Zirel
-Me encuentro tan excitada que siento que colapso...estoy tan...- me quedo muda mirando la taza de café que se encuentra en frente de mí.
-estás muy enamorada amiga y eso me hace muy feliz, es más Ibrahim y tú me recuerdan en este momento a cuando estaban flechados la primera vez...cómo se buscaban con miradas cómplices de enamorados...solo que ahora están más desatados porque son marido y mujer, nada les impide intimar...claro si lo quisieran y por lo que veo están que se salen de la vaina- al finalizar de hablar Juan realiza una sonrisa picarona.
-hoy por la noche me llevará a cenar y luego... (mí rostro forma una mueca de felicidad) luego seremos solamente él y yo...todavía me cuesta creer lo tonta que me he portado con todo lo sucedido con los chicos...gracias a Dios que Miguel está de viaje y que Ibrahim supo cómo manejar la situación...me tuvo paciencia...podría haber tirado todo por la borda...-
-tu esposo te ama con todo su ser...y lo hecho, hecho está, ya te arrepentiste de tu estupidez, ya no te castigues más amiga y disfruta de lo que se viene. -
Abrazo a Juan y le susurro al oído; - eres genial amigo, siempre a mi lado...aunque te abandoné tan solo por un poquito de tiempo-
- dime Zirel qué pasó con la loca de Julies y Carlos. - pregunta Juan luego de soltarnos del abrazo.
-Nada...simplemente los bloqueé de mis contactos-
-sabes bien que ella no se quedará con los brazos cruzados...no soporta ser ignorada...perder...-
-Sí, ya lo sé, cuando tenga ganas y tiempo la encararé...el domingo cenaremos en lo de mis suegros, por la llegada de Miguel, por qué no te vienes con tu amiga... ¿o ya es tu novia y yo todavía no me he enterado? –
-Antes de que termine la semana le pediré a Elena si quiere ser mi novia, y si todo va bien no esperaré un año para pedirle ser mi esposa. –
-no sé por qué, pero eso me suena a algo muy parecido a la relación de Ibrahim conmigo...les va a ir súper se nota a la legua que se aman y fueron hechos el uno para el otro. –
-cómo te está yendo en las sesiones con Gabriel...-
-muy bien, quedamos en encontrarnos esta semana...quiero compartirle un recuerdo que me vino el otro día...-
-De qué se trata...- pregunta Juan con curiosidad
-nada importante amigo, solo unas imagines borrosas...de todas formas ahora que lo recuerdo esta semana Gabriel no podrá atenderme se fue de improvisto unos días a fuera, vendrá a cenar el domingo con nosotros seguramente ese día agendemos una cita para más adelante. –
-mira Zirel quien se viene acercando...eso solía hacerlo cuando estaba enamorado de ti, y buscaba una excusa para pedirte que subieras a su oficina así te veía una vez más antes de marcharte a tu casa. –
-es hermoso... tremendamente apuesto...- digo embobada para luego suspirar, Juan solo se ríe y levantándose de la silla saluda a Ibrahim que acaba de llegar a nuestra mesa, también me saluda para luego marcharse.
-Hola bonita, tomamos un café...- el rostro de mi esposo luce extremadamente radiante.
-claro, yo lo preparo- me levanto y voy hacia la máquina de café, preparo dos y cuando están listos voy hacia la mesa, Ibrahim se encuentra sentado y con su vista clavada en mi persona no deja de seguirme con ella en cada movimiento que hago. Le entrego su taza y luego me siento a su lado, él acercando sus labios húmedos a mi oreja me dice;
-las horas se van acortando...pronto tendremos nuestra cena...nuestra gran noche especial...estás preparada...-
-definitivamente sí- contesto y luego pienso; ¡madre mía estamos a full...uff, uff quiero lanzarme a sus brazos...en el coffe área solo estamos él y yo...más sí, afuera los protocolos...le voy a comer esos labios- y haciendo un movimiento con presteza beso sus labios con pasión, al finalizar él solo me mira con una sonrisa tan bonita que ocupa todo lo que puede de su bello rostro. Tomamos el café y al terminar nos retiramos juntos hacia nuestra casa. Una vez que nos acomodamos en el sofá del living hacemos la video llamada, hoy más temprano con Iba, tengo tantas ganas de que sea domingo para que este de nuevo con nosotros, quiero abrazarlo y besarlo todo, acostarme a su lado mientras le cuento una historia a la hora de dormir; pero también quiero que esta noche si es como me la imagino...no se termine nunca.
