El divorcio es algo difícil para toda familia, sin embargo, lo es aún peor para quienes tienen hijos. Im Nayeon y Yoo Jeongyeon fueron un feliz matrimonio durante seis años, hasta que, después de momentos sumamente tensos entre ambas, llevaron al di...
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YOO JEONGYEON'S POV:
Durante la mañana, mientras todas dormíamos, Ryujin se despertó por los maullidos de su gato; él estaba frente a la ventana, en donde se suele sentar a observar el exterior, pero nuestra pequeña lo interpretó como que quería salir a dar un paseo y le abrió la ventana. El gato, por supuesto, salió. Después de todo el tiempo que ha vivido con nosotras, esta es su primera vez fuera de casa.
Cuando nos despertarmos, fue porque ya había pasado una hora y Ryujinnie comenzó a preocuparse de que Zanahoria aún no regresaba a casa. Nos levantamos de inmediato, aprovechando que la bebé seguía dormida, para poder buscar al gato en los alrededores de la casa. Después de un rato de búsqueda sin éxito, nos dimos cuenta de que nuestro gato indoor se perdió.
Tratamos de desayunar en paz, diciéndole a nuestra hija que su gato regresaría, que siempre lo hacen, pero ella no nos creía. Lloraba, sintiéndose culpable por haberle abierto la ventana al gato. La única ventana que no tiene una malla protectora. No fue a clases, demasiado angustiada como para querer abandonar la casa y arriesgarse a que el gato vuelva cuando ella no esté aquí. Nayeon fue a trabajar, siendo la única que ha estado trayendo dinero a casa en estos últimos meses, mientras yo me quedo con nuestra bebé en casa.
Jinsol llora como si su mundo se estuviese cayendo, siente la preocupación de todas, y por consecuencia, ella no ha parado de llorar. La he alimentado, limpiado, está descansada y no me acepta ningún juguete. Definitivamente también extraña al gato.
Le dimos el aviso a los vecinos y a nuestras amigas, pero aún nada ha pasado. Dejé su alimento en el patio, en conjunto con su caja de arena, para que su propio olor pueda guiarlo a casa. Probablemente vuelva durante la noche, en las horas en las que los gatos son más activos y tienen mejor sentido para guiarse. Ryujin, por otra parte, no es tan paciente, y quiere salir ahora a buscar a Zanahoria.
— Ryu, espérame un poco, cuando tu hermana se calme podemos ir —le digo, dando ligeras palmadas en la espalda de mi bebé, que aún no quiere dejar de llorar.
Siento que, a este punto, yo me pondré a llorar también.
— ¡Pero quiero ir ahora! —exclama mi hija mayor, pateando el piso.
— Princesa, iremos en un rato.
— ¡No! ¡Zanahoria puede tener hambre, frío y debe estar asustado!
Cierro mis ojos con fuerza, sintiendo el peso del estrés en mis hombros, tratando de calmarme para no decir algo de lo que luego me arrepentiré. Ryujin está en un proceso difícil, lo entiendo, es solo una niña y no sabe controlarse. Yo soy la adulta, su mamá; pero en estos momentos, realmente siento que necesito a mi mamá.
Jinsol llora aún más fuerte cuando escucha a Ryujin discutir, jalando mi cabello con fuerza.
— Bebé, por favor, ya deja de llorar —murmuro, consolándola y dando lo mejor de mí para no llorar con ella.