Zirel Smith
Dejé a Ibrahim y Miguel que se encuentran en la barra para ir al servicio de damas, mientras camino hacia allí, sonrío como tonta al venir a mi mente el momento vivido con él hace tan solo unos minutos, sentir sus dedos tocar mi cuello...sus labios húmedos rozar mi oído...su deseo de hacerme su esposa para poder gozar de nuestros cuerpos me hacen vibrar...que feliz me hizo cuando me pidió acelerar nuestra boda, por qué esperar más...él tenía razón, nuestro deseo de amarnos es tan intenso que esperar más sería una tortura que podríamos acortar...yo tengo en claro que lo amo y quiero pasar el resto de mi vida con él...y él también tiene el mismo sentimiento...no es solamente hormonal...sexual...sino que nuestros corazones se encuentran arraigados el uno del otro ya hace mucho tiempo...no podríamos vivir el uno sin el otro.
Llego al baño, y antes de entrar del todo escucho conversar a dos mujeres, cuando veo de quien se trata me escabullo detrás de una pared pequeña, sin que ellas pudieran verme...usando la pared de refugio escucho como Julies le dice a su compañera;
-te juego cien dólares que hoy beso a Ibrahim en el salón y me lo llevo a mi casa...tendremos una noche muy pero muy caliente, con alto contenido sexual...-
-por favor Julies todavía sigues obsesionada con él...sabes muy bien que él solo tiene una relación laboral contigo...siempre te esquiva...además dicen que tiene novia...creo que es la princesita durmiente...eso me dijo una de las enfermeras...Antonia. -
-Rosario si te digo que hoy me acuesto con él así será, Ibrahim es mucho hombre para esa boba, y deja de llamarla "la princesita durmiente" es simplemente una paciente hija de un colega que despertó de un coma...Ibrahim solo la ve con ojos de médico...-
-Si no lo quieres ver...es tu problema...yo te digo que esos andan juntos...pero bueno, trato hecho salgamos de aquí vayamos hacia él que se encuentra en la barra...lo vi cuando veníamos hacia aquí...-
-okey...pero por qué tienes esa sonrisa estúpida...-
-porque hoy me ganaré cien dólares por tu necedad...ya veremos quién de las dos es más estúpida...-
En el momento que ambas salen del baño, voy hacia las piletas y apoyando mis manos sobre el mármol, acercando mi cara al espejo digo;
-Es hora Julies que te dé tu merecido ésta Zirel no es indulgente como la del sueño...ésta yo, no dará oportunidad de perder tiempo, cuida a su hombre con todo lo que tiene...-
Y luego de pasar al servicio salgo en mis alturas a cuidar de lo que es mío de esa hiena hambrienta de sexo.
Miguel ya no se encuentra con Ibrahim, mi novio se encuentra sentado en sentido contrario al barman, tiene sus codos apoyados sobre la barra en unas de sus manos sostiene un vaso de whisky y con la otra su móvil que lo está mirando. Al lado de él no muy lejos se encuentra la hiena come hombres, se desarma para que la vea pero para Ibrahim es como si ella no existiera, eso me hace liberar una sonrisa de victoria, caminando hacia él clavo mi vista en su persona en cuanto Ibrahim me ve, sus ojos se posan en los míos con una intensidad que me desarma, haciendo un movimiento con su dedo medio me indica que vaya hacia él, cosa que ya estoy haciendo, sus gestos son tan sensuales que me hacen vibrar...sus ojos me dicen lo que quiere...llego sin dejar de mirarnos y sin decir nada, retiro su vaso de la mano...él deja su móvil en el asiento de al lado y tomándolo desde el cuello me lanzo a su labios para besarlo sin ningún rastro de pudor...nuestro beso es tan intenso que ambos ardemos por dentro, su abrazo me cubre por completo...
Al terminar de pasar su mano por sus labios hinchados con su vista prendida en llamas...llamas de amor...deseo...pasión...dice;
-Preciosa acaso quieres matarme del deseo...sabes bien que no debemos pasarnos de la línea si queremos resistirnos...tú sabes...-
-sí, ya lo sé, pero necesitaba dejarle en claro a Julies que tú eres mío...y por lo que veo ya se dio cuenta...mira su rostro está encolerizado...-
Ibrahim me hace un gesto de que no entiende de qué hablo y luego de contarle de todo lo que escuché en el baño dice;
-realmente eres una leona cuando está en peligro lo que tú amas...te amo bonita...ven vamos a la pista a bailar...-
Y tomándome de la mano ambos vamos con un ánimo alegre, hacia la pista de baile para bailar bien pegados...abrazados... (están pasando lentos) mientras nos susurramos frases de enamorados y nos regalamos besos húmedos... cortos en los labios...cuellos... por ahora es la única forma de que nuestros cuerpos se unan.
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Y el sueño que tuve se está haciendo realidad...no solo me he casado con Ibrahim Lang el hombre que he amado en mis sueños, sino que en cuanto lo vi en la vida real, me enamoré aún más de lo que me podría imaginar...agradezco tanto a Dios por mi esposo...sé que pronto llegarán los niños, espero con ansias a Iba...y también a su tiempo a Eva. Claro que nuestra vida no es todo color de rosas, pero algo tengo bien en claro que, aunque vengan las tormentas y dificultades haremos frente a todo porque nuestro amor y hogar se encuentran no solo cimentados en sentimientos sinos que estamos anclados en la roca de vida en Cristo nuestro Rey y Señor que nos saca siempre a victoria.
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72 horas
RomanceIbrahim Lang es un joven empresario, autosuficiente y ateo. Ella, Zirel Smith es una joven cristiana que su vida gira alrededor de su padre, su amigo Juan, la iglesia y sus estudios. Una catástrofe hará que sus vidas se cruzen...se conocerán, se ena...
