Capítulo II. Página XLI.
Caos. Todo era ruido sinfónico que demostraba la falta de control. La situación se salía de su propio control, ¿cómo sucedió todo esto? ¿En dónde estaba el error que cometió? Todas las herramientas, aquellos que fueron entrenados en cuerpo y mente para proteger el país estaban siendo derrotads tan fácil... Por dos personas.
Una única pantalla iluminaba parte del oscuro lugar, el rostro de alguien arrepentido pero fascinado se reflejaba en la presidenta. Estaba sola, los demás empleado fueron evacuados por sus órdenes, solo quedaban ella, la pantalla y el suave silencio que susurraba de forma alarmante en su oído.
—Haa... He perdido. Pero... ¿Desde cuándo?
La presidenta se retiraba tranquilmente con la tableta en mano. Entró a un ascensor para bajar hasta una salida que nadie conocía, en esos momentos tenía que salir en secreto. Mientras bajaba, en su tableta reproducía las grabaciones de todo lo que sucedió desde que dejó a Midoriya sin supervisión temporal.
En el video se mostró la batalla de Midoriya y los otros prisoneros, fue algo intensa para un niño, pero aún así, se las arregló para vencer a duras penas. Mostró un poder que no había mostrado antes, ni siquiera en el festival; la forma de usar las sombras fue interesante, su aguante por el ataque de aquél que lo tuvo prisionero fue lo que más le atrajo. Entonces cayó, se desmayó por el agotamiento.
—Resistió mucho para ser un niño, pero entonces, ¿por qué «él» lo está ayudando?
Mientras más veía, más curiosidad tenía. Izuku despertó mucho después, más bien, lo forzaron a despertar. Dialogaron un poco el chico y el prisionero que había estado alejado del problema inicial.
—Ahí. Ahí todo comenzó a ir mal. ¡Jajaja! Incluso en esas condiciones no dejas de entrometerte...
Con un movimiento de sus dedos, la tableta cambió a otra pantalla donde había un gran botón rojo en toda una mitad de la pantalla, en la otra, había una simullación de signos vitales y un diagrama de un cuerpo humano. Ella presionó el botón.
Volviendo a las grabaciones, contempló el inicio de todo su desastre.
—Muy bien. Así es la cosa, debemos pasar por otras salas para poder llegar a un comedor donde nosotros nos reunimos, todas las herramientas. Por ese comedor tienen acceso los guardias, pero eso si, si te costó pelear contra nosotros, te costará pelear contra ellos. No son los guardias por nada.
Caminaron hasta una gran puerta, parecía ser un acceso para vehículos de gran tamaño. Izuku toco el frío acero y comenzó a manipular el alma e su interior. El vacío sejuntaba con el, parecía querer devorarlo pero aún así, logró lanzar un chillido del abismo contra el acces, creando un gran agujero.
—Haa... ¿No podías ser más discreto?
—Tengo prisa. Mi madre debe estar muy preocupada, durante el festival deportivo me observaba y me contó que se desmayó siete veces... No me imagino como lo estará pasando ahora.
La gente del otro lado se acercaba por curiosa.
—Pero no servirá de nada si llegas en más de una pieza— Izuku solo lo volteó a ver y ledió una sonrisa arrogante.
—Para eso vienes tú, ¿no es así?
—... Por eso odio a los niños...
Sin previo aviso evitaron una gran bola de fuego que comenzaba a derretir el suelo, Izuku en el aire tuvo que usar otro chillido para destruir una exagerada cantidad de hielo que venía sobre él.
En el suelo empezó a disparar dagas de alma a sus enemigos, se acercó lo suficiente a uno para darle un golpe en el rostro, después lo sujetó de los hombros y de un salto le dió un golpe con la rodila en su nariz.
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El Caballero Blanco
FanfictionPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
