Narra Elisabeth:
Al día siguiente era la boda de Fleur y Bill así que nos tocó levantarnos pronto para poder preparar la Madriguera y recibir a los invitados. Al despertarme Ron me contó que Harry había intentado irse esa noche sin nosotros lo cual me enfadó bastante no sé si Harry realmente sigue intentando protegernos a todos pero de verdad no se entera de que no puede luchar contra Voldemort él solo.
Aún así lo dejé pasar y no le dije nada. Empecé a a prepararme para la boda, mi vestido era bastante bonito, Ginny y Hermione me habían ayudado a elegirlo, era un vestido rosa con un poco de brillo, la falda de vuelo con caída hasta por encima de las rodillas y me puse unos tacones no muy altos del mismo color del vestido.
-¡WOW!- exclamó Fred desde el marco de la puerta.
-¿Te gusta?- dije sonrojada
- Me encanta Lizzie, estás preciosa.- Fred se acercó a mí y me cogió de la cintura acercándome a él.
- Fred, ¿crees que con todo lo que está pasando está bien que celebremos una boda?
-Creo que precisamente por todo lo que está pasando nos merecemos disfrutar de esta boda más que nada.
-Estoy bastante asustada Freddie.- dije agachando la cabeza, realmente estaba asustada por si pasaba algo en la boda.
-Ey pequeña, mírame.- dijo tomándome de la barbilla para que le mirara a los ojos.- Yo también estoy asustado pero no pensemos en eso hoy, vamos a disfrutar de esta boda. Pienso encargarme yo mismo de que no cruce un solo mal pensamiento por tu cabeza y haré que bailes toda la noche.- me reí ante lo último.
-Te quiero Fred.
-Y yo a ti, Lizzie.
Después de darme un corto beso en los labios bajamos para ayudar con los preparativos. George nos contó que se había encontrado a Harry y a Ginny besándose en la cocina y me alegré mucho por ellos pues siempre supe que Ginny estaba enamorada de mi hermano.
Mientras estábamos en el jardín con los preparativos, llegó el ministro de magia buscándonos a Harry, Ron, Hermione y a mí. Nos llevó al salón y de su maletín sacó un pergamino.
-¿Qué es eso?- preguntó Harry.
-He aquí la última voluntad de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore. Primero a Ronald Billius Weasley le dejo mi desiluminador, un objeto de mi propia invención con la esperanza de que cuando todo parezca oscuro le muestre la luz.
Ron cogió el extraño objeto que le había dado el ministro y al abrirlo todas las luces se metieron en el pequeño aparato dejándonos a todos alucinados.
-Asombroso.
-A Hermione Jean Granger y a Elisabeth Lily Potter les dejo mi ejemplar de los cuentos de Beedle el Bardo con esperanza de que lo encuentren instructivo. Por último, a Harry James Potter le dejo la Snitch dorada que cogió en su primer partido de quidditch así como la espada de Godric Gryffindor.
Después de una pequeña discusión entre Hermione y el ministro sobre dónde se encontraba la espada, el ministro al fin se fue y yo me quedé a solas con Harry.
-Así que has intentado irte sin nosotros ¿eh?- le acusé.
-Liz, tengo que encontrar los horrocruxes cuanto antes, es lo único que acabará con él.
-Lo sé Harry, pero no puedes ir tú solo. Es muy peligroso y lo sabes.
-Y tú sabes que yo no quiero ponerte en peligro a ti Elisabeth.
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Mellizos
Hayran KurguEsta es la historia de dos hermanos mellizos, Harry y Elisabeth Potter. Ellos han sobrevivido al mago más tenebroso de todos los tiempos quien les busca sin descanso para acabar con ellos pero... ¿hará esto que los mellizos renuncien a sus amores? ¿...
