Sentí sus besos sobre mi mandíbula, lentamente abrí mis ojos encontrándome con sus preciosos ojos color miel, tenia una sonrisa picara que revelaban sus intensiones, roso sus labios contra los míos dejándome con los labios entreabiertos, sonrió, sus labios ataron los míos con suma rudeza, mis manos presionaron con fuerza su cintura, enredo sus manos en mi cabello, lentamente baje mis manos hacia su trasero exprimiéndolo con fuerza, un gemido choco contra mis labios, la gire de golpe dejándola debajo de mi, mis labios bajaron hacia su cuello y sus gemidos comenzaron a resonar en mi oído -Kendall... -Volví hacia sus labios ansiosos, mis manos comenzaron a subir su camisa lentamente hasta lograr sacársela, inicie los besos en medio de sus pechos, lentamente fui besando cada uno de sus senos, mordí uno de sus pezones por encima de su sostén sacando le un gemido un poco mas fuerte, los deje en libertad y sin esperar a quitárselo completamente mis labios atacaron su pezón, Verónica tienes los gemidos más lindos del mundo...
-QUE SUCEDE AQUÍ.
Me desperté de golpe, mi pecho subía y bajaba de forma acelerada, pase mis manos sobre mis rostro limpiando las gotas de sudor que caían de mi frente, ¡QUE MIERDAS ESTABA SOÑANDO!, mire ha mi alrededor todo seguía a oscuras, pude ver a Verónica que aún dormida a mi lado, la luz que entraba por la ventana me lo permitía, creo que la había lanzado aún lado mío cuando salté, volví a recostarme lentamente, mi respiración aún estaba agitada, yo con ella... estaba apunto de... ¡dios no!, negué, ¡Que diablos esta pasando conmigo!, mi mamá nos había encontrado en pleno acto, si eso no hubiera sucedido... ¡Dios!, hasta dónde hubiera llegado eso, mamá sabía que era incapaz de sobrepasarme con ella en ese aspecto, era mas fácil que la matara a acostarme con ella, negué, no podía estar soñando estas cosas mucho menos con ella, varias veces la había observado de esa forma, es muy hermosa un sueño de chica, pero no, esto no me puede estar pasando.
Me gire dándole la espalda, cerré mis ojos tratando de volver a dormir, pero el sueño volvía a mi mente una y otra vez, mi cuerpo comenzaba a reaccionar de maneras equivocadas para mi, el sonido de sus gemidos volvían a resonar en mi mente, negué, trate de pensar en las muchas veces que ella me ha jodido la existencia, suspiré, eso, si eso, logro calmarme un poco y volvió el odio mutuo, si así estaba mucho mejor.
Fruncí el ceño al sentir como unas manos movían de manera frenética mi espalda, me queje, lentamente abrí mis ojos lentamente, encontrándome a papá sentado aún lado de la cama, me gire incorporándome con el ceño fruncido detestaba que me despertaran, mire sus labios que comenzaron a moverse, busque los aparatos por la cama hasta encontrarlos.
-¿Qué sucede? -Dije al colocarme los aparatos en los oídos, bostece.
-Iremos por tu regalo de cumpleaños, vístete -Dijo con una sonrisa, beso mi frente para luego salir de la habitación, mire la hora en mi móvil, 9.45 am.
Iba en el auto de papá, sin saber a donde me llevaba era una especie de sorpresa, alrededor de las 10.30, había terminado de arreglarme pero no podía salir de la habitación, el temor de encontrarme a mamá o que llegara de repente me lleno de miedo, aun no me sentía lista para enfrentarla, papá subió luego de un rato y logro sacarme de ahí, con la seguridad que solo seriamos solo el y yo, y que mamá no estaba en casa, que no debía preocuparme, que no volvería a golpearme pero eso fue lo que dijo la vez anterior.
-Que hacemos aquí -Pregunte confundida al entra al estacionamiento de una empresa.
-Sacaras tu licencia -Abrí mis ojos al tope -Ya he dejado que manejes en ciertas ocasiones y lo haces mejor que tu madre -La sonrisa no cabía en mi rostro -Creí que lo habías descubierto, te obligue a estudiar para un examen de manejo.
-Lo se, solo pensé que ya no pasaría...
-Tu también eres mi hija, le dije a tu madre cuando cumpliste tus 17 años que el siguiente año tendrías tu licencia, y ahora cumpliré esa promesa.
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¿Odiarla o amarla?
Romance"Ya era un dolor de cabeza en la escuela y se convirtió en una montaña de emociones difíciles de controlar"
