¿No ves, amor
que te miro
y me tiembla el semblante,
el presente se me esconde,
el futuro se me borra,
el pasado se me muere,
y no existe para mí
paisaje alguno
que el vasallo aquel
que escondes en los labios?
Y te sueño, querido,
con las manos acalambradas,
el cabello empapado,
el pecho rumiante,
la boca entreabierta,
los dedos clavados
en mi carne enrojecida;
la voz atravesando
las paredes de mi vientre;
los ojos perforando
el mapa de mi cuello.
Amor, te sueño
impropio de tu propiedad,
dueño de una súplica
que avecine el cenit
que nazca por tus omóplatos
y desemboque en mi cintura.
ESTÁS LEYENDO
𝙄𝙉 𝙈𝙔 𝙃𝙀𝘼𝘿
Poesia¿Qué ocurre? ¿Por qué de nuevo me llenan las ganas indestructibles y feroces de atrofiar mi rutina de sueño para escribir...? ¡Qué importa! Voy por mi café. Mi poesía, la que se me ocurre en lo más profundo y oscuro de la madrugada. • únicamente p...
