Prejuicios

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Capítulo III. Página LXVII.

~¿Y tú quién eres?~

~Yo soy envidia~

~¿Y tú qué profesas?~

~Nada~

~¿Qué eres?~

~El luto de una estructura que no pedí construir~

~Tú que eres envidia, ¿qué envidias?~

~Envidio al extranjero, el que no carga con el castigo de no soportar lo que llevan por fuera~

~¿Qué deseas?~

~No deseo nada~

~¿Qué deseas?~

~Nada deseo~

~¿Qué deseas?~

~Nada~

~¿Qué anhelas?~

~Anhelo no sentirme una intrusa en mi propia casa~

~Anhelo vestir la piel con orgullo~

~Anhelo que unos brazos me reconforten de la guerra que he librado~

~Anhelo dejar de ser envidia~

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Bip. Bip. Bip. Bip. Había una respiración que acompañaba los pitidos de las máquinas médicas en un ritmo constante y armonioso. Una respiración que imponía su presencia, demandando silencio y sumisión.

—Así que ya se encuentra en la isla —dijo el dueño de la voz; podría estremecer a cualquiera que la oyera, tal vez sea por un kosei que haya robado anteriormente, o simplemente es una habilidad propia que haya adquirido con la sabiduría de cientos de años—. ¡Me parece maravilloso! —su rostro desfigurado se giró hacia una pequeña luz en la penumbra que apenas iluminaba su rostro con un mensaje parpadeante: "Fatal Error: Zero Division", "Negative Energy Density Detected"

Una risa baja, rasposa y carente de toda empatía resonó en la habitación.

—Fascinante... verdaderamente fascinante —murmuró el hombre, entrelazando sus dedos cubiertos de quemaduras—. Un vacío cuántico verdadero... una burbuja de entropía caminando en el cuerpo de un niño de quince años. All Might pensó que simplemente había encontrado un sucesor con un Don llamativo. Qué mente tan predecible y limitada.

Frente a él, un comunicador encriptado parpadeó, mostrando la silueta borrosa de Wolfram.

—Las preparaciones están listas, maestro —habló la voz gruesa del villano a través de la estática—. El sistema de seguridad de la isla caerá exactamente a las nueve de la noche, durante el banquete. El invento de Shield será nuestro.

—Hiciste un excelente trabajo reuniendo a tu grupo, Wolfram —respondió All For One con una cortesía helada—. El dispositivo de amplificación genética de David Shield es un juguete interesante. Disfrútalo. Pero recuerda tu verdadero objetivo.

—...El chico —asintió Wolfram al otro lado de la línea.

—Así es. El joven Midoriya —los dedos del símbolo del mal acariciaron la pantalla holográfica donde se mostraba el perfil de Izuku—. No te contengas con él. Usa los Dones que te otorgué y empújalo al límite. Necesito ver qué sucede cuando esa "balanza en cero" se rompe. Necesito saber si el vacío devora la luz... o si la luz extingue el abismo. Trae sus lecturas biométricas de combate, y si el chico se rompe en el proceso, considera que habrás eliminado la única variable que no puedo controlar en este mundo.

El Caballero BlancoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora