Indigno de ser héroe

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Capítulo II. Página L.

~Dudar es como caminar sobre un fino puente de cristal que cruje con cada pisada~

~No temes al abismo que aguarda en el fondo, sino a la insoportable fragilidad de tu propio peso~

~Es la sospecha de que el suelo es una mentiraque solo se sostiene mientras te niegas a mirar abajo~

~La duda no es el muro que te detiene,es la niebla de tu aliento empañando el espejo de la realidad~

~En ese vapor, tu reflejo se quiebra en mil fragmentos ~

~cada astilla es un "yo" que reclama ser el único.~

~En ese incendio de espejos, ya no sabescuál de todas tus versiones tiene el derecho de empuñar el arma.~

~No es la ausencia de una señal en el camino,sino el grito de mil verdades devorándose entre sí.~

~La duda no es un estado, es una máscara.Al final, la duda no existe.~

~Solo existe la cobardía de no querer elegircuál de tus pedazos es el que va a seguir adelante~

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El golpe seco del bastón contra el piso demostraba autoridad. Gran Torino veía fijamente a su protegido mientras este se encontraba vistiendo su traje de héroe. El diseño eraparecido al que le hizo su madre, sin embargo más profesional, con colores oscuros. Alrededor de su cuello, una capa oscura que lo envolvía por completo, con algunas sepraciones para mover los brazos libremente. En su rostro, una máscara blanca sin diseño alguno, la misma máscara que compró Vessel en el festival deportivo.

—Mocoso. ¿Quién eres tú? —preguntó el anciano mientras dejaba el bastón.

—Midoriya Izuku. Vessel no interferirá.

—Vessel... Así que esa cosa tiene un nombre —pensó—. Bien, has estado cautivo por dos días y unas cuantas horas. Cuando el detective Tsukauchi te interrogó, mencionaste una gran cantidad de pasajes y pisos. ¡Demuéstrame aquello que te ha mantenido vivo muchacho!

Gran Torino se puso en guardia, en un segundo desapareció de la vista de Izuku moviendose por las paredes y el techo. Izuku trataba de seguirlo con la mirada pero era inútil, Gran Torino era simplemente demasiado rápido. Los golpes no esperaron, estaba siendo golpeado con ferocidad en cada rincón de su cuerpo sin dejarle un margen de descanso.

—Es demasiado rápido, para ser viejo se mueve demasiado —pensó—. El one for all me ayudará...

La estática verde se mostraba debilmente, aparecía y se esfumaba en intervalos cortos. El cuerpo de Izuku no era muy fuerte, sin embargo ese 3% de fuerza fue suficiente para alterar sus sentidos; Gran Torino seguía siendo rápido, sin embargo ahora lograba verlo de forma más definida, no solo un borrón amarillo.

—Este chico lo ha descubierto por su propia cuenta —analizó—. Toshinori tardó más tiempo, y él tuvo la ayuda de Nana.

La sonrisa del maestro retirado se ensanchó cuado su patada fu evitada por poco, rozando el cuello de Izuku mientras un fino hilo de sangre seguía el pie del héroe. Izuku giró usando la inercia y trató de atraparlo, pero solo acarició su capa amarilla con sus dedos.

El Caballero BlancoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora