—Estás muy inquieto hoy. —susurró en alto valyrio mientras acariciaba su vientre.— ¿Lo extrañas? Yo también lo hago. —admitió.
Mientras ella hablaba con su hijo, por así decirlo, Nymeria le emparejaba el cabello así aunque se viera corto estuviera de manera prolija.
—Él realmente te ama. —la joven se atrevió a decir.
—¿De quién hablas? ¿Daemon? —sugirió ya que lo había mencionado antes, aunque bueno, Nymeria no sabía ya que no hablaba alto valyrio.
—Sí, supongo que sabes lo de los niños. —
—Sé que Vaegon pagaría mi deuda y Jaehaerys la de Helaena. —el nombre de su hijo dolió decirlo.
—¿Helaena por qué? —suspiró.— Antes que me digas sobre eso, tienes que saber que Vaegon sólo se quedó dormido junto a su niñera pero Jaehaerys y Jaehaera...eso fue una masacre. —
—¿Jaehaera también está muerta? —eso no lo esperaba.
—Sí, no quedó nada de ellos, Naerya, los despedazaron frente a Alicent. —
—Supongo que esa es la razón de su locura. —susurró y la miró a través del reflejo del espejo.— Helaena fue a hablar con Rhaenyra de la muerte de Viserys...—
—Lo sabemos ¿pero por qué tendría que pagar algo si estuvo de su lado? —interrumpió.
—Ella tenía visiones al parecer, no avisó únicamente de la muerte sino que dió un discurso sobre la coronación que todavía no había sucedido. —le costó seguir.— Eso hizo que Rhaenyra entrara en labor de parto antes y por supuesto que no me esperaran con una sonrisa. —no pudo seguir hablando de eso, Nymeria no quiso presionar más.
—A lo que iba era que Daemon te mantuvo a salvo allá mientras le dió una muerte piadosa a tu hijo, y yo que fui a ambos cuartos parecía como si dos personas diferentes hubiera encargado eso. No sé si convenció a Rhaenyra sobre eso, o no la obedeció o sólo él se encargo de ordenar esa matanza pero demuestra cuan distinto es contigo. —comenzó a peinarla.— Creí que ésta guerra haría que ese hombre olvidara todo lo que profesaba sobre amarte, y no fue así. —
—Aegon no me dijo nada de eso cuándo le hable de Daemon. —musitó, no tendría que haberle dicho nada a su hermano.
—Él te salvo la vida, el rey perdonaría cualquier cosa si tú estás involucrada. Y sinceramente creo que culpa más a otras personas que a él. —La princesa jugó un poco con sus manos.— No, a ti no, Naerya, nunca lo haría aún si realmente la tuvieras. —
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Aegon olvidó totalmente sus aposentos, de noche siempre iba al cuarto de sus hermanos, Aemond no se quejaba ya.
No era el único que comenzó a dormir en aposentos que no le pertenecían, Daeron comenzó a pasar sus noches en los de Nymeria, generalmente tenían sexo pero extrañamente comenzaron a sentirse cómodos entre ellos fuera de lo sexual.
Los días comenzaron a pasar, y esos se convirtieron en semanas, Naerya se mantenía en sus aposentos descansando, le era extraño aún pasearse tan libremente, le causaba un poco de ansiedad, además ya faltaba menos para su parto y quería cuidarse lo máximo posible. Había pensado varías veces en ir a ver a Alicent pero su hijo se lo impidió, le daría a la criatura las dos lunas que le quedaban con un poco de paz.
Aemond no se separaba casi nunca de ella ni de su hija, y ahora tenían un nuevo miembro en la familia, o algo así, el huevo de la niña había eclosionado en un pequeño dragón color lila, del mismo de los ojos de ellos, era radiante y le gustaba estar cerca de Aerea, como aún no era un peligro dentro del castillo lo dejaron estar en su cuna.
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Amor o Deseo
Fiksi PenggemarNaerya es la hija mayor del matrimonio de Alicent Hightower y del Rey Viserys I. Muchos consideran que su belleza solo se ve opacada por su poco tacto, su carácter fuerte y su malcriadez. Ella es amante del juego de seducción y poco creyente del amo...
