Minutos antes de llegar a Hogsmeade, Hermione tomó su bolso donde tenía su uniforme, y se puso de pie; dejó su copa vacía en la pequeña mesita y se dirigió a la puerta.
-Iré a cambiarme, vuelvo en un momento. -el rubio asintió, sin decir palabra.
Ya que ambos estaban solos en ese compartimiento, decidió que se cambiaría rápidamente allí mismo.
Se quitó su ropa, y luego se colocó su impoluto e impecable uniforme de Slytherin. Se acomodó un poco el cabello, lo llevaba peinado hacia un lado pero sin utilizar gomina. Le gustaba más así, algo más relajado y libre. Además que atraía demasiado a las chicas.
Cuando terminó de arreglarse, Hermione aún no volvía, así que tranquilamente volvió a sentarse. Sumiéndose en sus pensamientos.
Había algo que aún le intrigaba de la chica. Ahora sabía que aquella hija de muggles, no era como cualquiera. En realidad siempre lo supo, extrañamente esa castaña que tanto odió siempre se le hizo diferente. Su esencia, su misma presencia le decían que ella no era una sangre sucia común y corriente.
Y ahora lo sabía, pertenecía a la alta aristocracia inglesa. Casi provenía de la realeza. En niveles económicos y sociales, dejando fuera todos los ideales de sangre -que ahora poco le importaban- posiblemente se encontraba en la misma posición que él y sus fallecidos padres.
Le había sorprendido el hecho de que ambos vivían la misma situación. Sus padres habían muerto directa o indirectamente gracias a la guerra, fuese como fuese, toda la culpa la tenía aquel maldito ser con extrañas ideas puristas.
La única diferencia es que a Draco ya no le quedaba nadie. Más que su tía Andrómeda Tonks y el nieto de la mujer, Teddy. Con quienes jamás en su vida había tenido comunicación. Pues su tía había sido borrada del árbol genealógico de los Black al casarse con un hijo de muggles, y del niño, se enteró solamente porque leyó su historia en El Profeta. Pero fuera de eso, nada más sabía.
Hermione Granger era una chica enigmática, misteriosa, sumamente elegante y con un comportamiento de princesa. Al caminar pareciese que flotase, su elegancia era increíblemente sorprendente y su belleza... Vaya, esa castaña superaría con creces a cualquier Slytherin. A la misma Pansy o a Daphne, las superaría. Sabía que Granger sería el nuevo punto de mira de todos los chicos, no le extrañaría que hasta los mismos Slytherins se atreviesen a invitarla a salir, pues todos los prejuicios habían quedado enterrados al terminar la guerra.
Y por alguna extraña razón, que ni él mismo comprendía, le molestaba el hecho de que la chica fuese vista como un objeto de diversión de los hombres de Hogwarts. No deseaba que nadie se acercara a ella. Y no sabía por qué.
-¿Pensando? -preguntó Hermione ligeramente burlona.
Al parecer había llegado desde hacía un buen rato, pero el rubio ni siquiera se percató de cuándo había entrado.
-Algo así. -respondió simplemente.
No sabía si hacer la pregunta o no. Ciertamente le remordía en la mente el no saber la respuesta, era un curioso, pero aquello le causaba más interés que nada en ese momento. Así que se animó a preguntar:
-Granger. -la llamó. -¿Puedo hacerte una pregunta? -la chica lo miró, y asintió.
Cuando iba a preguntar, el tren se detuvo, haciendo que ambos se pusiesen de pie.
-Tal vez podamos dejar la pregunta para otra ocasión, ya hemos llegado. -dijo Draco ligeramente molesto, apenas se había animado a preguntar cuando el tren se detuvo.
-Claro que sí. -sonrió la chica, haciendo que Draco la mirara atentamente. -Espero que podamos seguir hablando. Claro, si no te molesta.
-No hay problema, sólo hay que ponernos de acuerdo. -dijo el chico. -¿Qué te parece si después de la cena, nos vemos hoy en la Torre de Astronomía? -el mismo se extrañó de la proposición que le hacía a la chica, por supuesto que era sólo para charla. Aquel sitio no le traía buenos recuerdos pero era el único lugar donde se sentía tranquilo.
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Los Celos de un Slytherin
FanfictionLa vida de Hermione Granger dio un inesperado giro luego de la muerte de sus padres. Fue acogida por su adinerada abuela muggle, luego asediada por un príncipe, y... ¿Otro príncipe más? ¿El de Slytherin? Draco Malfoy heredó todo en cuanto Lucius f...
