-Que jodido mareo -acaricio mi cabeza y Félix ríe.
-Tal vez estés embarazada de mí.
-¡Ha, ha! Qué gracioso chico del balcón, es sólo por el portal, siempre me da mareo.
-Ya te vas a acostumbrar -Lulú saca su lengua y da una vuelta.
-O tal vez nunca -Min sonríe.
-Sí lo haré, Min panda -entrecierro mis ojos.
-¿Min panda? Mira cara de verg...
-Ay no, por favor, se callan ahorita mismo -Tomy nos dice-. No estamos para discusiones, aquí se viene a practicar, no a actuar como niños pequeños.
-Ya oyeron al príncipe, así que siganme -Félix dice con un perro orgullo el siendo un gato y comienza a caminar.
¿Por qué a mí me toca tener este don?
Quisiera ser alguien normal y disfrutar de la preparatoria. Ya estoy al salir y ni veo a mis amigas.
-Te tocó, Mary, así que nada se puede hacer -Félix se detiene y me mira.
-¿Por qué no puedo controlar eso de que los otros escuchen lo que pienso? -si pudiera cruzaría mis patitas gatunas.
-Es algo que hoy aprenderás.
Continuamos caminando y llegamos a un templo chino, bueno, digo templo chino porque es igualito al de las pelis.
La puerta se abre y al otro lado aparece una gata anciana, saluda a Félix, Lulú, Tomy, Min y se aleja mirandome.
Ok... eso estuvo raro.
-Chica del don, al centro -Félix me dice y yo enarco una ceja.
-¿Chica del don? Tengo nombre, Félix.
-Chica del don, al centro -vuelve a repetir y Min me hace señas con su cabeza para que haga lo que él dice.
Asiento y me coloco en el centro. Félix se coloca delante de mí y veo que sus ojos se han vuelto negros.
Josú, magia negra.
Ay mi madre.
Trago saliva y de pronto todos comienzan a reír, principalmente Félix, que con su pata gatuna golpea el suelo como si hubiera hecho la mejor de las bromas.
-¡Dos bromas seguidas! -chillo-. No es justo, Félix.
-Primera regla, saber cuando algo es cierto -una voz anciana dice detrás de mí y me giro para encontrarme con la gata anciana del principio-. Regla número dos: no confiar en nadie, o sea, en ningún desconocido. Regla número tres, si sigues pensando que soy una anciana te lanzaré a las pirañas.
-¿Eh? -pregunto confusa.
-Escucho lo que piensas muchacha y piensas que soy una anciana.
-Yo no...
-Mary, cariño, si apenas tengo cuarenta años -la gata... gata dice y yo frunzo mi ceño.
¿Cariño?
¿Cuarenta años?
No... Eso sí que no puede ser.
-¿Tú eres...? -no termino de preguntar y ella asiente.
-Soy Fabiana, querida.
-Ay Dios -de pronto me da mareo y Félix corre hacia mí y con su cuerpo gatuno me agarra.
Si las voces son iguales, ¿cómo no me di cuenta?
-Tranquila Mary.
-No puedo, ya esto es demasiado -niego con mi cabeza-. Resulta que mi vecina, la mujer que conozco desde que nací también pertenece al reino animal y tiene poderes y se transforma y...
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Zoosemiótica✔
FantasyEntre voces que nadie más escucha, secretos familiares y miradas que me persiguen incluso en sueños, descubrí que el peligro no siempre lleva máscara. A veces late justo al lado de tu corazón. ∆No copiar∆ •Obra creada por mi pro...
