capítulo 30

15.1K 819 143
                                        



Al parecer Andrew se ha ido y sigo sintiéndome avergonzada.

—Amor, ya Andrew se fue, ahora tenemos la casa para nosotros.

Finjo al sonreír, solo pienso en todo lo que ocurrió ayer, en las palabras de Andrew, ¿de verdad le gusto?

—No vuelvas a hacerme sentir tan avergonzada —espeto molesta.

—Hermosa, pensé que tu tendrías confianza con Andrew, ya él es tu amigo, de igual manera debo recurrir a él, ¿crees que él no haría lo mismo si no tuviera preservativos?

Asiento, sé que son muy amigos y es normal recurrir uno al otro, pero me siento mal.

—Ahora necesito sentirte, hacerte mía, te amo nena.

Se sube encima de la cama y me besa  quitando la sábana que cubre mi desnudez. Me acuesta en la cama y siento sus caricias en mis muslos, pero no logro evitar pensar en Andrew, sus besos, todas sus caricias. Abro mis ojos y creo verlo ante mí, pero se que es William quién está conmigo, mi mente me juega una mala jugada.

—Te amo  —me susurra.

Will vuelve a encenderme con sus besos y su lengua jugando en mi cuerpo, volviendo a encender la llama apagada. Acaricio su espalda desnuda y se quita el bóxer quedando desnudo completamente sobre mí. Agradezco que apagara la lámpara y que solo quede una encendida permitiendo que me sienta más cómoda para disfrutarlo. Besa mis senos y jadeo cuando siento sus dedos moviéndose rítmicamente en mi parte.

"William es un idiota por no hacerte feliz, por no hacerte sentir lo que yo quisiera, pero es prohibido".

No logro olvidar esas palabras, ¿qué me sucede? Concéntrate Jenny, tu novio te está haciendo el amor y no logras prestarle atención.

Will se coloca el preservativo y me separa las piernas ahorcajándose nuevamente en mi centro, me mira lascivo y me besa chupando mis labios cuando lo siento entrar  en mi cuerpo. Decido dejar a un lado el pensamiento de Andrew y me concentre en él. Me embiste, me besa con lentitud,  me hace sentir bien que me trate con delicadeza.

—Oh Jenny, me vuelves loco —jadea y de pronto el toma mis piernas y las separa más haciendo que me duela un poco, sus movimientos no es lentos, es rápido, muy rápido, no es que no me guste lo rápido, el problema es que William pierde el control y hace que me duela.

—¡Ay Will, Auch! ¡Para, así no!

Me dolía, de verdad me dolía y era de entenderse, Will está bastante dotado, pero ya quisiera yo disfrutar de tantos centímetros sin sentir dolor como he visto en algunos libros o películas de adultos. Lamentablemente la realidad es diferente.

—Perdón amor, me dejé llevar.

Detiene sus movimientos rudos  y ahora se mueve lento besando mi cuello.

—Quiero que te corras conmigo —me susurra, y estoy excitada por él, pero no creo llegar a un orgasmo así de fácil, no sé porque, no entiendo porque razón no logro concentrarme, no logro sentirme bien.

Cierro mis ojos y a la mierda todo, permití que ese sueño regresara a mi mente,  en ese sueño Andrew no tenía rostro. Pienso como me hacia suya, sentirlo suave, sentir sus besos, sentir todo de él, su manera de hacerme suya y embestir mi cuerpo con amor y pasión.

Will me besa como también ese hombre en mi sueño lo hace. Me embiste, mi cuerpo vibra de placer y siento mi piel erizarse. Muevo mi cintura y de pronto Andrew me deja observarlo y mi corazón se acelera de mirarlo fijamente mientras se mueve dentro de mí.

El amigo de mi novio Donde viven las historias. Descúbrelo ahora