~Ahora~

391 38 6
                                        

Aunque recibí varios regaños tanto del entrenador como de mis compañeros de equipo, habían permitido que jugará desde el comienzo del partido. Y por suerte llevamos la ventaja durante todo el encuentro, me sentía relajado de lo que estábamos consiguiendo pero no estaba rindiendo el 100 por ciento como cada vez, y aunque me pesara debía salir del partido, mi último partido de competencia en la secundaría. 

-El capitán de SKY se despide de la cancha tras una molestia física.- se escucha desde el altoparlante.- El último partido del gran Jeon Jungkook. Pocos equipos de secundaria son tan estables como este galardonado equipo de SKY, ¿será el capitán la clave de ello?-agregó el relator.

-Wang, es tu turno.-señaló el entrenador del equipo.- Entrega la cinta de capitán a Kim Taehyung.- le pidió a Jackson antes de ingresar al partido. 

Tome asiento en la zona de suplentes y observe el partido desde allí, el dolor en el muslo izquierdo me estaba matando. Tras el accidente de camino al hospital ignore por completo el dolor que tenía por correr al encuentro de Lisa, mismo músculo que termine de sobreexigir tras mentir para jugar mi último partido. No podía simplemente abandonar a mi equipo a esta altura, tras todo lo que conseguimos juntos durante este recorrido que hicimos los últimos tres años, ganando cada maldita vez... pero este era el final de esos logros de secundaria. Ahora era tiempo de que los menores del grupo se hagan lugar y los del anteúltimo año ocuparan nuestra vacante. 

Suspire recordando cada momento compartido, cada memoria y anécdota que creamos juntos fuimos el primer equipo campeón de SKY cuando cumplimos nuestros 15 años... Jin, Nam, Tae, Jimin, Yoongi, yo y Hobi eramos el equipo oficial desde el inicio, con algunas variantes en el medio, pero pronto Hobi se definió por el club de danza como una pasión por la que decidió apostar, y los demás continuamos el recorrido con el ferviente apoyo de nuestro amigo desde las gradas. No pude evitar que las lágrimas escaparan de mis ojos al recordar, mierda.

-Siempre se pueden hacer nuevos recuerdos...-habló el entrenador apoyando su mano en mi hombro. Asentí colocando la gorra en mi cabeza para cubrir mi rostro empañado. 

-Jamás creí que extrañaría esto...-hablé con la voz estrangulada. Joder. Suspiró profundo.

-Después de esta etapa, me temo que tardaré en volver a ver esa mirada infinitamente transparente. Ese sentimiento tan familiar entre ustedes, esa sonrisa cómplice y leal que siempre tienen al mirarse. Me pregunto si volveré a verlo otra vez algún dia.- pensó.- Ustedes han sido un grupo único, incluso que Hoseok no compite con ustedes aun forma parte del equipo. Forma parte en tu día a día, como cada uno de ustedes entre sí... Cuando la luna se oculte y salga el sol siempre estarán contigo, porque tú que siempre has estado con ellos. ¿O acaso ya no estarás ahí?-preguntó cómo regaño.

Quite las lágrimas que empañan mis mejillas tras las palabras del entrenador. Asentí de acuerdo. Sonreí, tenía razón era momento de nuevos recuerdos. 

-Siempre estaré allí.-prometí mirando a mi equipo que estaba dando todo de sí en el campo de juego.

Cuando cierre los ojos recordaré todos los momentos que pasamos juntos hasta ahora. Incluso si ahora cierro los ojos puedo imaginar sus rostros con solo escuchar sus risas. Se están divirtiendo... esa fue siempre nuestra clave,no yo. Divertirnos, disfrutar y ganar en equipo, como una familia, la familia que elegimos. 

Creo que de ahora en más sólo los momentos felices vendrán a mí, después de estos 18 años nada termina, sólo es el comienzo de algo nuevo. Es una etapa en nuestra vida que quiero continuar descubriendo junto con estas personas, mis amigos de siempre y ahora mi chica también.

