Capítulo III. Página LXXII.
~Otros morirían por ti~
~Otros matarían por ti~
~Otros vivirían por ti~
~¿Pero qué hago yo?~
~Te mantendría viva... Por mi~
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Asui saltó al agua con urgencia para agarrar velocidad. Sabía que los propulsores de los robos serían una molestia si les permitía obtener más velocidad. Se acercó nadando a los robots, atrayéndolos a ella mientras nadaba de forma irregular para evitar el aumento de velocidad de las máquinas. Un arpón pasó al lado de su oreja, ya estaban atacando, Asui aceleró como pudo mientras evitaba ser empalada por la chatarra acuática.
—Kero...
Su vida estaba en peligro, podría morir, sin embargo, no sentía temor en ese momento. El agua que la rodeaba, aquella que la cubría por completo se sentía tan familiar, como una hermana, o una madre; cerró los ojos para sentir mejor aquello que le daba tanta confianza. Su lengua se disparó por la fuerza de una corriente y logró atrapar a uno de los robots, lo lanzó a la superficie donde Jiro esperaba alguna presa, como cazadora esperando pacientemente a su presa. Cuando el robot salió, fue el grito de Jiro imitando a Bakugou nuevamente la que inició el desmantelamiento.
—¡Kyoka, nos están rodeando! —gritó Melissa—. ¡Deben aguantar, prepararé un código de desactivación!... ¡Pero me llevará tiempo, solo tengo esta consola y mi muñequera!
—¡Si, porque tiempo es lo que tenemos! —gritó en respuesta Jiro.
La pelimorada se preparó mientras destruía otro robot que fue lanzado por Asui. Las piezas llovían y Melissa sentía una punzada por estar contaminando el área artifical. Tenía que darse prisa, poder de ataque no era algo de lo que gozaban precisamente, Asui estaba sola en el mar artificial mientras que Jiro la apoyaba simplemente fuera del agua.
Sin embargo...
—¿Uh? —había algo en su pantalla holográfica que la tenía confundida. Los puntos rojo estaban desapareciendo, bueno, más bien se estaban alejando. Poco después, Asui salió del agua.
—Los robots se fueron, Melissa-chan —comentó mientras miraba fijamente el agua. No estaba en calma, estaba realmente turbia—. Algo anda mal.
—Sea lo que sea, deberíamos salir de aquí. Yaoyorozu no está en condiciones de mantenernos en un lugar así —Dijo Jiro—. ¿Cómo te sientes, Uraraka-san?
—Uraraka no funciona... —gimió mientras vomitaba un arcoíris en el mar.
Melissa se desconectó de la consola y se preparó para irse, sin embargo, había algo extraño en el lugar donde se encontraban.
—Chicas... ¿El agua tenía esta altura? —preguntó Melissa
Ante la mención de lo que ocurría con el agua, las chicas entendieron el desconcierto de Melissa; no fue mucho, quizás 5 centímetros fue lo que subió el nivel del agua, sin embargo, lo alarmante era eso. ¿Cómo sube el nivel de un mar artificial? Porsupuesto alguien tenía que suministrar dicha agua, o algo masivo la estaba desplazando desde el fondo.
—Ochaco-chan, lo siento pero debes usar tu kosei —dijo Asui mientras miraba el mar—. ¡Ya!
La chica se asustó por la orden de su compañera, pero no se molestó, no se ofendió, algo pasaba y no era capaz de entenderlo por lo que su único objetivo debe ser no perjudicar a las demás.
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El Caballero Blanco
Fiksi PenggemarPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
