Capitulo 21: Termina un capítulo viejo... Empieza una nueva historia

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Desde aquí , Taehyung y Hoseok contaran la historia en su actualidad , el presente ...

Acabo en un bar de copas del centro de Gwangju. Solo, como me he prometido. Sin prestar atención a quien hay a mi alrededor, recordando cada palabra y cada frase dicha desde que lo nuestro comenzó de nuevo. Sí, increíblemente son dos veces, ¡¡y yo no lo sabía!! ¿Cómo pude no darme cuenta? ¿Y cómo hacerlo? Sigo en trance, me cuesta creer que todo esto sea cierto. ¡Él!, el hombre al que he añorado y odiado por igual, sin darme cuenta de lo primero hasta que ha vuelto a mi vida... Una parte de mí, quizá la más irracional, la loca, la que había desaparecido, cree que no he querido barajar esa posibilidad, que me he engañado. No quise pensarlo al percibir las sensaciones que me llegaban desde nuestro primer encuentro. Y tenía un claro motivo... Mi piel y mi corazón lo reconocieron como yo no supe hacerlo, como no tuve la capacidad de hacerlo.

-Otro mojito, por favor -le pido al camarero.Apoyo la frente contra la helada barra y me echo a llorar. No soy capaz de

controlar el llanto. Tampoco me importa que no sea el lugar. Rememoro el momento en que mi vida se destrozó, cuando Vante no hizo nada por evitarlo, y no soporto el dolor. ¡He sido feliz con él estos días! ¿Por qué ha tenido que destrozarlo todo? Sollozo, triste, mal. Cierro los ojos y las imágenes afloran sin compasión por primera vez completamente, sin que yo sepa dominarlas.

-¡No!

-Aquí. Ese hombre tiró de mí y me lanzó contra el suelo. ¿Me esperaba? Apenas había dado unos pasos alejándome de la puerta de Vante.

-Eres mío...—Olía a alcohol y yo estaba muerto de miedo. Llamé a Vante, llamé al hombre que acababa de marcarme con un látigo, esperando que con su salida enmendase ese error. Pero no pasó nada. Me taparon la boca y acercó a mi cuello unos ásperos labios. Apestosos. Yo intentaba apartarlo, alejarlo, y no era capaz. Su mano ascendía ya entre mis piernas... Todo sucedía demasiado deprisa. Quiso sujetar las mías por encima de mi cabeza y ahí obtuve mi oportunidad. Le di un rodillazo en sus partes. Respiré, me creía a salvo... hasta que me agarró por el tobillo y caí al suelo de espaldas. Y entonces sentí el pinchazo. Las palabras no me salían, me ahogaba. Luché... Al estar borracho, ese cerdo no pudo retenerme y corrí, corrí con la sangre bajando por mis piernas. Desfallecido, paré un taxi...Cuando me desperté, estaba en el hospital.

-Ha perdido al bebé que esperaba, lo sentimos.

«Ha perdido al bebé que esperaba, lo sentimos».

Las palabras de ese día acompañan cada copa que pido. ¿Cuántas llevo? No lo sé ni tampoco quiero saberlo. Pago la última y salgo afuera, tambaleándome. Antes de cerrar la puerta casi me caigo, pero un hombre me sujeta. -¿Está bien? Asiento entre la risa y el llanto. No sé cómo, consigo parar un taxi en la Gran Vía.

«¿Es esto lo que quieres?», me pregunto, antes de darle la dirección al taxista, que aguarda con paciencia. Sí, quiero alejarlo de mí y sé que esta es la única forma de no volver a sucumbir a su piel. Le daré asco y... La venganza me arrastra y termino soltando la dirección que no debo. Forma parte de mi pasado...

«¡Tae y Vante son el mismo!», me grito, volviendo a la cruda y dura realidad.

¿Qué hora será? Me parece ver que son las siete menos veinte de la mañana cuando llego a mi destino. Pago al taxista, me quito los zapatos y, descalzo, llamo a la puerta de una casa que me trae todo tipo de sensaciones. Pocas buenas. Y me recuerdo:

«Mi propósito es utilizarlo para hacer daño».

-¿Hoseok? -Trago saliva. Dejo que mis ojos vaguen por el suelo ante ese sonido-. Hoseok... Levanto la cabeza, echándome el flequillo a un lado, sin saber cómo actuar.

DEPRIVED   (VHope)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora