Anhelo

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Capítulo I. Página XVII.

—¿Está bueno? Kero— preguntó Asui mientras le daba una mordida a un Hot-dog que había conseguido de un puesto.

La vasija estaba mordiendo su comida, lo mismo que ella, y simplemente saboreaba en silencio. Desde que está en ese mundo, experimenta cosas que nunca hizo. El sabor de la comida era algo nuevo y placentero que disfrutaba, aunque su rostro no lo muestre.

—Si. Es bueno.

La vasija miró al cielo un momento mientras daba otro mordisco. Pensaba en que otras cosas podría probar ya que estaba él presente.

Un leve zumbido resonó en su cabeza, haciendo una mueca, sacudió la cabeza y enfocó su atención al frente. Había un puesto donde vendían máscaras decorativas, simple mercadotecnia, sin embargo s la vasija les daba curiosidad.

—¡Acerquense, acérquense! ¡Mascaras de la mejor calidad! ¡Protejan su identidad y sean los héroes del momento!— la emoción del señor llamaba la atención de los niños, después de todo, actualmente todos quieren ser héroes al crecer.

—¿Acaso quieres una? Kero— preguntó su amiga mientras se colocaba un dedo en el mentón—. Vamos, no hace daño verlas-kero.

Tomando su mano, Asui llevó a la vasija hasta el puesto de máscaras dónde el vendedor les dió una sonrisa.

—¡Hoho, dos chicos muy apuestos! Un momento... ¡Eres Midoriya Izuku! ¡Has ganado las dos primeras pruebas del festival!— desvío su mirada y observó bien a la chica a su lado. Entonces regresó su mirada a la vasija de firma traviesa—. ¿Acaso el prometido campeón viene con su novia?

—No somos pareja.

—No, no lo somos-kero.

—Haa, y veo. Se ven bien juntos. ¿Vienen por una máscara?— con un poco de decepción en su voz, se hizo a un lado para mostrar las máscaras que vendía. Habían varios diseños como el antifaz de Mount Lady (aunque sobresalían unos cuernitos de las esquinas), también una máscara como la de Kamui Woods o la de Edge-shot.

La vasija examinó las máscaras encontrándolas interesantes, pero una le llamó la atención. Una máscara completamente blanca con solo dos espacios para los ojos con una sombra negra como un delineado por debajo.

La vasija la tomó mirándola, de cierta forma, sintió que se veía a sí mismo. La nostalgia lo invadió nuevamente, miró al vendedor.

—¿Cuanto por esta?

—Oh, esa máscara... Te la doy por 800 yenes, no vale mucho ya que es algo que no está relacionado con un héroe. Si la quieres tómala.

—Me la llevo— la vasija sacó una carrera de una bolsa suya y le entregó 1,000 yenes.

—Gracias chico, me has hecho un favor.

Tsuyu miraba las máscaras pero ninguna le parecía para ella, entonces decidió alejarse con la vasija, no sin antes despedirse del vendedor.

—Es una máscaras simple-kero.

—Tal vez. Pero me gusta.

Ambos caminaron un rato, fue una caminata intranquila, mucha gente identificaba a la vasija como "el campeón prometido" un apodo absurdo según la vasija. Muchos querían hablar con él, sobre todo niños que querían ser héroes.

—¡Hermano mayor! ¡Hermano mayor!— uno de esos niños lo venía siguiendo desde hace un rato, Asui se había burlado de la vasija pero no le importó—. ¡Tengo que hacerte una pregunta!

El tono final con el que el niño le habló, o más bien exigió, llamó su atención. El niño lo miraba con cierta duda pero se sujetaba fuertemente de los laterales de sus shorts. La ansiedad se reflejaba en su rostro con las lágrimas queriendo desbordar de una presa.

El Caballero BlancoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora