Capítulo 43

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No creo que pasaran ni cinco minutos sin que alguien me llamara o me deseara un feliz cumpleaños en persona. Maldito día. Sólo bueno para los regalos. Agustín incluso me había hecho el favor de concertar una cita el día de mi cumpleaños y me dejó sola con ese montón de gente fea en ese teatro.
Cuando llegué a casa, deseando que el mundo se acabara allí, nada podría ser peor que eso. Una fiesta sorpresa. Creo que allí había gente que ni siquiera conocía. Miré a mi alrededor y vi a Máximo, Rochi, mis tíos. Incluso esa tía mía loca que un día me dijo que me iba a enamorar de la persona que menos esperaba. Sí, ella tenía razón. No había persona peor que Maxi. INCLUSO LOS AMIGOS DE PETER ESTABAN ALLÍ. O sea, Cande, aunque me odiaba porque estaba Victorio, Gastón ni siquiera se apresuró a aparecer, no me soportaba. Vic. Ah, Maxi podría haber tenido una cita y dejarme ahí con él. Agustín. TRAIDOR. Sonreí. Que mas puedes hacer? Además de agradecer a todos por venir, por supuesto. Sierra. ¿Por qué me dejaste?

Lali: ¡Guau! Gracias - Sonreí, sin querer - Por eso estabas actuando raro esta mañana - Les dije a mis padres.

Nico: No queríamos que te enteraras – se rió.

Lali: No me enteré – Me reí forzadamente.

Maxi: Mi amor - vino hacia mí y me abrazó.

Miré mi dedo y vi que faltaba el anillo. Infierno. ¿Dónde había puesto eso? Necesitaba encontrarlo. Lo solté y él me miró raro.

Lali: Baño. Ya vuelvo. -Subí.

Busqué el anillo por todos lados y al final estaba en el bolsillo de mi pantalón. Excelente. Mucha suerte, Mariana.

Lali: Ay, perdón – dije, cuando me topé con Peter.

Peter: no fue nada.

Lali: Hmm – sonríe – ¿De quién fue la idea?

Pedro: ¿Adivina qué? - Me miró seriamente.

Lali: No lo sé.

Peter: tu hermana.

Lali: ¿Qué? - Lo miré asombrada.

Peter: Ella dijo que quería hacer una fiesta como la de ella pero...

Lali: No es eso. ¿Quién dijiste que era?

Peter: Tu hermana - repitió.

Lali: Peter, ella también es tu hermana.

Peter: Ella es mi hermana, pero yo no soy su hermano. Y ni siquiera sé qué está pasando - miró hacia un lado.

Lo confieso, vale. Sentí un poco de remordimiento, pero no había manera de reparar lo que estaba haciendo. Y como había comenzado, terminaría. Aunque fuera un poco, casi nada, lo sentía por él.

Lali: Estoy segura que no es gran cosa. Todo estará bien - sonreí y él me lo devolvió la sonrisa.

Peter: Voy a ir a ponerme mi disfraz.

Lali: ¿Fantasía de qué? - Me reí.

Peter: De payaso.

Mi sonrisa se desvaneció y lo miré seriamente. Sentí que mi corazón se aceleraba y mis manos sudaban. La idea de Manuela. Claro. ¿De quién más podría ser? Payaso. Ah, señor.

Lali: ¿Hablas en serio? - Sentí pánico en mi voz.

Peter: Por supuesto que no - se echó a reír.

Lali: Idiota - Empecé a pegarle.

Peter: O cálmate. - Me tomó de los brazos.

Lali: Suéltame - Intenté soltarme.

Peter: Cálmatenerviosa, yo no te hice nada – siguió riendo.

Lali: Cada vez que abre la boca lo hace - Tiré fuerte de mis brazos y él me soltó - Vuelvo a mi fiesta - Me di la vuelta, pero cuando di el primer paso, me abrazó por detrás, todavía riendo .

Sentí que se me revolvía el estómago, me sudaban las manos y se me aceleraba el corazón. Sentir su cuerpo presionado contra el mío me puso la piel de gallina y no reaccioné. Su aliento golpeó mi mejilla y la mía, ya más pesado que si hubiéramos corrido.

Peter: Estresada.

Lali: ¿Qué… cuál es el tuyo, eh Peter? - tartamudeé.

Peter: Ven aquí. - Dijo llevándome a su habitación.

Lali: No quiero entrar ahí. Suéltame - Intenté soltarme, pero él me recogió - ¿Qué quieres, carajo?

Peter: Baja la voz.

Lali: Hay un montón de gente esperándome abajo.

Peter: Pueden esperar - entró en su habitación y cerró la puerta con el pie.

Lali: Mira...

Antes de terminar la frase, él tropezó con las zapatillas que tenía ahí, y cuando me di cuenta, me dolió el trasero por la caída que sufrí al tirarme al suelo y también mis senos, quedando aplastados por su peso encima de mí.

Lali: ¿Eso era lo que querías mostrarme?
Peter: ¿te duele? - Se arrodilló, colocando cada pierna a cada lado de mi cintura.

Lali: No, estoy feliz porque ahora tengo el culo roto y los pechos aplastados.

Peter: Sabes que es una pena, porque amortizaste mi caída.

Lali: Realmente eresretrasadao. ¿Por qué no vas al hospital? - le golpee fuerte el hombro.

Peter: Porque no quiero. - Se me acercó a la cara.

Lali: ¿Estás drogado hoy? Mierda, chico, deja de fumar marihuana.

Peter: ¿Por qué siento que cada vez que me acerco a ti te ponesnerviosa?

Lali: Porque te odio.

Peter: No digo nerviosa por enojarse, estúpida. Estoy hablando de nerviosa  de tensa.

Lali: No estoy tensa.

Peter: ¿estássegura? - Me quedé callada cuando sentí su nariz en mi cuello.

Lali: ¿Podrías dejarme ir?

Peter: ¿Estás realmente segura de que quieres ir? - besó mi cuello.

Él sabía que yo no quería ir. Y con ese juego no me iba a dejar ir. Todo lo que necesitaba era que se burlara de mí y luego me dejara allí, tirada en el suelo y se marchara. Sentí su mano bajar hasta mi cintura y cerré los ojos. ¿Por qué me dejaba así? Los labios que pensé que eran tan hermosos y perfectos estaban allí contra los míos. No respondí por completo cuando sentí su lengua invadiendo mi boca. Parecía como si incluso hubiera pájaros cantando a mi alrededor. Mi corazón latía a 180 por minuto y sudaba más que si hubiéramos estado allí, teniendo sexo o cualquier otro tipo de ejercicio. Me dio mariposas en el estómago, pero al mismo tiempo sentí que lo que me estaba pasando era importante y me sentí feliz. Besarlo me hizo feliz. Y yo lo sabía. El beso fue el más diferente de todos, y si me importara, sería el más especial. Cuando nos quedamos sin aire y terminamos el beso, no tuve el valor de abrir los ojos y tuve que volver a ignorarlo como siempre lo hacía.

-Lali, tú... -Nos miró.

Peter: Er... - se soltó de mí - No es para nada lo que estás pensando.

Lali: Él lo sabe. Agus, ayúdame a levantarme - Me acerqué a él y él me ayudó a levantarme.

Agus: Ustedes dos tienen suerte de que haya venido aquí. Maxi era el que iba a venir.

Lali: Somos hermanos y ni siquiera estábamos haciendo nada.

Peter: No entendí la parte "él lo sabe".

Lali: Él sabe que ya nos enganchamos, como sé que le dijiste a tu amiguita – le sonríe.

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