capitulo 6

23.1K 1K 79
                                        





—Jenny, apaga ese despertador, me tiene el oído sordo de tanto escucharlo sonar —gritó William haciendo que despertara sobresaltada de mi sueño. Apago inmediatamente la alarma, y solo pensaba en ese chico.

Miro William y sigue durmiendo, claro, como el es el jefe puede llegar a la hora que se le plazca. Me baño rápidamente y me pongo mi ropa tipica de trabajo: camisa blanca, ajustada, pantalon de tela fina, gris, zapatos altos y una coleta alta, y como siempre me di el toque con mi crema de coco. Me acerco hasta donde William y está roncando, eso me causa un poco de risa.

—Amor, ya me voy. —le doy un besito y salgo de la habitación; cierro la puerta y me dirijo a la cocina, pero mis ojos se hicieron bolas tras ver a Andrew preparando el desayuno, los nervios se me acumularon, ya que no imaginé que él estaría aquí y menos tan temprano.

—Buen días, Andrew, ¿cómo amaneciste? —le pregunto con una gran sonrisa, y me acerco a él, que también sonríe al verme.

—Buenos días, amanecí bien, y bueno, discúlpame si te asusté, desde hace quince minutos estoy aquí; por cierto, Sara fue quien me abrió la puerta, creo que se está cambiando de ropa —respondió acariciando su mejilla. Lo rodeo en la cocina y veo todo preparado, jugo de naranja, café, tostadas de queso y ensalada de fruta.

—¿Y esto? —inquiero y lo miro buscando una explicación, pero el soltó una leve sonrisa y con su mano acomodó su cabello hacía atrás.

—Pues de nuevo pido disculpas, pero me tomé  la confianza de preparar el desayuno —respondió y ya no me sorprende, pero no sabía que le encantaba tanto cocinar.

—Eso es sorprendente, pensé que no sabías cocinar nada —bromeo con él y se ríe.

—Pues si, me encanta cocinar, es uno de mis pasatiempos —aclaró. Me sorprendo de saber todas las cosas en común que tenemos.

—De verdad muchas gracias, yo no sé tú, pero yo desayunaré, muero de hambre, además si te pones a esperar a William echarás raíces; él está durmiendo y no hay nada que lo despierte.

Me siento en la silla y Andrew hace lo mismo.

—Hmm, pues tampoco voy a esperarlo, pero si voy a desayunar, también muero de hambre. —los dos soltamos una carcajada y comenzamos a comer, debo decir que esto está delicioso.

—Te ves muy diferente vestida tan elegante —comentó y no logro descifrar si "diferente" es fea o bonita.

—¿Diferente cómo? —cuestiono, el sonríe y baja su mirada, luego me mira a los ojos.

—Me refiero que te ves con más experiencia, toda una empresaria, y además te luce perfecta esa vestimenta —murmuró, supongo que mi gesto debe ser todo un poema porque realmente me siento super bien hablando con él.

—Gracias, tú también te ves bien elegante, aunque siempre te he visto vestido de esa manera —opino, realmente tengo la razon, ya que él lleva un traje completo color negro y por dentro una camisa azul opaco, haciendo juego con una corbata negra, él sabe vestir, eso es mas que suficiente.

—¿Cómo se llama el perfume que usas? —preguntó sonriente, me doy un trago de jugo antes de responder.

—No es perfume, de hecho es mi crema favorita coconut fashions, ¿por qué preguntas? —inquiero, arrugando mi frente.

—Es que no sé, es un aroma muy llamativo, con decirte que al saludarte se me queda pegado, ya sea en la mano o la mejillas, es algo inexplicable —respondió mientras jugaba con el tenedor entre las frutas, me sonrojo de repente, ya que a mi me pasa lo mismo con él.

El amigo de mi novio Donde viven las historias. Descúbrelo ahora