Ibrahim me saluda para ir a la empresa, él irá allí para prepararse para esta noche, él usará las instalaciones de su oficina...prácticamente es como si tuviera un duplicado de su vestidor allí con parte de su atuendo...pertenencias intimas, dejándome libre nuestro baño y habitación, una vez que esté lista él me estará esperando afuera, será como si fuera una cita...él tocará el timbre y yo saldré...y entonces recién ahí me verá como me preparé para él.
Subo al cuarto, voy al vestidor y del placard saco un vestido blanco que antes no estaba allí, sonrío de amor al darme cuenta que él se encargó de este delicado detalle, el vestido es blanco, de una tela semi-brillosa, su caída es fantástica, la falda en la parte de adelante es corta y en la parte de atrás es un poco más larga y lleva algunos pliegues, tiene una cintura bastante marcada, el escote es en V y con mangas, a sus pies hay unas bonitas sandalias, pero el taco no es tan alto; quiero ponerme unos tacos bien altos, porque si me apetece besarlo quiero tener la altura necesaria para llegar a esos labios delicados sin mucho esfuerzo. Encuentro unas botinetas de color arena que su taco es aguja, y extremadamente altos, hago una mueca de duda con mis labios, y pienso; - podré caminar con semejante altura...por supuesto Zirel, si lo tienes entre tus calzados es porque los usabas.- y luego de alentarme con esas palabras, busco el conjunto de ropa interior que usaré, no hace falta que busque demasiado porque él también se encargó de eso, sobre mi cómoda se encuentra una caja que al abrirla se asoma el más hermoso, sexi y perfecto conjunto de ropa interior, es blanco y de encaje, una sonrisita audible se me escapa de entre mis labios cuando me imagino su rostro al verme dentro de este, claro que no creo que me dure mucho, él se encargará de quitármelo y sino yo misma me despojaré de él. –
Termino de darme los últimos retoques en el maquillaje, me pongo el perfume que sé que a él le encanta, sigo con las botinetas y al final me coloco el vestido, me miro en el espejo y quedo maravillada de lo que refleja; -Zirel cuando te vea lo vas a dejar con la boca abierta...ja, ja, se la cerraré con un beso- miro la hora faltan diez para las 8 p.m. nuestra reserva es para las 8:30, el timbre suena mientras bajo la escaleras resoplo, porque es complicado ir arriba de este calzado, me aliento con pensar que no caminaré mucho; -resiste Zirel, te ves toda una modelo de pasarela en estas alturas, tendrás tu recompensa...-
Abro la puerta de golpe y salgo atolondradamente, como era de esperar me choco con mi esposo y pierdo el equilibrio, gracias a su pronta acción, no me voy de lleno al suelo, sino que termino envuelta en esos brazos acogedores, Ibrahim acercando sus labios a los míos, estos prácticamente se rozan; uff... sentirlo tan cerca me hace vibrar...sus ojos tan cerca de los míos delatan sus intenciones más íntimas...
-eres terrible bonita, las cosas que haces para tenerme muy cerca de ti, solo tienes que pedirme abiertamente lo que quieres...y te lo daré...-
Le doy un beso rápido y corto, e incorporándome le contesto;
-Ja, ja, hablas como si tú estuvieras libre de tanto deseo...vamos guapo que se nos hace tarde-
Ibrahim no dice nada, solo me regala una seductora sonrisa y una vez en el auto marchamos a nuestra cita, en el camino no nos dijimos nada, yo posé mi mano sobre su muslo derecho y él con su mano acarició mi cuello y parte de mi espalda, arrastrándome a un estado constante de deseo, en cada caricia pronunciada, yo apretaba mi mano en su muslo; solo se escuchaba nuestras respiraciones pesadas y miradas cómplices de amantes se dejaban ver en la poca luz del interior del auto. Llegamos al lugar, un restaurant muy singular plantado a las orillas del río, las mesas se encuentran apartada considerablemente una de las otras, no tienen sillas sino un sillón que las circunda permitiendo así que los amantes se sienten bien pegados o separados si lo desean, el ambiente es a media luz...velas... y uno que otro farol para iluminar el camino que te lleva hacia los baños, la salida...a una distancia corta se encuentra una orquesta con una cantante bien parecida, que anuncia que pronto comenzará el show e invita a los amantes que pueden pasar a la pista a bailar bien pegados si así les apetece.
ESTÁS LEYENDO
72 horas
DragosteIbrahim Lang es un joven empresario, autosuficiente y ateo. Ella, Zirel Smith es una joven cristiana que su vida gira alrededor de su padre, su amigo Juan, la iglesia y sus estudios. Una catástrofe hará que sus vidas se cruzen...se conocerán, se ena...
