Me siento realmente culpable, Verónica me ha evitado desde lo sucedido, pensé que las cosas serían totalmente diferentes o simplemente no estaba pensando. No prestaba atención al juego frente a mí, me daba igual si ganábamos o perdíamos el partido, solo quiero hablar con ella, no he dejado de observarla desde que la vi llegar con su uniforme de animadora, su mirada cabizbaja me hace sentir horriblemente culpable, el cuarto tiempo finalizo dando por terminado el partido, me di cuenta que ganamos por la celebración entre ellas, a excepción de Renata que simplemente se acercó a tomar agua.
La vi sentarse en las gradas, imitando mi acción cada vez que termina un partido, esperar que las duchas queden vacías para poder entrar, me acerque a ella, me sonrió luego de que me sentara a su lado.
-¿A qué se debe el honor?
-A veces es aburrido estar sola -Fue la explicación más sencilla que encontré.
-¿Es divertida la banca? -Dijo con un toque de burla.
-Tan divertido como verte jugar -Ella río.
-Ni siquiera prestabas atención -Le mire confundida -El balón paso casi rosando tu cabeza y ni siquiera te inmutaste.
-Te lo dije, es divertido verte jugar -Repetí, mientras observaba salir del lugar a las animadoras, suspiré, como me odio.
-Iré a las duchas -Se puso de pie -Huelo a éxito -Olio su camiseta.
-Que modesta -Sonrió.
-¿Me vas a esperar? -Asentí -¡Genial! -Tomo su mochila y se fue.
Saque mi móvil con la esperanza de tener un mensaje de Verónica, pero era obvio que no pensaba hablar conmigo aun, algún día tendrá que hablarme supongo ¿Abre arruinado nuestra relación?, tengo tanto miedo de haber arruinado todo, ¡¿En qué demonios estaba pensando?!, bueno, no pensaba exactamente, todo parecía estar saliendo bien, repasaba una y otra vez los hechos, tratando de encontrar que había hecho mal, ¿Que hiso que reaccionara de esa forma?, quizás mi manera de reaccionar no fue la adecuada, solo quería respuestas, lo he arruinado, no debí acelerar las cosas.
Tengo una y mil preguntas más, lo peor de todo que no dejo que acercarme a ella, ni siquiera quería salir del baño, deje la habitación para que al salir tuviera su espacio con la esperanza de que este día quisiera aclarar lo sucedido, cosa que hasta el momento no ha sucedido, trataba de tranquilizarme, pero ciertamente no puedo sacarme el tema de la cabeza, no he podido ni dormir bien, probablemente dormí unas tres horas anoche, llegue cayendo del sueño y ves de dormirme arruino todo, hasta mi sueño, mejor me hubiera dormido desde un principio.
-¿Vamos almorzar? -¿En qué momento salió?, asentí, soy un peso muerto caminando hacia la cafetería, en el camino no pude evitar escuchar los murmullos a nuestro paso, pero ella parecía no molestarse al respecto, cuando ayer exploto con la desconocida número dos, olvide su nombre.
Al sentarnos trate de buscarla con la mirada, pero no estaba, seguramente esta con Jazmín en las gradas cancha de futbol, Renata trato de hacerme conversación, de temas triviales tratando de encontrar gustos en común o eso es lo que parecía, al menos ayudaba a distraerme un poco, ambas al parecer, quizás ella quería distraerse de todos los murmullos sobre nosotras.
-Entonces... ¿Dua Lipa? -Pregunto.
-Me encanta.
-Hubiera creído que eras una rara si decías que no te gustaba -Solté una leve risa.
-¿Por qué estás tan tranquila? -Frunció el ceño levemente quizás por confusión -Creí que te molestaba las burlas.
-Ayer fue mi primer día en esto, debo acostumbrarme -Hizo una pausa -Solo explotare si me llaman "Puta", si es algo como "Amiga del fenómeno" o "Fenómeno número dos", eso no importa, no creo que lo seas.
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¿Odiarla o amarla?
Romantik"Ya era un dolor de cabeza en la escuela y se convirtió en una montaña de emociones difíciles de controlar"
