El tiempo en Manchester pasaba volando. Con cada día que pasaba, me sentía más cómoda en esta nueva ciudad. Mis clases en la universidad iban bien y mi inglés mejoraba rápidamente, lo que me hacía sentir más segura y conectada con mi entorno. Marc también se adaptaba rápidamente a su nuevo equipo, y finalmente había llegado el día de su primer partido con el Manchester City.
Era una tarde de abril, y el estadio Etihad estaba lleno de energía y emoción. Marc estaba nervioso pero también increíblemente emocionado por este momento. Yo había quedado con Rebecca, Michele, Sofia y Sasha, las parejas de los otros futbolistas, para ir al partido juntas. Nos sentamos en una zona privilegiada del estadio, con una vista perfecta del campo.
-¿Nerviosa? -preguntó Rebecca, sonriendo mientras nos acomodábamos en nuestros asientos.
-Un poco. Quiero que le vaya bien, y sé cuánto significa este partido para él -respondí, mirando el campo donde los jugadores se preparaban.
-Lo hará genial, Clara. Tiene mucho talento y determinación. Además, tiene a una gran fan apoyándolo -dijo Sofia, dándome un ligero empujón en el brazo.
El partido comenzó y la atmósfera era electrizante. Los cánticos y gritos de los aficionados llenaban el estadio, y cada jugada aumentaba la tensión y emoción en el ambiente. Marc jugaba con una intensidad y pasión que era palpable desde las gradas.
A medida que el partido avanzaba, el marcador seguía empatado. Pero entonces, en el segundo tiempo, ocurrió lo que todos estábamos esperando. Marc recibió un pase perfecto de Kevin De Bruyne, dribló a un par de defensores y, con una precisión impresionante, envió el balón al fondo de la red.
El estadio estalló en gritos y aplausos. Marc corrió hacia la esquina del campo, justo donde estábamos sentadas, y hizo un gesto con las manos formando una "C". Mi corazón se hinchó de emoción y orgullo. Sabía que ese gesto era para mí.
-¡Es para ti, Clara! -gritó Rebecca, abrazándome mientras saltábamos de alegría.
El partido terminó con una victoria para el Manchester City, y Marc fue elegido como el MVP. Después del juego, mientras los jugadores se retiraban del campo, un periodista se acercó a Marc para una entrevista.
-Marc, ¡qué gran actuación! Este fue tu primer partido con el Manchester City y lograste marcar un gol decisivo. ¿Cómo te sientes? -preguntó el periodista.
-Estoy muy emocionado y feliz por esta victoria. Fue un partido difícil, pero el equipo jugó muy bien y logramos el resultado que queríamos -respondió Marc, con una gran sonrisa.
-Vimos que después de tu gol hiciste un gesto con las manos, formando una "C". ¿Podrías contarnos qué significa? -preguntó el periodista, curioso.
-Sí, claro. La "C" es por Clara, mi novia. Ella ha sido una gran fuente de apoyo para mí desde que llegamos a Manchester. Este gol es para ella -dijo Marc, mirando directamente a la cámara con una expresión de amor y gratitud.
-Eso es muy conmovedor, Marc. ¿Podrías decirnos un poco más sobre cómo ha sido esta transición para ti y cómo Clara te ha ayudado? -continuó el periodista.
-La transición ha sido un desafío, pero también muy emocionante. Clara ha sido mi roca en todo este proceso. Su apoyo y amor me han dado la fuerza para enfrentar todos los retos. Estoy muy enamorado de ella y no podría pedir una mejor compañera en esta aventura -respondió Marc, emocionado.
-¡Eso es maravilloso, Marc! Muchas gracias por compartir esto con nosotros. Felicidades por el partido y por tu increíble actuación. -concluyó el periodista, antes de dejar que Marc regresara al vestuario.
Las cámaras se giraron hacia mí, capturando mi emoción y orgullo. No podía esperar más para felicitar a Marc en persona. Junto con las otras parejas, nos dirigimos hacia la entrada del campo, donde nos permitieron bajar al terreno de juego.
