Capitulo 34: Eternos Rivales

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Me bajo del coche una vez decido que he de hacerlo, tras haberlo pensado bastante. Los he seguido; no sé si he perdido por completo la cabeza. O mis motivos son justificados y acertados. Ya no sé nada.

Me escondo detrás del árbol que da a la sala donde cenan. Casualmente, la cortina está abierta por completo. Los tengo enfrente, me cuesta tragar. Están tan cerca que me invaden los celos. Cierro los ojos, no soy capaz de mirarlos.

Araño el tronco, desesperado.¿Cómo puede estar Hoseok aquí después de lo que hablamos? Con él… ¡Él! ¿Qué le ve?
Esta tarde, y sin poder soportar la inminencia de la cena, se me ha revuelto el estómago. Al ir por un café, lo he visto, un hombre que se escondía cerca de la inmobiliaria. No sé por qué he pensado en él… Sin más, me he acercado.

—Si le haces daño te mato —lo he amenazado, cogiéndolo del cuello y
empotrándolo contra la pared. Sorprendido, se ha quedado paralizado, sin decir nada. —Soy Taehyung , el que lo llamó el otro día después de que tú te lo hubieras tirado.

—¡Suéltame! —ha reaccionado al reconocerme. He supuesto que el sentimiento de odio era mutuo, por ser los eternos rivales.

—El me ha buscado —ha dicho luego.

—No me importa. Que haga lo que quiera. ¡Esta noche haced lo que os dé la gana! Pero ¡si haces algo en contra de su voluntad, te mataré, hijo de puta! Se ha zafado de un empujón, poniéndose bien la chaqueta. De pronto, algo en él me ha hecho saltar las alarmas, no he sabido descifrar el qué. Algo sombrío, nada bueno. Hacía un rato me había propuesto abandonar a Hoseok a su suerte pero he tenido miedo. No por el miserable que me retaba con la mirada, sino por lo que pudiera pasar en la cena.

No entre ellos, iba más allá de eso. Ya no eran únicamente las imágenes de ellos entrelazados en la cama lo que me abría la carne. Ha sido algo más fuerte y profundo.

—Cuidado conmigo —he insistido con más furia—. Si te atreves a ser…

—¡¿Qué, eh?!—Me he callado, sin darle una sola pista más y luego he añadido—Ándate con ojo, que te tengo ganas.— He ladeado la cabeza y él ha tragado con cara de asco.

—Hoseok es una persona importante para mí, más de lo que jamás llegarías a imaginar porque no eres capaz de valorarlo. —Me he apretado el puente de la nariz—. Lo amo y por tu culpa… Espero que no tenga mucho más de que culparte o te juro por mi vida…

—¿Qué sabes?

—¿Qué ocultas? —Lo he intimidado con mi cuerpo—. Más te vale que no hayas sido capaz de lo que imagino. Más te vale que vaya descaminado.

—Yo…

—¡Tú no lo mereces y el es tan idiota que, pese a decirme que ya no significas nada en su vida, va a ir a verte! —Ha sonreído desafiante.—Esto no va a quedar así —añado—. Que Hoseok haga lo que quiera, pero procura no haber robado algo que no te pertenecía.

—Hoseok me la comía como nadie.— ¡Hijo de puta! Me he mordido el labio, agitado, mientras él continuaba: —Era un sumiso perfecto, me lo daba todo. Me lo follé en todas las posturas imaginables en el pasado y la otra noche…— Un seco golpe ha impactado contra su estómago, silenciando su asquerosa boca. La misma que me producía asco, sobre todo, cuando lo nombraba. Sin preámbulos, me he alejado… no a mucha distancia. No soy una persona que dé golpes con facilidad, aunque motivos me sobraran en este caso. No he podido desaparecer como me había jurado hacer por el rechazo que estaba sintiendo por Hoseok. Lo he esperado… y lo he seguido. Lo que he descubierto me ha llevado hasta esta cena.

Abro los ojos y siento que me desgarran por dentro. ¿Qué ha pasado? El acercamiento entre ellos es más íntimo, tierno. Doy un paso atrás, descompuesto, abandonando esta batalla que ya no me pertenece. Como él....

DEPRIVED   (VHope)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora