Kendall.
Lloraba en silencio encerrada en mi clóset, tengo miedo de salir, hace un par de horas que tuve el valor de salir del gimnasio con el enorme temor de encontrarme a mamá afuera pero al parecer no había nadie en casa, corrí a esconderme aquí donde quizás no se les ocurrirá buscarme, se que no es la primera vez que mamá me golpea pero sigue doliendo y dándome miedo como si lo fuera, sentía mis lágrimas bajar suavemente sobre mi mejilla, la cual dolía mucho, mi ojo me pulsaba un poco, mi labio estaba cortado y mi nariz goteaba, tengo tanto miedo, no escucho nada, mamá había roto mis aparatos de nuevo, no se que pasara afuera pero se que el esconderme aquí es la única manera de que tenga un pequeño porcentaje de seguridad. Cada recuerdo comenzó a pasar por mi mente como una especie de película y las lágrimas salieron con más fluidez.
Seguía sin comprender porque no me mandaron lejos a mi y no a ella, porque ella ya era mayor, la que "Merece" tener todo lo que desea, a veces pensaba como hubieran sido las cosas si yo fuera igual que ella, es una maldita perra, pero para mamá siempre fue su niñita especial, por el hecho de que para ella es una chica normal y yo no.
Los mismo recuerdos rondan por mi mente desde el día que paso, ya casi dos años de ello y me sigue atormentando hasta el día de hoy.
...FLASHBACK...
Jennifer había comenzado a actuar muy extraño conmigo, casi no hablábamos, las noches que nos desvelamos viendo películas o hablando de todo y nada había terminado desde hace varias semanas, en vez de ello se alejaba de mi, no quería ayudarme con mis trabajos o simplemente darme los buenos días, inclusive evitaba estar en la habitación si yo estaba dentro cosa de lo más extraño cuando habíamos dormido en la misma habitación desde que eramos niñas y a veces preferimos estar juntas simplemente disfrutando de la compañía de la otra, cuando nuestros padres salían era donde más juntas estábamos, yo era su hermanita menor, tenia su sobreprotección de hermana mayor, pero todo eso había desaparecido de la noche a la mañana.
Había estado insistiendo con unas simples preguntas que se negaba a contestar ¿Pasa algo?, ¿Hice algo mal?, ¿Jennifer que te hice?, pero solo obtuve un "Déjame en paz y otras palabras ofensivas", todo esto me comenzaba a desesperar, me dolía.
-¿Que haces? -Se quejó molesta al ver cómo apagaba la TV mientras ella la miraba -¿Que carajos te pasa?
-Eso mismo me pregunto y sigues sin decírmelo -Dije exasperada -Qué demonios te hice, has estado actuando de lo más distante conmigo, seria muy normal si no, nos lleváramos bien, pero has actuado y tratado peor que cuando rompí por accidente tu computadora, ¿Que diablos te hice? -Pregunte lo último con un tono más triste de lo que pensaba demostrar.
-¿Que sucede niñas? -Preguntó papá haciendo acto de presencia, seguido de mama que nos observaba con el ceño fruncido.
-¿Quieren saber lo que pasa? -Dijo con su sonrisa cínica que pocas veces había tenido la oportunidad de ver -Hace un mes, Susana y yo venimos hacer un trabajo a casa, lo cual me pareció muy extraño que Kendall se quedara cerca de nosotras cuando solo íbamos a ocupar la sala -Todos le mirábamos confundida -Entonces descubrí que mi queridísima hermanita, es una maldita lesbiana -Trague en seco, mis manos comenzaron a sudar de los notables nervios -Peor aun lesbiana acosadora.
-A ver, nos quieres explicar -Preguntó mamá indignada.
-Porque no les muestras tu teléfono hermanita -Sonrió más cínica de lo que ya lo estaba haciendo -Se que le estabas tomando fotos a Susana.
-Keny eso es verdad -Preguntó papá, baje la mirada -Dame el celular Kendall -Su tono me asusto, saqué mi móvil de mis shorts para entregárselo -Desbloqueado -Al hacerlo ingreso directamente a galería, observe su rostro perplejo -Es verdad -Murmuró luego de unos momentos en un tono decepcionado, mamá le arrebató el móvil, al ver la pantalla me observó con ira y indignación, para luego sentir como su mano impactará sobre mi mejilla, inconscientemente mis lágrimas comenzaron a salir, el primer golpe de mamá el primero de muchos.
