A la mañana siguiente Balt volvió a estar en el porche tallando el intrincado sello con gran esmero. En torno a ella tenía un trajín constante. Tuberías por allí, cables por allá, un árbol derribado y un coche trayendo comida. A esas alturas pedían tanto que no podían venir motos.
–¿Entonces vas a hacer unas cortinas? –se interesaron Rosa mientras comían.
–Sí, pensaba ponerme luego. Aunque... ¿cuánta prisa hay con el sello?
–Nosotras ninguna, ve a tu ritmo –le respondieron sonrientes.
–¿Y Violet?
–Ella... tiene bastante interés en que estemos protegidas cuanto antes.
–Entonces seguiré con el sello, para terminarlo pronto –decidió Balt, a quien también la apremiaba evitar malas intenciones colándose en su nuevo hogar.
Mientras ella seguía trabajando en el porche, Rosa fueron a interesarse por lo que hacía el resto, y así cayó la tarde.
–El sello casi está, espero terminarlo mañana –informó Balt en la reunión nocturna de las residentes.
–Tiene buena pinta –consideró Violet.
–Hay algunas cosas que no me están saliendo muy bien –reconoció Balt cabizbaja.
–¿Pero funcionará? –preguntaron Rosa.
–Sí, espero que sí, pero no tan bien como debería.
–Termínalo y colócalo –indicó Violet–. Si el año que viene has ganado maña y quieres hacer otro más refinado, adelante. Pero es mejor tener algo funcional que atascarse buscando la perfección. Mejor para ti y para todas.
–Ojalá mi madre opinara lo mismo –musitó mientras recorría las líneas del sello con un dedo.
La vampira asintió y se dispuso a perderse en las tinieblas.
–Ah... –empezó Balt.
–¿Sí? –se interesaron Rosa, mientras que Violet se detuvo.
–Que... Nada, buenas noches –le deseó a la vampira intentando disimular la incomodidad de haberse arrepentido de lo que iba a decir.
Violet se fundió con la oscuridad sin hacer ruido.
–Notamos que quieres algo –le susurraron Rosa–. Quieres preguntar algo... sobre algo que quieres. Dilo.
–Ah... –balbuceó al verse calada–. Cuando haya terminado el sello si eso –murmuró cogiéndolo en brazos.
Rosa se encogieron de hombros y se perdieron por los pasillos a oscuras a mover objetos pesados.
–A dormir –les ordenó la noche enganchándolas de la nuca.
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Será una mansión maldita, pero también es un grupo de apoyo, al menos para Balt. Y le va a hacer mucho bien ^^
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La Residencia
HumorRollo sitcom de capítulos cortísimos con demonios, vampiras, brujas.. Una colección de personajes basados en un meme de "decidme qué vibes os doy" y que van a compartir casa. Minicapítulo cada día de octubre. Portada por Ana Castillo
