Final

13.9K 1K 317
                                        


No, oh Dios mío, ¿por qué ? Mi Andrew no puede morir.

Intento acercarme a él, pero no me lo permiten. Unos chicos lo socorren y se lo llevan, dejándome al borde del abismo. Grito y me destrozo en llanto.

—¡No papá, no! ¡Llévame con él, por favor! —suplico y me abraza.

—Tranquilo cariño, te llevaremos.

...

Doy vuelta de un lado a otro en la sala de espera. «por favor amor, debes ser fuerte. No me puedes abandonar ahora».

—Hija, me acabo de enterar que Rubí... —hizo una pausa bajando la mirada.

—¿Qué pasó con esa maldita? ¿Ya la capturaron? —cuestiono, me desconozco al hablar así, pero siento odiarla más que a nada.

—No hija, ella murió. Tuvo un accidente cuando la seguían. —aquello me deja boquiabierta. No, no podía ser cierto. ¡Oh Dios!

—¡Oh no! ¿Qué será de Adrián? ¡Oh Dios mío! Nunca conocerá su madre verdadera. —me siento en la silla,  tocando mi pecho y respiro profundo. Nunca le deseé su muerte, simplemente quise que ella pagara lo que hizo como se debía.

—Tú eres su madre verdadera, tú eres la única quien le ha dado amor a ese bebé —susurra mamá abrazándome.

—Familiares del señor Andrew Jones.

Todos nos levantamos al instante. Un doctor con cara pálida nos miraba con unos ojos apagados y la decepción en su mirada.

—Si, somos sus familiares. Yo soy su prometida —dije rápidamente—. ¿Qué tiene mi novio? —pregunté tomándolo por su camisa.

—Señorita cálmese. Lo siento mucho, pero su novio no pudo...

Todo oscurece en cuanto escucho lo que me dijo.

.
.
.

Tiempo después...

Con el tiempo entendí que el amor cambia muchas cosas, que lo tienes por un momento, pero no por la eternidad. Andrew me enseñó que debemos perdonar, que el amor soporta lo bueno como también lo malo. Me enseñó a vivir la vida al máximo. A su lado fui feliz, jamás pensé que esa noche en donde anunciamos nuestro compromiso, iba a cambiarnos la vida, o más bien mi vida.

—Hacía mucho que no te veía, quizás porque temes de al menos estar en mis sueños. Quiero que sepas que después de aquello mi vida ha cambiado, sé que no me quieres ver triste, pero descuida, prometí sonreír a pesar del dolor. Estoy al lado de un hombre excelente, que día a día me hace enamorar —susurro suspirando con deseo de llorar—. Lo amo. Gracias por tanto.

....

—¿ñEstás hermosa. Serás muy feliz al lado de él. Sé  que el te hará feliz —susurra mi madre. Sonrío porque sé que tiene razón.

Toda mi vida había cambiado desde ese día. Ya ni siquiera quería recordar tantas desgracias. Y ahora... es mi boda, pensé que no me casaría nunca luego de aquello, pero si, hoy lo haré. Creo que después de tantas tormentas siempre hay un arcoíris.

Camino por el altar con mis pequeños atrás lanzando rosas blancas y rojas, mis ojos se llenan de lágrimas cuando lo veo a él, un hombre que nunca imaginé que me haría tan feliz.

Él se sorprende de verme vestida así, y yo me sorprendo de verlo tan elegante. Lo veo llorando de la emoción y me causa ternura y tristeza a la vez.
Llego hasta él, mi padre toma mi mano y la une con la suya.

El amigo de mi novio Donde viven las historias. Descúbrelo ahora