Los amigos de Dan sabían lo que hacían.
Cuando le conté a Wayne que Dan y yo nos habíamos mudado a un mismo departamento él no dudó un segundo en decirles a Ben y a Platz para que los tres, en menos de una semana, tuvieran sus cosas listas para mudarse a la que antes era la casa de Dan. No pasaba mucho tiempo con ellos, para ser honesta, pero cuando lo hacía me lo pasaba muy bien y todas mis preocupaciones se iban por la borda.
¿Qué mejor manera de pasar tiempo de calidad con alguien que moviendo cajas y acomodando todo tipo de muebles?
Mientras Platz traía las cajas llenas de sus cosas y los muebles grandes desde su anterior departamento a la casa, Wayne y Ben las subían al segundo piso y yo sólo me encargaba de colocarlas en donde considerara que quedaran bien. Bufé, admitía que me estaba esforzando en dejarles un lugar en el que se sintieran ellos mismos o al menos lo intentaran, pero sabía que, tarde o temprano, terminarían moviendo todo como ellos preferían.
Las cosas que iban en las cajas, de cierto modo, me dejaban conocerlos un poco más a fondo. Sabía que, justo como Dan, eran muy apasionados a la música, pero las cinco cajas lo suficientemente grandes para un par de televisores de tamaño grande repletas de discos de vinilo y su petición de que dejara uno de los tres cuartos que había en el piso de arriba para hacerlo su propio estudio me dejaban atónita.
No dudaba en que tarde o temprano llegarían a ser una gran banda musical.
Ben subió una de las últimas cajas, la dejó en el suelo y cayó de rodillas. Me asusté, y mi instinto fue correr a ayudarlo, pero cuando soltó un sonido que se asemejaba al de un perro en agonía supe que no era nada de qué preocuparse.
—Parece que hemos estado haciendo esto por una eternidad —gimió, esforzándose demasiado por levantarse del suelo.
Reí mientras regresaba a acomodar todos los discos en el mueble más grande que había hasta el momento.
—Sólo fueron dos horas —le dije, con voz relajada, como si quisiera admitir que yo tenía el trabajo más sencillo de todos—; además ya no hay nada más por subir. Todo queda en mis manos ahora, sólo espero que la comida no tarde demasiado en llegar.
—Supongo que fue muy sencillo para ti y para Dan mudarse, ¿no es cierto? —preguntó, en un suspiro de agotamiento.
—Fue... bastante normal.
—Sky, nada de lo que puedas vivir con Dan es normal —afirmó, soltando una risa burlona—. Es decir; Dan moviendo cosas de aquí para allá con su mente mientras ustedes hacían... no lo sé... otras cosas. Sólo me puedo imaginar la tranquilidad del momento.
—¿Por qué...? ¿Por qué movería cosas con su mente? —pregunté, confundida a más no poder mientras reía para ocultar mi nerviosismo.
Yo seguía enfocada en acomodar alfabéticamente cada álbum que sacaba de la caja y, de un momento a otro, Ben estaba justo detrás mío sentado en la silla giratoria que iría en su estudio casero.
—Sky, está bien —afirmó, con voz calmada mientras sacaba un cigarrillo de las bolsas de su pantalón para después encenderlo—, sabemos lo de Dan.
La incomodidad del momento que mi cabeza comenzaba a dolerme por no saber a lo que se refería, pero no quería verme grosera y continúe la conversación con lo que tenía.
—Sí habla mientras duerme, pero no es nada alarmante; es decir... creo que todos lo hacemos en algún punto, ¿no es así?
Se levantó de la silla y se colocó frente a mí, tomándome de los hombros, era apenas un poco más alto que yo y lo reconocía por ser el más gracioso de los cuatro, pero algo en su semblante y cómo el cigarrillo colgaba de su labio inferior hacían que replanteara toda aquella idea.
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CURSE | dan reynolds
Fanfic❝he was just a city, she's just a dirt road, but that never meant a thing❞ Dan sólo quiere tomarse un respiro de su ajetreada vida de superhéroe y espera que Skylar sea quien lo ayude a mantenerse cuerdo. ━𝐄legí esta vida y ahora estoy eligiendo...
