No creo que pasaran ni cinco minutos sin que alguien me llamara o me deseara un feliz cumpleaños en persona. Maldito día. Sólo bueno para los regalos. Agustín incluso me había hecho el favor de concertar una cita el día de mi cumpleaños y me dejó sola con ese montón de gente fea en ese teatro.
Cuando llegué a casa, deseando que el mundo se acabara allí, nada podría ser peor que eso. Una fiesta sorpresa. Creo que allí había gente que ni siquiera conocía. Miré a mi alrededor y vi a Máximo, Rochi, mis tíos. Incluso esa tía mía loca que un día me dijo que me iba a enamorar de la persona que menos esperaba. Sí, ella tenía razón. No había persona peor que Maxi. INCLUSO LOS AMIGOS DE PETER ESTABAN ALLÍ. O sea, Cande, aunque me odiaba porque estaba Victorio, Gastón ni siquiera se apresuró a aparecer, no me soportaba. Vic. Ah, Maxi podría haber tenido una cita y dejarme ahí con él. Agustín. TRAIDOR. Sonreí. Que mas puedes hacer? Además de agradecer a todos por venir, por supuesto. Sierra. ¿Por qué me dejaste?
Lali: ¡Guau! Gracias - Sonreí, sin querer - Por eso estabas actuando raro esta mañana - Les dije a mis padres.
Nico: No queríamos que te enteraras – se rió.
Lali: No me enteré – Me reí forzadamente.
Maxi: Mi amor - vino hacia mí y me abrazó.
Miré mi dedo y vi que faltaba el anillo. Infierno. ¿Dónde había puesto eso? Necesitaba encontrarlo. Lo solté y él me miró raro.
Lali: Baño. Ya vuelvo. -Subí.
Busqué el anillo por todos lados y al final estaba en el bolsillo de mi pantalón. Excelente. Mucha suerte, Mariana.
Lali: Ay, perdón – dije, cuando me topé con Peter.
Peter: no fue nada.
Lali: Hmm – sonríe – ¿De quién fue la idea?
Pedro: ¿Adivina qué? - Me miró seriamente.
Lali: No lo sé.
Peter: tu hermana.
Lali: ¿Qué? - Lo miré asombrada.
Peter: Ella dijo que quería hacer una fiesta como la de ella pero...
Lali: No es eso. ¿Quién dijiste que era?
Peter: Tu hermana - repitió.
Lali: Peter, ella también es tu hermana.
Peter: Ella es mi hermana, pero yo no soy su hermano. Y ni siquiera sé qué está pasando - miró hacia un lado.
Lo confieso, vale. Sentí un poco de remordimiento, pero no había manera de reparar lo que estaba haciendo. Y como había comenzado, terminaría. Aunque fuera un poco, casi nada, lo sentía por él.
Lali: Estoy segura que no es gran cosa. Todo estará bien - sonreí y él me lo devolvió la sonrisa.
Peter: Voy a ir a ponerme mi disfraz.
Lali: ¿Fantasía de qué? - Me reí.
Peter: De payaso.
Mi sonrisa se desvaneció y lo miré seriamente. Sentí que mi corazón se aceleraba y mis manos sudaban. La idea de Manuela. Claro. ¿De quién más podría ser? Payaso. Ah, señor.
Lali: ¿Hablas en serio? - Sentí pánico en mi voz.
Peter: Por supuesto que no - se echó a reír.
Lali: Idiota - Empecé a pegarle.
Peter: O cálmate. - Me tomó de los brazos.
Lali: Suéltame - Intenté soltarme.
Peter: Cálmatenerviosa, yo no te hice nada – siguió riendo.
Lali: Cada vez que abre la boca lo hace - Tiré fuerte de mis brazos y él me soltó - Vuelvo a mi fiesta - Me di la vuelta, pero cuando di el primer paso, me abrazó por detrás, todavía riendo .