-Después de esta etapa probablemente todo cambiará. Pero aun así, voy a continuar buscando ser feliz con ellos como lo hicimos desde el principio.-sonreí.- Me temo que me quedaré a su lado, así que me deberan continuar tolerando.-concluí con una sonrisa de lado.

-Es lo que deseo.-confesó el entrenador antes de darse la vuelta.

Y podría jurar que algunas lágrimas estaban en su rostro... "También lo extrañare entrenador" dije como un susurró que deseaba hubiese escuchado, estaba completamente agradecido con él. Después de todo gracias a él me metí en el equipo y deje de lado las peleas como forma de descarga de mis jodidas frustraciones familiares. ¿Como hubiese sido mi vida sin mis amigos a mi lado? ¿Sin el equipo? ¿Sin Jen? ¿Sin Lisa?  No sería quien soy si no te hubiera conocido... Lisa, mi muñeca, mía. 

Estoy contento de en quién me he convertido gracias a todos ellos, alguien quien hace chillar de alegría o rabia al resto. Alguien que logró escapar del vacío, de la soledad y dejó salir las emociones complicadas de su interior. Ya no finjo más, ya no intento esconderme como solía hacerlo. Ahora me dejó consolar, y me consuelo a mi mismo. Me digo a mí mismo que no hay un mundo perfecto, pero que poco a poco puedo ser feliz incluso sin eso que tanto anhelo, mi familia. 

-¡GANAMOS!-Lisa gritaba corriendo en mi dirección. Sonreí viendo su rostro.- ¡Hemos ganado, fue por un punto pero ganamos!.-dijo con jadeando con lágrimas en sus ojos.

La tome de la cintura y la eleve del suelo, gire con ella aferrada a mi. Olvidando por completo la lesión, porque sí, ese era su efecto en mi. Sin imperfecciones en mi pequeño universo llamado Lisa.

-Estoy orgulloso de ti.-hable bajando sus pies al suelo pero sin soltarla. Dejó un casto beso en mis labios y seque sus lágrimas. 

-Gracias.-dijo con una sonrisa preciosa en su rostro.-¿Estabas llorando?-preguntó preocupada mirando mis ojos rojos.- ¿Te lesionaste? ¿Porque estas fuera?-miro el partido.

-Una molestia que preferí no forzar.-explique, frunció su ceño.- Estoy feliz de tenerte, de mi equipo y de lo que he logrado en estos años.-hablé.- Supongo que este sentimiento es la nostalgia.-añadí con una sonrisa amarga.

-Este es el comienzo de algo nuevo.-dijo acariciando mi mejilla.- Aún somos jóvenes. Vivamos el ahora.-aconsejó. Siempre sabía que decir, amaba eso de ella. Me aferre al hueco de su cuello mientras que ella se aferraba más a mi sin decir palabras pero diciendo todo.

La magia que no creía aparece, y esa imperfección cada vez que estoy con ella desaparece. Ese es su efecto en mi vida, acercarme a la perfección una tan irreal que solo ella puede lograr. Me digo a mí mismo que puede suceder que es real, que somos perfectos juntos. Al menos por esos momentos, aunque quiero que sean para siempre me aferro al instante. 

Desearía ser joven para siempre para continuar vagando por el laberinto de la vida con mis amigos, con ella y saber que aún si caemos y nos herimos nos podemos continuar levantando una y otra vez y seguir corriendo y levantando hasta llegar al sueño que deseamos.

Porque somos jóvenes y estamos aprendiendo a vivir, a amar y a ser, porque este es nuestro momento, el AHORA.

Porque somos jóvenes y estamos aprendiendo a vivir, a amar y a ser, porque este es nuestro momento, el AHORA

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Quedan dos últimos.

Gaby :)

Nevermind ✅Donde viven las historias. Descúbrelo ahora