...Fin del FLASHBACK...
Si tome muchas fotos de Susana, era mi especie de crush a mis 15 años, era una de las mejores amigas de mi hermana, me convertí en una especie de acosadora por el hecho de ser mi primer platónico, apenas comenzaba a reconocer que de verdad me gustaban las chicas, jamas pensé que mi hermana lo tomaría de esa manera, jamas escuche un comentario Homofóbico en la familia hasta ese día, imaginaba muchas veces la escena de cuando decidiera salir del clóset como se conoce mayormente, pensé que todo seria diferente, que me aceptarían, pero fue el inicio de que todo se destruyera para mi.
Di un pequeño brinco al sentir una mano sobre mi brazo, apuñe los ojos con fuerza, el miedo comenzaba a ser presencia mi cuerpo comenzó a temblar y mis manos a sudar, pero esa mano no era la de mi madre, era una mano más suave y su tacto era más tenue, era Verónica. Levante mi rostro encontrándome con su rostro que pareciera de preocupación, aunque no es mi persona favorita me alegraba saber que era ella.
-No puedo escucharte -Murmure con voz quebrada al ver como movía sus labios, hizo una mueca, me observó por unos segundos para luego sentir su cuerpo chocando con el mío, sus manos me acariciaban con delicadeza como si estuviera tratando de reconstruir me de alguna forma, suspire, un poco de alivio, eso lo que siento, a pesar que sea ella y que posiblemente solo quiera devolverme el favor de cuando yo lo hice por ella, se sentía bien, mi cabeza la hizo descansar en su pecho atrayéndome un poco más a ella, lentamente mi cuerpo comenzó a relajarse, no había podido dormir bien anoche y su mano acariciando mi cabello no estaba ayudando a mantenerme despierta, como si ese fuese su objetivo "Dormirme", me removí un poco tratando de alejarme, no quería dormirme mucho menos en esta posición, pero ella no dejó, su agarre se hizo más fuerte sin perder ese grado de suavidad, cedí, terminando por cerrar mis ojos.
...
Me removí tratando de acomodarme mejor, suspire, me abrace mejor a mi almohada que estaba un poco más dura de lo normal, le apreté un poco para tratar de suavizar, fruncí un poco el ceño al sentir como si no fuera una almohada, parecía más un seno, abrí lentamente mis ojos, me incorporé de golpe dándome con la cabeza en la pared.
-¡Aunch! -Me queje, observe a Verónica quien parecía estar muriendo de risa, le mire apenada, le había tocado uno de sus senos, ¡LOS SENOS! -Lo... lo siento -Susurre, quizás por la poca luz y mis golpes en todo el rostro no se daría cuenta de que quizás estaba roja de la vergüenza, ella simplemente sonrió y negó con un gesto divertido, se puso de pie para luego salir del clóset, suspire, mi cabeza comenzó a doler un poco por el golpe supongo o quizás porque no había comido desde ayer, quizás más de 15 horas sin dormir, me recosté sobre la pared, no sabía si era buena idea salir, tampoco sabía qué horas eran y posiblemente el mio de encarar tan pronto a mi madre.
Momentos después apareció de nuevo Verónica con el botiquín en sus manos, me sonrió de lado, sacó su móvil comenzando a lo que parecía escribir un texto, segundos después me puso el móvil casi en la cara.
"Ven, siéntate en la cama déjame curar tu rostro" -Negué, no quería esto, no quería su lástima no quiero nada.
-No tienes porque hacerlo, déjame tranquila -Susurré -No quieres hacerlo, solo te doy lástima y quieres sentirte bien contigo misma haciéndome tu maldita obra de caridad -Levanté mi rostro haciendo contacto visual, se miraba molesta, luego pareció comenzar a ¿Gritar? quizás, o ha regañarme, por sus expresiones en su rostro entendí que estaba hablándome enfadada -Que no te escucho -Dije exaltada, giró sus ojos, volvió a escribir en su móvil.
"Eres una idiota".
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¿Odiarla o amarla?
Romance"Ya era un dolor de cabeza en la escuela y se convirtió en una montaña de emociones difíciles de controlar"
