(1) 32. Las presentaciones

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Balt abrió los ojos azules impactada al verse calada tan rápido.

–¿Sí? ¿Eres una bruja? –preguntaron Rosa emocionadas.

–¿No os habíais dado cuenta? –les reprochó Violet.

–Lo de escaparse de casa sí, porque hemos percibido sus ansias de libertad a la par que las de un nuevo hogar, pero las criaturas mortales son todas muy parecidas –alegaron Rosa–. Sin ofender –añadieron para la nueva.

Balt tenía cara de temer dónde se había metido.

–Que seas bruja hará más fáciles las explicaciones –anunció Violet–. Aunque añadirá peligro a esta casa.

–Ah... L-Lo siento.

–Yo soy vampira y busco descanso. Ellas son una humana y un demonio fusionadas y buscan amigas. ¿Quién eres tú?

–B-Balt. B-Bruja. No es que me haya escapado de casa... no del todo... O sea, pienso volver en unos días... pero mi madre... Necesitaba que me diera un respiro y... Lo siento, no sé qué hago contándoos mi vida.

–Continúa –instaron Rosa–. Nos gustaría saber más detalles de lo que deseas. Siéntate si quieres.

–Yo quiero saber si una bruja adulta va a aparecer por aquí creando problemas –añadió Violet.

Por la cara que puso Balt, sí, su madre podía aparecer creando problemas. Se sentó con cautela en una reluciente silla rosa y entrelazó las manos con nerviosismo.

–Siempre me está diciendo lo que hacer –empezó a relatar con tono quejumbroso–. Que lo que dice ella siempre está bien, pero... Supongo que ése es el problema, que todo lo que hago está mal y si lo hago a mi manera, está peor. Y... mi madre ha pasado por muchas cosas en su vida y me quiere proteger de ellas, pero... me asfixia, es todos los días una presión constante, y sentir que no valgo para nada –terminó sollozando.

Rosa le sirvieron un vaso de agua rosada.

–Oh, y cuando se entere de que he entrado en una casa con una vampira y una endemoniada se va a poner furiosa, me dirá que soy una tonta y... –farfulló angustiada.

–Tranquila, si tú quieres quedarte, nadie se te podrá llevar –prometieron Rosa dándole unas palmaditas de ánimo.

–Oh, no conoces a mi madre –advirtió Balt asustada.

–No pasa nada, tú no conoces a las nuestras, así que estamos empatadas –proclamaron alegremente levantando los pulgares.

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Y con esto arranca la segunda temporada de La Residencia, que tendrá un capitulillo nuevo hasta el día de Halloween.

La ResidenciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora