Capítulo 27

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Suspiré irritada escuchando los gritos de la entrenadora, estaba como loca desde que entramos a las nacionales, realmente desesperaba, creo que su modelo a seguir es la entrenadora de Glee, estaba peor o más cruel que ella, camine hacia las duchas luego de que dejara de gritar. Luego de ducharme los vestidores estaban vacíos, creo que me he tardado demasiado, salí con mi bolso en el hombro y sin ánimo de nada, busque a Kendall con la mirada hice una mueca al darme cuenta de tan fea escena, Alejandra con las chicas la trataban de rodear mientras ella no despegaba la vista de su móvil, cuando Alejandra intento arrebatar su móvil, Kendall le sujeto la mano doblando la de golpe, esto no terminaría bien, comenzaron los empujones y los gritos.

-¡BASTA! -La voz de la entrenadora de baloncesto se escuchó, Kendall soltó de golpe a Alejandra empujándola haciendo que casi cayera de espaldas escaleras abajo -QUE HACEN AQUÍ -Les gritó -No tienen nada que hacer aquí, LARGO Y TU, guarda esa energía para el partido -Dijo para luego ir se, no tenía que acercarme para darme cuenta de la furiosa mirada de Kendall, salió molesta la mochila en el hombro.

Camine lentamente hasta entrar a su auto, tenía el ceño fruncido y sujetaba el volante con fuerza, coloque mi mano sobre la de ella con un poco de miedo a que se repitiera la escena de días atrás.

-Bebé -Relajo sus manos, luego se giró a verme, era la primera vez que le llamaba así, con el ceño fruncido aún, suspiró,

-Quiero matarla -Murmuró para luego golpear el volante haciendo sonar el claxon, tome su mano entrelazando la con la mía dando leves masajes en sus nudillos algo rojos, amaba como le quedaba el uniforme del equipo, se miraba realmente sexy, deje su mano sobre mi pierna para luego hacer que me mirara, me acerque hasta dejar un beso en sus labios.

-Lo se... lo ví todo, no me quise acercar empeoraría todo -Hizo una mueca, puso en marcha el vehículo dejando mi mano sobre su pierna, esto era lindo, se miraba más calmada.

-Sabes que tengo cita hoy, verdad -Me miro sorprendida, la cita comenzaba en 30 minutos, íbamos tarde -Kendall -Le regañe comenzó a manejar como una loca que casi se estrellaba contra un camión, reía al ver mi expresión de terror.

-Es para que no llegues tarde -Dijo como si nada, gire mis ojos sujetando me del asiento, 15 minutos después estábamos frente al consultorio, llegamos 15 minutos antes -Ves -Señaló la hora.

-Eres idiota -Río -Nos pudo detener la policía -Giró sus ojos.

-Eres una exagerada -Me acompañó hasta la sala de espera vacía -
Vendré a recogerte -Dijo después de que me registrara con la secretaría.

-Esta bien, ¿Adónde irás?

-Pensaba ir por algo de comer, tengo hambre -Le mire de forma acusadora entre cerrando los ojos.

-Te irás a comer sola, en vez de esperar a tu novia que posiblemente tenga hambre después -Me crucé de brazos, río un poco, coloco sus manos sobre mi cintura acercándose a darme un beso, me gire para que sus labios quedarán en mi mejilla.

-Esperaré a mi novia entonces -Dijo sobre esta -Si ella me da un beso antes de irme -Besé su mejilla, negó -De esos no -Se quejo.

-Solo de esos hay -Dije haciéndome la difícil.

-Es una lástima pensaba llevarla a comer hamburguesas aún que yo las detesto.

-Chantajista -Me encantaba esa sonrisa pícara que ponía a veces, se acercó a mí dejando que me besara, de igual forma no podía resistirme, poco a poco estaba dejando de ser tan extremadamente fría.

-¡Verónica! -Kendall se separó de abruptamente de mí al escuchar la voz de mi hermana tras mi espalda, se quedó congelada con la mirada asustada, me gire lentamente hasta encarar a Mackenzie, que estaba atónita con la boca abierta, nos quedamos ahí estáticas sin saber que decir, tome la mano de Kendall antes que saliera huyendo se le notaba que quería hacerlo, cobarde -Te gustan las chicas -Dijo en voz baja sin dejar de estar sorprendida.

¿Odiarla o amarla?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora