Capitulo 42.

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-Vaya, Alana... No pensé que fueras a llegar tan temprano... Te presento, él es Sergio, un amigo del trabajo.
-Hola, Alana. Tu mamá me ha hablado mucho de ti.
-Si... Hola, Sergio... —Sonreí. —Bueno... Voy arriba, estoy muy cansada.
-Buenas noches, corazón.

Dijo mi mamá y después de eso subí a mi cuarto, ¿Mamá tenía novio? ¿Estaba saliendo con alguien? No me molestaba que saliera con alguien, al contrario, me gustaba ver que estaba siguiendo con su vida. Pasaron las semanas y llego mi cumpleaños número diecinueve... Pepe hizo lo posible por estar conmigo, pero le fue imposible, pero se encargó de mandarme nuevamente un vídeo cantándome, podía seguir así el resto de mi vida sin cansarme, escucharlo cantas únicamente para mí era algo increíble. Axel y mi mamá organizaron una pequeña fiesta, la noche fue demasiado tranquila, Miguel y Mireya estuvieron conmigo, incluyendo algunos amigos más, casi al final, llego un ramo de flores exageradamente grande, era de parte de Pepe, como siempre tuvimos que decir que Axel me lo había dado y que era una sorpresa, me había encantado el detalle de Pepe, no era un novio detallista pero cuando lo hacía me sorprendía de maneras enormes. A pesar de que Junio era "mi mes" seguía siendo algo triste estar sin Pepe, no podía mentir, era algo dependiente de él, pero sabía esconder bien mis sentimientos para no demostrarles a todos que estaba mal. Por fin se termino mi cuarto semestre, ya solo faltan tres años más y podía ser libre, en cada final de semestre Pepe me decía lo orgulloso que estaba de mí, que esperaba que llegara lejos y que no me rindiera por nada.
Cuando Julio apareció llegó junto a varios temores. Llame a Axel para salir, llego a la casa y caminamos como de costumbre a la plaza.

-¿Me vas a decir que tienes?
-Ya... Mira... Hace dos meses cuando fui al D.F con Pepe...
-¿Si?
-Bueno... Estuvimos juntos, tú sabes... —Mis palabras eran lentas.
-¿Puedes completar una oración sin hacer tantas pausas?
-El punto es que tengo un retraso de dos meses, Axel... —Dije de golpe.
-¿Qué? No... Espera, ¿qué?
-Creo que estoy embarazada... —Mi voz hizo eco en toda mi cabeza, realmente creía que estaba embarazada de Pepe... Pepe Madero.
-Repítelo... Es que no te lo creo, ¿no aprendiste nada con César?
-Es diferente... —Axel se pasó las manos por la cabeza y respiró profundamente.
-¿Alguien sabe?
-No... Solo tú.
-Entonces... Esto haremos... Hoy iré a comprar las pruebas. —Asentí. —Después vendrás a mi casa y te harás las pruebas... Y después... Si nos queda duda ya haremos la de sangre.
-Si... Si, esta bien.
-Alana, ¿en qué te has metido? ¿Se te olvida quién es?
-No se me olvida, nunca se me olvida...
-¿Entonces? Corazón, estamos metidos en un lío...
-¿Estamos? Creo que solo Pepe y yo...
-Si claro, ve y explícale a tu mamá que estas embarazada de un hombre más de diez años mayor que tú, que soy gay y que por tanto ni siquiera me atraes...
-Carajo...
-Tranquila... Puede que sea solo un simple retraso.
-Estoy muerta...
-Tranquila, no va a pasar nada...
-Pasa que no voy a tener como explicar en casa, en la escuela, en donde sea, quien es el papá del niño...
-¿Y a quién carajos le debes explicaciones? —Me tape la cara y trate de no gritar.
-Estoy muerta. Fin. Mi mamá me va a correr de la casa, va a demandar a Pepe y todo se va a ir a la mierda.
-¡Deja de ser tan negativa!
-Realista, carajo... Realista.

Estuvimos hasta tarde, agradecía demasiado tener una amistad como la de Axel, tan comprensivo... Me dejo en la puerta de mi casa y se despidió, el iría a comprar lo necesario para mañana. No podía ni dormir, mis sueños me traicionaban y mis pensamientos le hacían segunda, cuando me di cuenta ya eran las ocho de la mañana, Axel me acababa de mandar un mensaje "No hagas del baño, tiene que ser la primera del día." Me acababa de pedir lo casi imposible, me rendí y me bañe, termine de arreglarme, mamá estaba trabajando así que no tenía ni un problema con ella, llegue a la casa de Axel y ya estaba en la sala, me entrego las pruebas e hicimos todo lo indicado en las diferentes instrucciones, estábamos sentados en su sillón con cuatro pruebas diferentes frente a nosotros puestas en la mesa, trataba de respirar pero estaba demasiado nerviosa, cuando por fin estuvieron listas las pruebas, me rehusaba a ver.