Cuando Marc me vio, corrió hacia mí y me envolvió en un fuerte abrazo. Las cámaras y los flashes de los fotógrafos nos rodeaban, pero en ese momento, solo existíamos él y yo.
-Lo hiciste increíble, Marc. Estoy tan orgullosa de ti -dije, con lágrimas de felicidad en los ojos.
-Gracias, Clara. No podría haberlo hecho sin ti. Te amo tanto -respondió, besándome con pasión.
El abrazo y el beso se volvieron virales rápidamente, apareciendo en todas las noticias deportivas y en las redes sociales. Los titulares hablaban del nuevo talento del Manchester City y de su conmovedora dedicación a su novia.
Esa noche, celebramos la victoria y el éxito de Marc con una cena en casa, solo nosotros dos. Mientras brindábamos por nuestro futuro, supe que, sin importar lo que viniera, enfrentaríamos todo juntos. Nuestra relación se fortalecía cada día más, y cada logro de Marc era también un triunfo para nosotros como pareja.
-A por muchas más victorias, juntos -dijo Marc, levantando su copa.
-Juntos, siempre -respondí, chocando mi copa con la suya.
Después de cenar, nos acomodamos en el sofá, disfrutando de la intimidad de nuestro hogar. Marc me miraba con esos ojos llenos de amor y deseo que siempre lograban hacerme sentir especial.
-¿Sabes lo afortunado que me siento de tenerte a mi lado? -dijo Marc, acariciando mi mejilla suavemente.
-Y yo me siento igual de afortunada, Marc. Te amo tanto -respondí, acercándome más a él.
Nuestros labios se encontraron en un beso profundo y lleno de pasión. La conexión entre nosotros era innegable, y esa noche parecía la culminación perfecta de todo lo que habíamos vivido juntos hasta ahora. El beso se intensificó, y pronto nos encontramos en el dormitorio, ansiosos por entregarnos completamente el uno al otro.
Marc me tumbó suavemente en la cama, y con una mirada de deseo, comenzó a desabrochar mi blusa, dejando al descubierto mi piel. Sus manos eran suaves pero firmes, y cada caricia encendía mi cuerpo con una pasión ardiente.
-Eres tan hermosa, Clara -susurró, mientras sus labios seguían el camino que sus manos habían trazado.
Mis manos también exploraban su cuerpo, sintiendo cada músculo y disfrutando de la cercanía de nuestros cuerpos. Cuando finalmente se deshizo de su ropa, nos unimos en un abrazo íntimo y cálido.
Cada movimiento era un reflejo de nuestro amor y deseo. Marc me besaba con intensidad, mientras nuestros cuerpos se movían al unísono, cada vez más cerca del clímax. Sentía cada latido de su corazón, cada respiración entrecortada, y eso hacía que mi amor por él creciera aún más.
-Te amo, Marc -susurré, sintiendo cómo el placer se apoderaba de mí.
-Y yo a ti, Clara. Siempre te amaré -respondió, antes de perderse en el éxtasis del momento.
Después de alcanzar el clímax juntos, nos quedamos abrazados, disfrutando de la calidez y la paz que seguía a la pasión. Sentía que podía quedarme así para siempre, segura en sus brazos y llena de amor.
-Gracias por todo, Clara. Eres mi todo -dijo Marc, acariciando mi cabello.
-Y tú eres mi todo, Marc. No puedo esperar a ver qué más nos depara el futuro -respondí, sintiéndome más unida a él que nunca.
Esa noche, mientras nos quedábamos dormidos abrazados, supe que habíamos construido algo especial y duradero. Nuestra vida juntos estaba apenas comenzando, y con cada desafío y cada victoria, nuestro amor solo se hacía más fuerte. Estaba lista para enfrentar cualquier cosa con Marc a mi lado, y sabía que, juntos, podíamos lograrlo todo.
Otro más, ya sabéis darle ⭐, vos estimee.
ESTÁS LEYENDO
MENORCA//MARC GUIU
RomantikPara celebrar su cumpleaños número 18, sus padres le regalan unas vacaciones en la isla, junto sus amigas María y Alicia. Emocionada, Clara llega a Menorca y queda maravillada con sus playas cristalinas, paisajes impresionantes y la calidez de su ge...
