William en multimedia.
——————-
Un rayito de sol incómoda en mis ojos logrando despertarme, estiro mi cuerpo como de costumbre ya que así siento que libero el estrés, tomo mi celular desde la pequeña mesita que esta junto a mi cama, necesito saber si William me ha dejado algún mensaje, pero no, no hay ni una sola llamada, ni un solo mensaje, reviso su última conexión y dice que fue a la 4:25 AM, y son la 8:15 AM.
¿Qué rayo hacia el despierto a esa hora? ¿Tan tarde llegó a su casa? Esto me desconcierta y me llena de más dudas, quisiera llamarlo, arreglar nuestros problemas, pero sé que le molestaría mi llamada. Al diablo con que le moleste, necesito saber si está todo bien, hoy es domingo y por lo tanto él debe dedicarme este día a mí, ya desde mañana lunes su puesto como administrador será anunciado y aparte su mejor amigo viene, ¿Qué es lo peor que podría suceder?
Decido marcar su número y espero paciente a que conteste, pero no lo contesta, vuelvo y marco a su teléfono y al segundo tono se cae la llamada, ¿Qué rayo sucede? ¿Por qué no me quiere contestar? marco varias veces hasta que la séptima llamada logró contestar.
Sé que estoy siendo insistente y molesta, pero necesito hablar con él.
—Buen día, Will... —escucho su respiración agitada y un silencio a través del teléfono—. ¿Estás ahí? —pregunto, preocupada.
—¿Que quieres, Jennifer? Estoy muy cansado, sabes que odio que me llamen tanto, si ves que no respondo es por algo, ¿no?
Se me nubla la vista de lágrimas al escuchar esas frías palabras de su boca, no sé porque lo llamé si sabía que me iba a tratar así, yo debería tratarlo igual, quisiera que él sintiera el daño que me causa, pero lo amo y lo único que deseo es que él también me corresponda como lo hacía antes.
—Perdón, siempre hago todo mal, sea lo que sea que estuviste haciendo no la detengas por mí, no te molesto más, adiós.
Cuelgo la llamada, absorbiendo mi nariz, con la esperanza de que me llame y me pida disculpas por tratarme así, pero no es suficiente.
No puedo razonar, he dejado todo por él, dejé mi hogar para venir a esta ciudad y así no tenerlo tan lejos de mí. Yo vivía con mis padres en california, estudié en la misma universidad que William, él estudiaba administración empresarial y yo contabilidad, desde que no graduamos en la universidad, su tío y su padre le ofrecieron un puesto de trabajo aquí, en Washington, y él sin pensarlo aceptó, en cambio fue lo más doloroso para mí, no pude soportar tenerlo lejos y a los seis meses él me consiguió un trabajo en una empresa de contable, sin darle tanta vuelta al asunto me fui de mi hogar y llegue a esta ciudad, a los pocos meses conocí a Sara, mi mejor amiga, ella es la única persona a quien le confío mis problemas amorosos, siempre que la necesito, está presente, y jamás me ha dado la espalda.
William ni se molesta en llamarme, a veces creo que no me ama, era tan cariñoso, era detallista, romántico, y siempre se preocupaba por mí, yo era todo para él, pero desde que llegué pude comprobar que su trabajo era lo primordial, se llenó de ambición, codicia y lujuria por lograr ser el mejor de todo, olvidándose de mi por completo.
Me levanto de la cama, mi amiga y yo nos escribimos varios mensajes, dijo que pasaría por mí para irnos al club deportivo, usaremos el gimnasio, necesito despejar mi mente.
Voy rápidamente hasta el tocador y me ducho. Al terminar me pongo un shorts deportivo color negro, una camiseta blanca y líneas negras en los costado, y unos tenis deportivos. Luego me hice una coleta alta, no me maquillé pesadamente, solo me coloqué un poco de brillo labial y rubor en mis mejillas.
ESTÁS LEYENDO
El amigo de mi novio
RomanceCuando Jennifer conoce a Andrew, el mejor amigo de su novio, descubre que toda su vida estaba al lado de la persona equivocada, y Andrew podría demostrarle que a veces el amor podría nacer de dos personas prohibidas. 〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰️〰...