Sentí que se me revolvía el estómago, me sudaban las manos y se me aceleraba el corazón. Sentir su cuerpo presionado contra el mío me puso la piel de gallina y no reaccioné. Su aliento golpeó mi mejilla y la mía, ya más pesado que si hubiéramos corrido.
Peter: Estresada.
Lali: ¿Qué… cuál es el tuyo, eh Peter? - tartamudeé.
Peter: Ven aquí. - Dijo llevándome a su habitación.
Lali: No quiero entrar ahí. Suéltame - Intenté soltarme, pero él me recogió - ¿Qué quieres, carajo?
Peter: Baja la voz.
Lali: Hay un montón de gente esperándome abajo.
Peter: Pueden esperar - entró en su habitación y cerró la puerta con el pie.
Lali: Mira...
Antes de terminar la frase, él tropezó con las zapatillas que tenía ahí, y cuando me di cuenta, me dolió el trasero por la caída que sufrí al tirarme al suelo y también mis senos, quedando aplastados por su peso encima de mí.
Lali: ¿Eso era lo que querías mostrarme?
Peter: ¿te duele? - Se arrodilló, colocando cada pierna a cada lado de mi cintura.
Lali: No, estoy feliz porque ahora tengo el culo roto y los pechos aplastados.
Peter: Sabes que es una pena, porque amortizaste mi caída.
Lali: Realmente eresretrasadao. ¿Por qué no vas al hospital? - le golpee fuerte el hombro.
Peter: Porque no quiero. - Se me acercó a la cara.
Lali: ¿Estás drogado hoy? Mierda, chico, deja de fumar marihuana.
Peter: ¿Por qué siento que cada vez que me acerco a ti te ponesnerviosa?
Lali: Porque te odio.
Peter: No digo nerviosa por enojarse, estúpida. Estoy hablando de nerviosa de tensa.
Lali: No estoy tensa.
Peter: ¿estássegura? - Me quedé callada cuando sentí su nariz en mi cuello.
Lali: ¿Podrías dejarme ir?
Peter: ¿Estás realmente segura de que quieres ir? - besó mi cuello.
Él sabía que yo no quería ir. Y con ese juego no me iba a dejar ir. Todo lo que necesitaba era que se burlara de mí y luego me dejara allí, tirada en el suelo y se marchara. Sentí su mano bajar hasta mi cintura y cerré los ojos. ¿Por qué me dejaba así? Los labios que pensé que eran tan hermosos y perfectos estaban allí contra los míos. No respondí por completo cuando sentí su lengua invadiendo mi boca. Parecía como si incluso hubiera pájaros cantando a mi alrededor. Mi corazón latía a 180 por minuto y sudaba más que si hubiéramos estado allí, teniendo sexo o cualquier otro tipo de ejercicio. Me dio mariposas en el estómago, pero al mismo tiempo sentí que lo que me estaba pasando era importante y me sentí feliz. Besarlo me hizo feliz. Y yo lo sabía. El beso fue el más diferente de todos, y si me importara, sería el más especial. Cuando nos quedamos sin aire y terminamos el beso, no tuve el valor de abrir los ojos y tuve que volver a ignorarlo como siempre lo hacía.
-Lali, tú... -Nos miró.
Peter: Er... - se soltó de mí - No es para nada lo que estás pensando.
Lali: Él lo sabe. Agus, ayúdame a levantarme - Me acerqué a él y él me ayudó a levantarme.
Agus: Ustedes dos tienen suerte de que haya venido aquí. Maxi era el que iba a venir.
Lali: Somos hermanos y ni siquiera estábamos haciendo nada.
Peter: No entendí la parte "él lo sabe".
Lali: Él sabe que ya nos enganchamos, como sé que le dijiste a tu amiguita – le sonríe.
ESTÁS LEYENDO
Mi ADN
Fanfiction(...) Y lo único que nos separaba era el maldito ADN. Por mucho que lo quisiéramos, nuestro ADN era más fuerte que nosotros (...). Peter (...) Habíamos nacido en la familia equivocada. Pero estaba absolutamente convencido de que estábamos hechos el...
