Capítulo III. Página LXXXVI.
El humo de la explosión se disipó lentamente, pero Bakugou no parecía disfrutar del hecho de haber hecho una explosión de tal magnitud. Dentro del humo se mostraba una silueta circular y brillante. A medida que la nube se despejaba, distinguió con mayor claridad una coraza blanca y translúcida que se desintegraba en finas partículas de luz. De entre los destellos emergió Izuku, ileso.
No hubo un intercambio de palabras, ni un aviso. Izuku se abalanzó contra Bakugo incrementando el flujo del One For All. En una escala simple, con su cuerpo habitual solo era capaz de canalizar un 3% sin sufrir microfracturas debido a su falta de acondicionamiento. Sin embargo, usando la energía del alma como catalizador, ese 3% rendía lo equivalente a un 5% o 7%. Cuando el Vacío se entrelazaba al One For All, la producción de energía se triplicaba, llevando ese 3% a un solido 9%.
Pero esta vez era distinto.
Su cuerpo había acumulado un estrés físico atroz en los últimos meses. Su musculatura se había sometido a un ciclo despiadado de desgaste y regeneración acelerada; las fibras se habían visto obligadas a adaptarse, comprimiéndose y densificándose para soportar la carga. Era un incremento biológico imperceptible a simple vista, pero suficiente para permitirle sostener finalmente un 5% de base del One For All sin quebrarse.
La estática comenzó a crepitar, esta vez soltando la energía residual permitiendo un brillo tenue en su piel, y no solo por la electricidad. El poder con el alma lo había llevado al menos en el rango entre el 7% al 9%.
Izuku se había hecho más fuerte, cual katana forjada por las mejores manos: La experiencia y el dolor. Corrió contra Bakugou, soltando un golpe que fue evitado. Bakugou no necesitó desplazarse demasiado; giró sobre su talón, movió el torso unos centímetros para dejar pasar el puño por encima de su hombro y aprovechó el impulso del giro para conectar una patada lateral descendente.
Izuku hizo una mueca, nuevamente sintió el dolor de cabeza y por puro instinto sujetó la pierna de Bakugou.
—Esta sensación... Es como... —pensó mientras atraía a Bakugou hacia él, preparando un golpe—. Un sexto sentido.
El puñetazo conectó de lleno en la mandíbula del pelicenizo, desplazándolo un par de metros hacia atrás. Pero Izuku no le dio respiro. Acortó la distancia de inmediato y sujetó con fuerza el cuello de la camiseta de Bakugo, intentando azotarlo de cabeza contra la tierra en un intento de devolver la arrastrada que le dio al principio del combate.
Sin embargo, Bakugo reaccionó con la velocidad de un felino acorralado. Flexionó las rodillas, metió una pierna entre los brazos de Izuku y enganchó la otra alrededor de su nuca, atrapándolo en una tijera de piernas.
—¡Trata de cubrirte ahora, mierda! ¡Muere!
Izuku lo soltó pero era demasiado tarde, había recibido la explosión a quemarropa, lanzándolo varios metros por el aire. El impacto fue devastador y rápido. Izuku puso la mirada en blanco, desorientándose por completo. Bakugou no desaprovechó y corrió hacia él. Usando ráfagas continuas a sus espaldas, recortó la distancia en un pestañeo. Cuando proyectó la palma abierta directo a la cara de Izuku para rematarlo contra el suelo, el peliverde se lanzó en una evasiva al aire, esquivando el golpe por milímetros y rodando torpemente sobre la hierba.
—¿¡Qué mierda!? —pensó mientras veía al chico rodar por el suelo torpemente.
Izuku se recuperó y fijó su atención en Bakugou, este solo siguió presionando con su carrera de explosiones, lanzando un golpe, una explosión; Izuku se movía por instinto, era como si no lo mirara, y eso enfurecía a Bakugou.
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El Caballero Blanco
FanficPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
