro, también me molesta el tema.
—No, no era de el y quererlo… —repite y omite la totalidad de la respuesta—: Lo he necesitado y añorado más que respirar.
No lo admite. ¿Cómo se le llama entonces a eso sino amor? El beso no es del doncel con el que estuvo casado… ¿A cuántos ha pertenecido? Recuerdo que la cámara sigue conectada; la miro, desciendo y le chupo la punta del miembro, avivando su anhelo. Entonces me sujeta del pelo sin delicadeza. Aprieto los dientes, porque eso me duele mucho. Estoy enfadado y celoso.
¿Dónde está ese otra chico? ¿Qué pasó entre ellos? Insisto:—¿Ya no lo necesitas?
Se retuerce; doy otro lametazo, no quiero que justo ahora me diga que sí, que lo quiere y lo necesita. Por ello, paseo la lengua por su humedad y me hago dueño de su deseo. Sabe bien, a eso que navega entre lo salado y a puro hombre. Siento que disfruto con su goce, que me llena y que abre otra puerta hacia mi liberación. ¿Y si se está acordando de él? Desesperado, le doy bocaditos en la punta y responde gimiendo:
—Ya no existe ese chico, Hoseok. No sé qué pasó con él. Me quedo más satisfecho y, decidido, suplanto aquellos labios por los
míos y lo beso ahí. Lo quiero para mí y voy a luchar por esta nueva oportunidad. Tae me tira del pelo y me obliga a que lo chupe, a lamerlo. A que me aleje de su tatuaje. ¿Por qué? Se lo ve diferente, alterado. Muy agitado, incluso descompuesto.
—Hoseok… —gruñe. Me exige que le toque y lo vuelva loco. Yo recorro sus muslos, su
abdomen, su cuello y me arrodillo para que contemple mi imagen provocativa.
Tae me estudia y, entre gruñidos hambrientos, da unos puñetazos contra
el colchón, moviendo sus estrechas caderas y metiéndose en mi boca,
encajándose en los dedos apretados de mi mano alrededor de su dura erección… Hasta que al retirarme para echarme el cabello a un lado, explota en ella.
Se me abre la boca, embobado. ¿Ha hecho esa cerdada? Sus sacudidas son violentas y no las comparte conmigo. Se retuerce solo, conteniéndose. Dejando que los espasmos lo liberen. Cuando finalmente, temblando un poco, acaba, me señala la mano, con la que no sé qué hacer. Es muy desagradable, pero estoy tan eufórico que me guardo la bronca y el reproche para otro día.
—Ya tienes otro motivo para acordarte de mí —dice, confirmando que lo ha hecho aposta—. Y lo veremos juntos —prosigue, guiñándole un ojo a la cámara. Sin embargo, la sensación de que está enfadado conmigo no desaparece. Mi instinto me dice que algo me esconde.
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DEPRIVED (VHope)
FanfictionLos cuerpos están conectados desde el minuto uno. La necesidad indescifrable que poseemos nos consume. Pero el error del pasado nos separa. Las cicatrices en nuestros corazones no han sanado sin importar que las de la piel ya no sean más que solo u...
