Rollo sitcom de capítulos cortísimos con demonios, vampiras, brujas..
Una colección de personajes basados en un meme de "decidme qué vibes os doy" y que van a compartir casa.
Minicapítulo cada día de octubre.
Portada por Ana Castillo
–Entrad, os encenderemos un fuego –prometieron Rosa.
Liath levantó la mirada al sello tallado por Balt.
–Es contra las malas intenciones –musitó la bruja.
–Yo no tengo malas intenciones –se defendió la licántropa.
–Pues entonces no tendrás ningún problema con ello –contestó Violet, esperando a que todas entraran.
Liath probó a dar una zancada y cruzar la puerta, y esperó un par de segundos para averiguar si le ocurría algo. En el salón hubo un fogonazo cuando Rosa encendieron la chimenea con sus llamas mágicas.
–Venid, acercaos para secaros –indicaron Rosa.
Liath se aproximó cautelosa, sus pasos hacían crujir las tablas. Balt la adelantó para sentarse en una butaca y calentarse tanto ella como el gatito.
–¿Entonces... qué hacéis aquí? –preguntó Liath.
–Lo mismo que tú, buscar un hogar –contestaron alegremente.
La licántropa las examinó suspicaz, sobre todo a Violet, que se había sentado fuera de la cúpula rosada de calor y era una sombra fundida con una butaca lejana. Pero la visión de Balt con el gato pareció tranquilizarla y al fin se sentó en el suelo frente al fuego.
–¿Venías a refugiarte aquí porque has visto el anuncio de la Residencia? –preguntó Violet desde las tinieblas.
–No, no he visto ningún anuncio –contestó Liath extendiendo las palmas de las manos hacia el fuego–. Y no es la primera vez que vengo aquí, esta casa lleva vacía como una década.
–¿Entonces vas y vienes? –se interesaron Rosa.
–Sí. Hay veces que me gusta venir aquí y estar sola... Pero no duro mucho porque este sitio me termina dando malas vibraciones. Dicen que está maldito.
–Ah, sí, tiene unos espíritus algo cabreados –asintieron Rosa.
–¿La mansión está maldita? –exclamó Balt–. N-No he notado nada.
–¿En serio? –se sorprendió Liath.
–No he notado nada más allá... de lo que hacen Rosa todo el rato –argumentó la bruja señalando el fuego con el mentón.
–Sí, es que tenemos a los espíritus a raya desde que apareció Violet, que quiere calma, y los bloqueamos más aún cuando apareciste tú, que quieres seguridad –explicaron Rosa–. Liath, ¿cuando te seques quieres elegir una habitación?
–Mmh, ¿responder a eso implica hacer un pacto con vosotras?
–No. La casa no es nuestra. Y si no cerramos un trato dándonos la mano, no cuenta.
–Mmmmh, entonces hay una habitación en primer piso en la que me suelo colar.