—¿Donde mierda pasaste la noche?—. Fue la pregunta que le hizo su padre cuando Bill puso un pie en la sala de su casa. Había pasado toda la noche con Tom, durmiendo juntos en el coche se le había olvidado por completo sus padres.
Debía inventar alguna mentira pronto, odiaba y temía a las reacciones de su padre si se enteraba de lo que había hecho, no le gustaba mantener a Tom y si relación con él oculta, quería decirlo, gritarlo a los cuatro vientos pero, también quería vivír.
Tenso y angustiado desvío su mirada de la de su padre y hablo. . .
—En casa de Georg —. Respondió intentando que su voz no saliese temblorosa, sería un punto para que sus padres supieran que mentía, pero había algo más.
—Mirame a los ojos, dime, asegurame que estuviste en casa de ese muchacho. . .—. ordena su padre gruñendo. Bill traga saliva en seco, no podía mentirles si los miraba a la cara, no podía simplemente porque no sabía cómo. Subió su mirada, encontrándose con su madre de brazos cruzados y con el ceño fruncido, y a su padre con el cinturón sujeta por la mano derecha y su semblante serio, conteniendo sus ganas por atacar a su presa. . .
—Y–ya lo he dicho, padre—. Dice él pelinegro con nerviosismo, sabía que si algo salía mal, si algo de lo que saliera de su boca no fuese concreto allí acabaría todo, muy seguramente con su padre encima de él, golpeándolo con el cinturón sin dejar atrás los puños y patadas.
—No mientas Willem —. Prosigue su padre —No me mientas, maldita sea—. Gruñe enfurecido.
—N–no lo hago—. Actúa rápido.
—Mujer—. La llamo —repiteme, ¿Donde fue que viste a Bill la tarde del día anterior?—. Preguntó sin dejar de ver a Bill en ningún momento. Serio. El azabache comienza a temblar. . .mira a su madre con ojos de súplica para que callara si es que sabía algo, pero está lo ignoro.
—En la pizzería. . .—. respondió está. Bill siente su corazón palpitar frenéticamente, chocando contra su pecho, tenía miedo. . .mucho.
—¿Iba solo?—. Preguntó él mayor.
—No, estaba acompañado. . .por otro chico, al cuál beso cuando salieron del local —. Y Bill se derrumba, por dentro la luz roja se enciende y en su mente su subconsciente gritaba “huye”, pero su cuerpo no reaccionaba, se quedó allí de pie sin saber que hacer o que decir en su defensa.
—¿Lo ves, Willem?—. Su padre hace un sonido con el cinturón —Si me mentías—. Apretó su mandíbula, sus labio arrugados y el cinturón en la mano siendo apretado con fuerza, mientras miraba a su hijo con asco. Recordo la primera vez que lo vió maquillandose, frente a él espejo en el cuarto que compartían el y su esposa.
Esa sombra negra en sus ojos, la piel de su rostro teñida en polvo casi blanquecino, sus labios pintados con un brillo transparente, no le cupo duda de que su hijo era un “emo”. . . también que se podría tratar, de que estaba en la fase de salir del “closet” un marica, y no lo toleraba, no toleraba ni aceptaba el hecho de que su uníco hijo fuese eso, una abominación. . .
Se suponía que debía de ser y actúar como un hombre, como un varón, el varón que el siempre quizo, no un afeminado marica, por el cuál se avergonzaba al nombrar “hijo”.
—Por favor, padre —. Suplica Bill, al ver como su padre se encamina hacía el, hecho una furia ardiendo en llamas. . .—No me hagas daño, no està vez, por favor. . .te lo suplico. . .papi—. Bill comienza a llorar, cuando jhörg se detiene frente a él. Sus dientes chirriaban.
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𝐀𝐃𝐃𝐈𝐂𝐓𝐈𝐎𝐍 | ᵀᴼᴸᴸ (𝑬𝒅𝒊𝒕𝒂𝒏𝒅𝒐)
Romance𝐀𝐃𝐃𝐈𝐂𝐓𝐈𝐎𝐍 | "𝘓𝘢 𝘥𝘳𝘰𝘨𝘢 𝘥𝘦 𝘶𝘯 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘰𝘵𝘳𝘰 𝘴𝘦𝘳 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰 𝘺 𝘵𝘶́ 𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘭𝘢 𝘮𝘪𝘢" 𝗧𝗼𝗺 𝗻𝘂𝗻𝗰𝗮 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗼́ 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗹𝗴𝘂𝗶𝗲𝗻 𝗹𝗲 𝗮𝗺𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝘁𝗲𝗻𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗮𝗾𝘂𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗼́𝘁𝗶𝗰𝗮 𝘆 �...
