Naerya es la hija mayor del matrimonio de Alicent Hightower y del Rey Viserys I. Muchos consideran que su belleza solo se ve opacada por su poco tacto, su carácter fuerte y su malcriadez. Ella es amante del juego de seducción y poco creyente del amo...
A la mañana siguiente Helaena tenía en brazos a su hijo y había ido a los aposentos de su hermana.
—Aegon insistió en que ya que te dió tantos problemas al menos deberías poder conocerlo. —ella mencionó sentada en la cama mostrándole al niño.
—No debías decirle eso. —Aegon se quejó.
—¿Qué cosa? ¿Qué estuviste insistiendo o qué le dió problemas? —
Aemond no pudo evitar reir.
—Es hermoso y es un alivió que se parezca más a ti. —sonrió.— Gracias por traerlo, ve tranquila a descansar. —
Helaena le dedicó una sonrisa antes de irse con el niño.
—Ire a entrenar. —mencionó Aemond antes de besar a su esposa.— Tú portate bien. —eso iba de mala gana hacia su hermano.
Aegon aprovechó que se fue para quitarse las botas y subirse a la cama, se sentó cerca de ella y con cuidado apoyó la cabeza en sus piernas, ella estaba medio sentada contra el respaldo.
—No te duele ¿no?—
—No, no lo hace, no te preocupes. —susurró y pasó su mano por su cabello.
—Tus manos te duelen, no lo hagas. —aunque eso le gustaba demasiado.
—Un poco de dolor no va a matarme y tú te lo mereces. —
—Te amo. —él susurró.
—Yo también lo hago. —ella respondió aún más bajo.
Aegon sonrió enormemente y se sintió feliz como nunca antes lo había hecho. Se acurrucó un poco más en donde estaba y se quedó en silencio mientras ella seguía acaricíandolo, realmente extrañaba eso.
—En menos de una luna vendrá Jace, sé que últimamente se ha vuelto demasiado descarado respecto a Maelor, —porque prefería llamarlo por el nombre que decir «su hijo» — pero por favor, intenta evitar el confrontamiento, ignoralo, peor será si se pelean públicamente por eso. —
—Daemon me sacaría la cabeza si intento algo. —
—Eso sería problemático, ¿cómo haría para besarte? —recordó lo que hace mucho él le había dicho a ella.
El príncipe rio y se levantó a besarla suavemente por un largo rato.
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Jacaerys quiso volar cuándo el primer cuervo había llegado con la noticia de que su hijo había nacido, sin embargo Daemon no lo permitió, el joven buscó una respuesta diferente con su madre pero consiguió la misma, y sí, sólo diciendo que era muy amigo de su tía no era un fundamento lo suficientemente fuerte como para que ella permitiera que viaje en ese momento si en una luna todos estaban invitados al festín que el rey había organizado.
Todos. Esa maldita palabra implicaba a Baela, su prometida. Y no es que se llevara mal con ella, se llevaba bastante bien, pero no es a quien amaba, no sólo eso, junto a ella no podría acercarse de ninguna manera a Helaena ni a Maelor quienes en ese momento consideraba más su familia que ella. Daemon había hablado con él, podría estar todo lo que quisiese con la princesa mientras siga comprometido con su hermanastra. En un momento fantaseó que podría decirle que cada uno haga lo que quiera fuera de su matrimonio, como sus padres lo habían hecho en su tiempo, pero sabía que no funcionaría. Baela ni siquiera dudo en ir a golpear a una princesa por pensar que estuvo con él, y sí, era igual a Daemon, aún más descarada, al menos Daemon era el hermano del rey y un príncipe, pero ella era sólo la sobrina del rey y una lady, no era por desmerecerla por su status, simplemente era la realidad, las clases eran fundamentales en el reino, el rey podría haberla mandado a matar por tocarle un pelo a su hija, a la princesa, si no lo hizo fue simplemente porque evitaba los conflictos lo más que podía, por algo era conocido como un rey pacífico.