Capítulo III. Página LXXXI.
En un silencio desolador, el vacío se extendía frente a él. Cuando normalmente debería estar en el mundo onírico, ahora se encontraba en el vacío de su alma. Sintió una gran familiaridad dentro de él, de cierta forma nostálgico.
Levantó su mano a la altura de su pecho con la palma hacia arriba. Copos de vacío parecían llover a su alrededor y uno de ellos se posó en su palma. Eran simétricos, con patrones únicos, poseían una belleza más allá de la destrucción que causaban.
—Usualmente se siente hostil... —murmuró—. Pero ahora se siente tranquilo.
Miró atentamente el copo que descansaba en su mano, su ceño se frunció mientras mordía el labio inferior con impotencia. Su mano se apretó con fuerza al igual que sus ojos.
—¿Por qué no eras así en ese entonces? —el dolor en su voz era notable, se sintió ofendido con su poder, sintió que no lo aceptaba—. ¿Por qué me impediste salvarla?
De pronto más copos comenzaron a posarse sobre él, cubriendo sus manos, su cabello e incluso uno descansó suavemente sobre su nariz. Era una sensación extraña para él, sentía como si fuese un abrazo. Su poder, el que lo definía la mismísima destrucción, lo estaba consolando.
El chico cayó de rodillas mientras sujetaba una de sus muñecas. Los copos de vacío comenzaron a flotar, giraron a su alrededor con una lentitud casi hipnótica.
—Debes acabarlo.
El susurro penetraba en los oídos del chico mientras seguían en su movimiento. Izuku detuvo sus lamentos mientras escuchó el primer susurro.
—Busca al responsable.
—Pero ya ha muerto el responsable...
—Abre los ojos. Busca al responsable. Mata al responsable.
Izuku de pronto recordó algo, una nimiedad que escuchó de Wolfram. "Con razón tanto interés". Fue una de las cosas que dijo antes de que fuese esposado.
—Interés... Alguien tiene interés en mí...
—Encuentra al culpable. Mata al culpable.
El susurro se volvía más audaz, se volvía más tentador. Sintió como si lo abrazaran por la espalda, rodeando su cuello cada vez que escuchaba el susurro.
—Danos al culpable. Matemos al culpable.
—El verdadero culpable...
Su vista se apagó por un momento. El abismo a su alrededor pareció contener el aliento, esperando que pronunciara el nombre. Sin embargo, antes de que la oscuridad terminara de cerrarse sobre él, un dolor agudo y punzante se hizo presente en su pecho. A pesar del dolor, sentía caricias gélidas recorriendo su cuerpo; el vacío lo envolvía, volviéndose reconfortante de una manera perturbadora, arrullandolo para que se entregara al odio.
«¡Cállate la maldita boca!»
El rugido lejano hizo temblar el espacio onírico. El abismo se agrietó en su mundo onírico y una línea de luz cegadora se filtró violentamente, cortando las sombras a la mitad.
—Esa voz... —murmuró Izuku, abriendo los ojos en la penumbra de su mente.
Las palabras de Katsuki continuaron resonando como ecos en una catedral en ruinas. Con cada frase del rubio, los sentimientos de culpa, rabia y dolor real de su amigo se filtraban directamente en el pecho de Izuku. El calor de esa furia humana comenzó a dispersar los copos negros de vacío que lo cubrían.
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El Caballero Blanco
FanfictionPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
