Capítulo II. Págna XLVIII.
El silencio era incómodo, sin embargo, perfecto para excusarse con la concentración a su alrededor. Los guardias ya no los seguían, habían perdido la moral por lo que desobedecieron las órdenes explícitas de capturar a Izuku.
Aizawa estaba preocupado por el estado mental de su alumno, sin embargo, un poco de alivio se filtraba por esa preocupación, su kosei funcionaba contra Vessel. Izuku había mostrado una fuerte determinación, eso lo hacía peligroso. Cómo alguien que no se rinde hasta salir victorioso, como su profesor es su deber orientar esa determinación a la dirección correcta.
Izuku por su parte caminaba frustrado, aún sentía esa ira dentro de él. Quería hacer a todos pagar, pero no podía, no quería perderse a sí mismo. ¿Qué le diría a su madre? ¿Cómo miraría a sus compañeros a la cara? ¿Cómo competiría contra Katsuki por el puesto del héroe número 1 cuando el ha asesinado a alguien? Eso no es ser un héroe, eso no es lo que All Might hubiera querido de su sucesor.
Mientras caminaban, luces rojas volvieron a parpadear. Detrás de ellos se sellaba el pasillo mientras se escuchaba un silbido.
—Midoriya, ponte en guardia.
Izuku lo siguió, preparado para cualquier movimiento, tenía alma de reserva para curarse, tenía el One For All, podía pelear. Pero nadie vino.
Aizawa comenzó a olfatear, era un olor dulce y placentero.
—¡Midoriya, cubre tu nariz! —gritó mientras con su arma de captura envolvía su nariz y boca—. Este gas debe ser un somnifero, huele similar al de Midnight.
Izuku entendió la situación, encontrar una salida. Corrieron por el pasillo, no mucho después encontraron una gran compuerta.
—¿¡Otra más!? —gritó Izuku—. ¡Estoy cansado de esas puertas gigantes!
—¡Concéntrate, no es hora de gritar, busca alguna salida!
Midoriya asintió, pero sus manos temblaban. No era solo el gas, el gas comenzaba a hacer su efecto lentamente.
—¡Apártate, sensei! —rugió Izuku.
Llamó al poder. Las venas de su brazo derecho se iluminaron con un carmesí violento y centellas amarillas. One For All: 30%... 45%. El aire alrededor de su puño crujió.
—Si el 100% me rompe mis brazos, reduciré ese porcentaje a casi la mitad...
¡BOOM!
El impacto hizo que todo el pasillo vibrara, pero la compuerta solo mostró una abolladura superficial. No se rompió. No cedió.
—¡Maldición! —Izuku lanzó otro golpe, y otro más. ¡CLANG! ¡CLANG! El sonido del metal chocando contra el hueso y el músculo era ensordecedor. Sus nudillos empezaron a sangrar, manchando el acero gris de un rojo vivo.
—¡Midoriya, controla tu poder! ¡Te vas a destrozar el brazo antes de abrirla! —gritó Aizawa, pero su voz se cortó.
De las rejillas de ventilación no solo salía gas. Unas esferas metálicas del tamaño de una pelota de béisbol cayeron al suelo. En segundos, se desplegaron en pequeños drones arácnidos armados con aguijones electrificados y sierras circulares. Eran autómatas; el kosei de Aizawa era inútil contra ellos.
—¡Concéntrate en la puerta! ¡Yo me encargo de estas cosas! —Aizawa desenfundó su arma de captura y se colocó sus gafas.
Aizawa se convirtió en un torbellino de vendas y patadas. Tenía que luchar contra el sueño que el gas le provocaba mientras destrozaba los drones en el aire. Cada vez que uno explotaba, liberaba más sedante, su visión se volvía borrosa y sus reflejos se ralentizaban, pero no podía permitirse caer. Si él caía, Midoriya sería una presa fácil.
ESTÁS LEYENDO
El Caballero Blanco
FanfictionPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
