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¿Es su amor suficiente para mí? No creo merecer el mundo entero, pero si sé que merezco algo mucho más que una relación fundada en mentiras y engaños.

¿Puede mantenerme despierta pensando en lo que tengo que hacer para sacarlo de mi mente? Claro que puede.

Pero, ¿puede hacer algo más que hacer promesas vacías y darme lo que busco y merezco? No, no puede.

Se le hace tarde, pierde oportunidades como era de esperarse, pero parece no importarle. Y sí, he enviado mi respuesta anticipada.

No importa que quiera amarlo en todo momento y lugar, eso no se hizo para él.

Un beso suyo me basta para caer enamorada, una mirada para saber que estoy perdida, y un toque de su amor para perder mi rumbo.

¿Está listo para esto? Es evidente que no. Demasiado para él es poco.

¿Estoy decepcionada? Probablemente sí.

Ha demostrado no poder hacer más que hablar.

Me atrae y dice que me quiere, pero luego deja de sujetar las pruebas y vuelve con una patética canción que ha escrito para mí. Y sí, yo vuelvo a caer. Y el sistema se vuelve a repetir.

Necesitaba ver qué tan lejos podía ir. ¿Fue suficiente? Evidentemente no.

Entonces me pregunto...

Cuándo los días se ponen difíciles y las salidas son cada vez menos posibles, ¿él piensa en mí y lo que yo podría ofrecerle?

¿Piensa en nosotros cuándo conoce nuevas personas?

Porque yo lo hago, pienso en él, en nosotros. Necesitaba de su amor, no sabía que hacer.

Hasta que simplemente comprendí que no podía ser tan idiota. No podía seguir esperando un cambio que él no quiere dar. Así que decidí que era mi momento de pensar en mí y solamente en mí.

Y aquí estoy...

Son las tres de la mañana, tengo algunas copas demás en mi sistema y la cordura no parece formar parte de mi vocabulario.

Mi plan no es emborracharme y perder la consciencia hasta olvidar que me enamoré de un idiota que ha demostrado no querer hacer nada por nosotros. Bueno, si es. Pero solo el veinte por ciento.

El ochenta por ciento se basa en mí madurando profesionalmente y tomando las riendas ya no de una no relación fallida. Si no de mi vida como una mujer de diecinueve años que quiere algo más que un hombre para sentirse amada.

Es decir, ¿Quién diablos necesita un novio o una novia para sentirse exitosa? Pues yo no.

No necesito un amor, y si amo a alguien es porque puedo y quiero, no porque alguien me exija hacerlo.

Punto, no voy a decir nada más al respecto.

—Karol, aquí estás. —Clara toma mi mano. Me sonríe.— Fue increíble.

—¿Qué fue increíble?

—Verás, es que Mason tiene un amigo. Y ese amigo besa tan bien...

—¿Qué le pasó a Valentina?

—Ah, se fue hace mucho con Mason. —asiente.— Hace muchísimo...

—¿Y no pudieron avisarme?

—Es que estabas bailando con el chico guapo... ¿Dónde está él?

Oh... El chico guapo...

Veamos, es probable que haya intentado llevarme hacia algún rincón de este lugar para hacer algo más que besarme y yo reaccioné dándole un buen golpe que probablemente le impida tener hijos.

Dear Lover Donde viven las historias. Descúbrelo ahora