Capítulo III. Página LXXIX.
Había un aroma relajante en el aire, era una de las ventajas de estar en un bosque de coníferas. La humedad del ambiente era refrescante, y en ese momento, los chicos de la clase 1-A estaban avanzando rápidamente por dicho bosque, sin detenerse a apreciar la belleza natural.
—¿¡Oigan, no les parece maravilloso este bosque!? —preguntó Sato mientras sostenía la cola de una bestia de tierra—. ¡Bueno, quitando el hecho que estamos luchando contra tierra!
—Es... Bello —respondió Vessel mientras destrozaba la cabeza de la bestia.
—¡Sato tiene un punto. En circunstancias normales, este lugar sería una gran idea para explorar o algo! —concordó Yaoyorozu mientras bloqueaba un zarpazo de una de las bestias con un escudo de hierro.
—¡No se distraigan, idiotas! —gritó Bakugou explotando dos bestias con una explosión.
Los chicos habían acabado con las bestias y se tomaron unos minutos para descansar. Ya habían estado avanzando bastante y luchado con la misma determinación. Jiro tenía sus jacks clavados en la tierra en busca de alguna irregularidad en las vibraciones de la tierra. Shoji se encontraba sobre un árbol, creando ojos y oídos al final de sus extremidades, atento a cualquier señal de aproximación.
Vessel se mantuvo de pie, observando la dirección a la que se dirigían. Alguien caminó hasta mantenerse a su lado. No había palabras, era un simple reconocimiento en la presencia del otro.
—¿Cómo puedo ser más fuerte, presidente? —preguntó la vicepresidenta, enterrando el escudo de hierro entre la tierra húmeda bajo sus pies.
Vessel la miró, notando su mirada decaída, probablemente por culpa. No respondió de inmediato, permitió que el silencio generara expectativa en su respuesta. Yaoyorozu lo miró casi con desesperación que lograba ocultar muy bien.
—¿Por qué quieres ser fuerte? —preguntó de vuelta—. La fuerza debe tener un propósito, la fuerza sin un propósito es capaz de dañarte y a tu alrededor.
Yaoyorozu apretó el agarre en el borde de su escudo, procesando la lógica de las palabras de su presidente. El viento del bosque agitó su coleta negra mientras miraba fijamente la tierra húmeda.
—Mi propósito... es no volver a ser una espectadora —confesó con la voz temblorosa, pero llena de una determinación abrumada—. En la isla científica, mientras tú lo dabas todo y el mundo se caía a pedazos, yo solo pude esconderme y crear herramientas simples. Mi intelecto no sirvió de nada ante el verdadero peligro. Quiero ser fuerte para proteger el mañana de mis compañeros. Para proteger tu espalda, presidente, si es que alguna vez tu propia fuerza se vuelve una carga para ti. Yo... No quiero ser una carga.
Vessel desvió la mirada a la montaña unos segundos, los suficientes para saborear cada palabra, después la clavó en los ojos oscuros de la vicepresidenta.
—Un propósito noble... y peligroso —respondió Vessel, extendiendo su mano derecha hacia el frente. Con un sutil destello de energía blanca que parecía traer paz, creó una pequeña flor de alma blanca, pura y brillante, que flotó sobre la palma de su mano antes de ofrecérsela—. La fuerza no radica en la escala de su destrucción, Yaoyorozu —Momo recibió la pequeña manifestación de alma con una reverencia, sintiendo cómo una calidez inesperada calmaba la culpa en su pecho, sin embargo, la flor se rompió después de un movimiento brusco de ella— Radica en la claridad de su creación. Si quieres ser fuerte, no intentes imitar mi oscuridad. Haz que tu propia luz sea inquebrantable.
Nuevamente, la flor se le presentó a la chica. Esta vez, Yaoyorozu fue más gentil y menos ruda. La flor que veían sus ojos era hermosa, incluso suave con un diseño elegante.
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El Caballero Blanco
FanfictionPure Vessel al morir de alguna forma llega a Bnha en el cuerpo de Izuku. En otras palabras Izuku con los poderes de Pure Vessel