-¡Tenemos que verlas, Alana!
-Tengo miedo, Axel.
-Ya, lo haré yo, pues... —Se acercó a la mesa y solo escuche un susurro.
-¿Qué pasa?
-No se...
-¿Cómo que no sabes?
-Ven... —Cheque las pruebas y dos decían negativo y dos positivo.
-¿Qué? —Dije viendo fijamente los tubitos. —No... En serio. ¿Qué?
-Estoy confundido.
-Yo también... Creo que me debería hacer la de sangre. —Dije mirándolo fijamente.
-Leí que tenemos que esperar dos semanas después de que te haces la de orina.
-Mierda... —Me senté en el sillón, Axel envolvió los tubos en un rollo y me los entrego.
-Tendremos que esperar. ¿Hace cuánto lo hicieron?
-Fue... El cuatro de Mayo...
-Hasta fecha exacta tienes. —Dijo tratando de subirme los ánimos.
-Lo sé porque fue justo antes de que Kathy falleciera...
-Diablos... —Hizo una pausa. —En caso de que estés... Ya estás a días de tener tres meses.
-Así es... Demonios... Tres meses, Axel.
-No pasa nada... No pasa nada... Nos vamos a calmar porque no estás embarazada y todo va a estar bien. —Preparo algo de comer mientras yo me calmaba, me entrego un plato de comida y se sentó junto a mí.
-Si nos dejamos de ver, gracias por todo.
-¿Por qué nos dejaríamos de ver, Alana?
-Vamos... Tengo muchas opciones para irme.
-No tienes que irte, no lo hagas... —Mire al suelo.
-Aún no sabemos qué pasará.
-Estaremos bien, Alana...
-Gracias por apoyarme, Axel...
-Tenemos toda la vida juntos, no apoyarte sería igual a decir "Me enojo porque no me dices que tu novio es nuestro ídolo" y dejarte de hablar sin importar las razones que tuvieras para no haberme dicho. —Me comencé a reír como idiota, Axel le podía dar un toque gracioso hasta al más pésimo momento.
-Algún día tendrás que perdonarla.
-¿Tú ya lo hiciste?
-Claro. Es mi me... Era mi mejor amiga, yo no seré la inmadura aquí... —Hubo un silencio sepulcral.
-¿Qué va a pasar?
-¿A qué te refieres?
-¿Le dirás a Pepe?
-Claro que le diré... Es el papá y tiene derecho a saberlo, ya sabrá el como maneja la información, pero de mi parte no será un secreto.

Estaba tratando de analizar la situación, imaginando todas las posibilidades, como le diría a mamá, a Miguel, ¿qué pensaría la gente al suponer que no tengo novio y quede embarazada? Como Axel siempre me decía, no vivo del qué dirán, pero aún así nada iba a ser fácil.
Hable con Pepe un par de veces las semanas que tuve que esperar para poder hacerme la prueba definitiva, prefería no hacerle mención de nada hasta estar cien por ciento segura de que iba a pasar, cuando se cumplió el plazo de espera, Axel me llevó al doctor y estuvo conmigo todo el rato.

-¿Usted es el novio? —Dijo la enfermera mientras me limpiaba el brazo de donde me sacarían sangre.
-No, yo soy su hermano. —Dijo Axel y sonreí. Cuando iban a meter la aguja Axel tomó mi mano. —Tranquila, Alana. No va a pasar nada.
-¿Cuánto se tarda en salir la prueba?
-De una a dos horas.
-Gracias... —Termino el proceso de sacar la sangre y me dejaron sentada un rato. Estuvimos dos horas esperando, cuando entró el doctor al consultorio, me senté en la silla frente al escritorio y Axel se sentó junto a mí.
-Ya tenemos los resultados... No sé si quiere abrirlo usted o se lo digo yo. —Me quede callada.
-Dígalo usted, por favor. —El doctor asintió y abrió el sobre.
-Señorita Lira, usted tiene casi 16 semanas de embarazo. —Mi cara cayó en mis manos y solté un grito.
-¿Está seguro?
-Totalmente. —Asentí. Me entrego el papel y venia toda la información, le agradecí y salimos del consultorio.
-Me voy a morir, sino, mi mamá me mata.
-Tranquila... —Hizo una pausa. —Tienes que hablar con Pepe.
-No... No lo haré.
-¿Y qué? Le esconderás el embarazo y te cambiaras de nombre, país y todo.
-Es un buen plan...
-¡Alana! Tienes que hacerlo... Hazlo. —Saque mi celular y busque su numero.

"-¿Bueno? —Hace meses que su voz no me causaba tanto terror.
-¿Cómo estás?
-Bien, ¿y tu? Te escucho distinta, ¿pasa algo?
-Si... Pero yo creo que es algo que necesito decirte en persona...
-No me asustes.
-No, perdón... No quiero que te asustes.
-¿Es urgente?
-Demasiado...
-Vaya... Bueno, en dos semanas tendré un concierto en el D.F, hablarle con los encargados para ver si me puedo ir desde antes..."


Mejeje, Dije que no les subiría todos los días, pero pienso: "Si ya tengo el capítulo terminado, ¿para qué lo quiero solo para mí?" Y luego los subo, jaja...

Los amo, gracias por tanto, perdón por tan poco.❤️😩

Faltan 30 días para el concierto aquí en mi hogartsss.❤️❤️❤️

Reina de Uxmal.🙅🏻🐼

Usted. (José Madero)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora