–Tranquilo –dijeron Rosa.
Que sus ojos brillaran en fucsia no mejoró los nervios del hombre, que siguió gritando y pretendió salir corriendo. Pero se pegó un topetazo contra la pared y se cayó de culo gimiendo.
Violet prendió una vela, cuya luz le iluminó la cara desde abajo, lo que fue otro retrato de horror para el electricista.
–¡Sssh! –le chistó Violet y el hombre enmudeció–. En esta casa no tenemos luz eléctrica, sólo velas. Y tú tienes una linterna, úsala.
–S-Sólo tenéis velas –repitió él y esa idea sí lo tranquilizó–. Sólo velas –insistió para creérselo, encendió la linterna y se puso en pie.
Mientras el electricista se afanaba en averiguar qué iba mal en el cuadro de fusibles, Violet agarró el brazo de Rosa para llevárselas un poco aparte.
–No vuelvas a hacer eso –les reprochó por lo bajo.
–¿El qué? –preguntaron inocentes.
–Derrochar poder para luego apagarlo de repente. Sé consecuente –ordenó severa.
–Perdón. No se nos ha ocurrido que, habiéndole dicho que no teníamos electricidad... Y tampoco esperábamos que se asustara tanto después –aseguraron sinceras.
–Te brillan los ojos en la oscuridad de una mansión maldita de la que controlas las luces, claro que das miedo –les reprochó.
–Gracias, tú también molas con la luz de la vela desde abajo.
Violet suspiró hastiada y se llevó una huesuda mano a la cara.
–Señoritas... –llamó el electricista cuando hubo examinado suficiente la zona catastrófica.
–Señora –corrigió Violet.
–Señoras... Esto está muy mal. No es que falte algo, es que está todo quemado. Los cables son muy viejos.
–¿Quieres decir que hay que cambiarlo todo? –se interesaron Rosa sin perder el ánimo.
–Eh... sí, y sería muy caro.
–¿Tienes dinero? –les preguntó Violet a Rosa.
–Sí, claro, esperad que vayamos al banco –pidieron alejándose.
El hombre tenía cara de no querer aceptar aquel trabajo por mucho dinero que le dieran. Entonces sonó el ruido de un motor.
–¡¿S-Se está llevando mi coche?! –chilló el hombre.
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Alguien acaba de perder 10 años de vida.
Y unos calzoncillos limpios.
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La Residencia
HumorRollo sitcom de capítulos cortísimos con demonios, vampiras, brujas.. Una colección de personajes basados en un meme de "decidme qué vibes os doy" y que van a compartir casa. Minicapítulo cada día de octubre. Portada por Ana Castillo
