—Jamas pensé, que. . .—. El azabache guardo silencio, las lágrimas amenazaban con salir —. . .joder—. Susurró.
—Tranquilo, pequeño—. Dijo ella, mientras limpiaba sus lágrimas —Lamento todo por lo que pasaste, yo, solo me deje llevar por los comentarios de jhörg—. Espetó —Pero ahora, veo que estás feliz y eso, eso me alegra y mucho. . .
Bill había arreglado una visita con su madre, la mujer había llegado a su casa con una bolsa de regalos para el bebé, y recibió a Bill de una manera que jamás espero volver a ver o sentír. Le abrazo y beso su mejilla. Charlaron de muchas cosas, aclararon otras, y Bill, por fin logro quitar ese sentimiento de tristeza en su corazón; ahí estaba ella, su madre, sonriéndole de una manera que el azabache no había visto en años.
—¿Y, papá?—. Se atrevió a preguntar, pues, no solo quería de vuelta a su madre, si no también, a su padre. Porque a pesar de todo, el los seguía queriendo, aunque se había esforzado en olvidarse de ellos, jamás podría dejar en el pasado, que tenía padres.
—él, bueno—. La mujer trago saliva —Se enteró al igual que yo, pero. . .no lo creyó del todo, y. . . termino por empezar a perseguirte a todos lados—. Musitó —Cuando se dio cuenta de que era verdad, simplemente tomo sus cosas y se fue, sin dar aviso ni decir a dónde, pero. . .lo agradezco, ahora, me siento en paz—. El azabache asintió.
—Aún no lo entiendo, ¿Como?—. Dijo —Quiero decir, ¿Como os habéis enterado?—. Pregunto.
La mujer sonrió —Fue gracias a Lauren, aquella chica que en esos momentos, gestaba a tu bebé—. El azabache abrió sus ojos en demasía, nunca se había esperado eso —Cada que salía, en realidad no iba al centro comercial, más bien, iba a mi casa, y así, charlabamos de muchas cosas—. Musitó —Los regalos con los que llegaba, se los entregaba yo. . .
—Oh, nunca pensé en eso—. Susurro el azabache. Aunque en lugar de estar enojado, estaba feliz, agradeció a Lauren en silencio.
Al final, aquel asunto había sido arreglado, ahora tenía a su madre de vuelta y eso. . .era maravilloso para él, además de que la mayor, amaba mucho, a su nieto. .
Una semana más tarde
—Bien, hora de cenar—. Anuncio Bill, mientras ponía a su bebé en una silla acta para él y el plato de avena ya un poco tibia en frente —Una cucharadita primero—. Tomo un poco del líquido espeso, y lo acerco al pequeño, quién abrió su boca y comenzó a comer, dejando que un poco quedará en la comisura de sus labios.
Fue en ese momento, cuando alguien tocó a la puerta. El azabache gruñó, ¿Quien molestaba a esas horas? —¡Voy enseguida!—. Exclamó, mientras dejaba la cuchara en el tazón, y corría hacia la entrada. Abrió la puerta, encontrándose con Chelsea, quien sonreía más feliz de lo habitual.
—¡Hola, Bill!—. Saludo la chica, abriéndose paso para adentrarse a la casa —He venido. . .a darte unas muy, buenas, noticias—. Musito. El azabache cerro la puerta, y se giró para volver a la mesa y terminar de darle de comer a su bebé.
—¿De que se trata?—. Preguntó.
—Te va a encantar, es muy importante—. Chilló, lo cuál hizo al pelinegro sentirse extrañado, ¿Se trataba de Tom?, fue lo primero que se le vino a la mente, pues, ¿Que sería más importante que eso? —Es sobre la boda de Georg y Susanne—. Claro, y como era de esperarse, sus ilusiones se cayeron al suelo, desmoronandose cuyo cristal hecho añicos.
—Oh. . .—. Fue lo que logró susurrar, antes de adentrarse a la cocina y ver al pequeño Nick, jugando con la avena, metiendo sus manos en el tazón, y luego sacandolas para llevárselas a la cara y comenzar a llenarse de ello —¡Nick!—. Grito/susurro el azabache —¡No!, hace menos de media hora te di un baño—. Corrió hacia el, y le quitó el tazón —Joder, ahora tendré que ducharte de nuevo—. El bebé cómo respuesta solo soltó una leve risilla, que hizo que todo estrés y semi enojo del pelinegro se disipara.
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𝐀𝐃𝐃𝐈𝐂𝐓𝐈𝐎𝐍 | ᵀᴼᴸᴸ (𝑬𝒅𝒊𝒕𝒂𝒏𝒅𝒐)
Storie d'amore𝐀𝐃𝐃𝐈𝐂𝐓𝐈𝐎𝐍 | "𝘓𝘢 𝘥𝘳𝘰𝘨𝘢 𝘥𝘦 𝘶𝘯 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘰𝘵𝘳𝘰 𝘴𝘦𝘳 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰 𝘺 𝘵𝘶́ 𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘭𝘢 𝘮𝘪𝘢" 𝗧𝗼𝗺 𝗻𝘂𝗻𝗰𝗮 𝗽𝗲𝗻𝘀𝗼́ 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗹𝗴𝘂𝗶𝗲𝗻 𝗹𝗲 𝗮𝗺𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝘁𝗲𝗻𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗮𝗾𝘂𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗼́𝘁𝗶𝗰𝗮 𝘆 �...
