Capitulo 59

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El único sonido que se escuchaba en mi oficina eran las teclas de los computadores, la he tenido todo el día trabajando aquí para ir paso a paso con sus deberes diarios, admito que apostaba a que no se presentaría el día de hoy ni ayer, me sorprendí al verla frente a mi oficina con dos vasos con café latte en mano, lo cual se me hizo extraño, y sorprendente que uno fuese para mí, no ha olvidado como me gustaba, a pesar de que ayer le mostré como se utilizaba la máquina de expresos que tengo solo para mí, decidió traerme uno, unas horas más tarde me pregunto si quería uno para prepararlo, lo cual descarto la idea de que solo quería evadir una responsabilidad, quiero engañarme y hacerme creer que la he dejado en mi oficina para supervisarla cuando perfectamente la puedo enviar fuera, pero no, Jazmín tenía razón, era demasiada mi curiosidad por saber que es de ella y su vida realmente, ¿Qué hace en un empleo así?, su padre es mi socio, ¿Cómo reaccionara al darse cuenta que ella trabaja para mí? Puede observar que olvido quitarse el spircing de la nariz, y tenía razón al notar que era muy finito, pero lo deje pasar solo porque se le ve lindo.

Note que la estaba observando hasta que ella levanto su mirada clavando sus perfectos ojos verdes en los míos, me sonrió levemente para luego volver a concentrarse, tenía una y mil cosas que quería saber, pero no quería permitírmelo, estamos trabajando y tampoco le pediría irse a tomar un maldito café conmigo, no en definitiva eso no sucederá. ¿Ella también querrá saber de mi vida? Es obvio que no sabe nada sobre mí.

La puerta de mi oficina se abrió de golpe, dejando ver una a Mackenzie con su móvil en mano y maleta de mano en la otra, ¡Maldición! Olvide enviar por ella al aeropuerto –Mi hermana puede administrar hoteles por todo el mundo, pero no mandar un maldito coche por mí al aeropuerto –Luego me pregunto porque necesitaba una asistente, poco le importo si podía tener a alguien en mi oficina, pero en realidad me conocía a la perfección y sabe que no recibo a nadie aquí, me levante sonriéndole nerviosa -¿Kendall? -¡Mierda! -¡OMG!, -Se acercó a ella la cual se puso de pie para corresponderle el abrazo -¿Qué haces aquí?, ¡Estas más alta de lo que recuerdo!–Dijo en un tono alegre.

-Hola Mackenzie, si crecí unos centímetros –Le sonrió, ¿Inoportuna? Si, define perfectamente a mi hermana, volvieron abrazarse.

-No estoy entendiendo nada –Dijo confundida –¿Por qué no me dijiste? –Me reclamo -¿Trabajan juntas? –Estaba por darme un ataque, Kendall ni siquiera sabía dónde ver.

-Te explicare camino al departamento –Dije tratando de que captara mi tono -¡Vamos! –Tome mi bolso y luego su brazo para alejarla de Kendall –Termina el informe y mi agenda de mañana –Ella asintió.

-¿Es tu asistente? –Pregunto en seco -¿Eres su asistente? –Le pregunto a ella, ¡Joder Mackenzie cierra la boca!

-Camina –Dije entre dientes.

-¡Me dio gusto de verte! –Gire mis ojos.

-¡Nos vemos, Mackenzie! –Dijo tratando de no reírse.

Camine rápidamente hacia el elevador mientras ella me seguía de cerca, hasta entrar en el -¿Qué demonios te pasa? –Dije molesta.

-¿De qué estás hablando? –Pregunto divertida –La que debería estar enfadada soy yo, olvidaste ir por mí –Se quejó –Además, ¿Kendall tu asistente?

Subí su maleta a mi auto para luego entrar en el –Si, Kendall es mi asistente –Dije enfadada para luego poner en marcha el auto -¿Cómo?, es recomendada de Romane.

-¿Esa es tu explicación? –Dijo incrédula –Esperaba una mejor historia que eso –Gire mis ojos.

-Solo lleva 3 días ahí –Me queje –Soy su jefa.

-Con soy su jefa tratas de decirme que has ignorado el hecho que es tu ex –Dijo divertida, no respondí.

–Casi me desmayo cuando Romane la llevo a mi oficina – Me queje en voz baja luego de unos minutos en silencio –He tratado de que renuncie desde que llego, y en vez de eso me ha llevado café y acata cada orden que le doy –Me queje –Fuera de eso, no tengo nada más que hablar con ella.

¿Odiarla o amarla?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora