-¿Por qué lo dices?
-Le llame para saber cómo estaba.
-¿Si?
-Me hablo mal... No sé cómo explicarlo.
-Tal vez solo está cansado, dale tiempo, han cambiado muchas cosas y no sabe cómo tomar todo.
-¿Tú crees?
-Claro, tienes que calmarte, esto le puede hacer daño al bebé.
-Creo que si... Tienes razón. —Subimos a mi habitación, se sentó junto a mí mientras yo trataba de contarle lo que había pasado con mi mamá, sonó mi celular, me fijé en la pantalla y era Pepe.
-Anda habla con el, no te puedes poner mal.
-Bueno... Está bien.
-Te traeré comida mientras. —Asentí.
"-¿Qué pasó? —Dije tratando de no romper en llanto.
-Te quería pedir disculpas por cómo te hable, no te lo mereces.
-Esta bien. No pasa nada...
-Alana, te amo demasiado, perdón. Trataré de ir a verte pronto.
-Tranquilo, tal vez te estoy exigiendo demasiado, creo que debería darte un tiempo para que proceses todo lo que está pasando.
-Perdón.
-Esta bien, también te amo demasiado.
-¿Soportaremos hasta noviembre?
-Hasta Noviembre y más, Pepe.
-Cuida a mi bebé y dile a Marcelo que te lleve a las citas con el doctor.
-Si, Pepe.
-Me tengo que ir, pero hablamos mañana, ¿sí?
-Claro, te amo.
-Yo también te amo." Colgó y me quedé viendo a la cama mientras mi corazón regulaba su pulso.
-¿Todo bien?
-Tenias razón, él solo está presionado.
-Lo ves, tienes que calmarte.
-Estoy muy histérica estos días, perdón.
-No pasa nada. —Sonreí y Marcelo me entrego la comida. Marcelo se fue al cuarto en que se estaba quedando y yo me acurruqué en la cama. Al siguiente día, trate de no volverme loca con pensamientos tontos, cuando llegue Jenny estaba en la entrada, me recibió y tomo mi mochila, me causaba cierto agrado que ella se preocupara tanto por mi, Sandra estaba en el patio central terminando una tarea, nos sentamos junto a ella a esperar la hora de entrar, Elia pasó junto enfrente de nosotras con Andrea y May, solté una risita cuando las vi y pensar que hace un año atrás nadie nos separaba. May me volteo a ver y abrió los ojos como platos, mire hacia mi panza y se notaba ese bulto traicionero, May se alejó sin previo aviso de las chicas y se acercó a mí.
-Alana... ¿Podemos hablar? —Aún tenía ese aire de tranquilidad que me hacía no poder negarle algo.
-Claro. ¿Me esperan un momento? —Jenny y Sandra asintieron y me aleje con May.
-Sabes que yo odio los chismes y odio que hablen solo por hablar así que necesito preguntarte algo.
-¿Qué pasa?
-Espero no te ofendas pero realmente quiero que me contestes esto.
-Te escucho.
-¿Estás embarazada? —Sonreí, cuando la escuche preguntarme eso, solo ella podía preguntarte algo así y no sentirte incomoda.
-Si... Estoy embarazada. —May se tapo la boca como señal de impresión y yo solté una carcajada.
-¿Es broma, cierto?
-No... Tengo tres meses, casi cuatro.
-Dios mío... Muchas felicidades, Alana... —Agacho la mirada. —Perdón por alejarme tanto.
-Lo entiendo, tienes más tiempo conociendo a Andrea, sería algo cruel dejarla a ella por mi. —Se quedó pensativa y me miró fijamente.
-¿Y... Se puede saber de quién es?
-Aún es secreto de estado. —Ambas reímos y me abrazo.
-Espero nos podamos ver algún día, Alana.
-Sería lindo, May. —Me abrazo por última vez y regresó con las chicas, yo camine con Jenny y Sandra que ya me esperaban para entrar a clases.
-¿Y dónde estás viviendo? —Jenny preguntó camino al salón.
-Pues con el... Digamos que a mi mamá no le gusto ni un poco esto.
-Vaya, qué lindo que vivas con el papá de tu bebé. —Sonreí y asentí. Cuando salimos, Marcelo ya estaba en el estacionamiento afuera del carro.
-¿Por qué tan temprano? —Lo salude y el guardo su celular.
-Sali temprano y no te quería hacer esperar, pero necesito de urgencia ir al baño.
Ambos reímos, caminamos hacia los baños de la escuela, mientras él hacía sus necesidades yo me puse a revisar mi celular. Sentí una mirada muy pesada, era la misma chica que nos había casi seguido la primera vez que vino Marcelo, trate no prestar mucha atención a esto, cuando Marcelo salió preferí no explicarle lo que, al menos yo creía, estaba sucediendo, caminamos hacia la salida y si, la chica venía, no detrás de nosotros, pero si podía sentir su presencia, opte por ignorar el hecho.
Después de semanas largas se llegaron las semanas finales de Septiembre y yo no podía estar más emocionada de que llegara Noviembre, tendría a Pepe algunos días y eso me parecía perfecto.
Marcelo siguió con su trabajo y no podía estar más feliz, era verdad que tenía un poco menos de tiempo libre pero él prefería eso a parecer idiota sin hacer nada en casa todo el día y "depender" de su medio hermano.
La doctora nos había dicho a Marcelo y a mí que hasta ahora el bebé tenía salud y si todo seguía bien podría ser un parto natural, decidí comprar algo de ropa y preparar cosas necesarias para cuando naciera el bebé, Marcelo trato de ayudarme y terminamos siendo un fracaso, me decidí por llamar a Mireya.
"-¿Bueno?
-Hola, Mireya...
-Mi niña, ¿cómo estas? ¿Cómo sigue el bebé?
-Todo bien, gracias, Mireya. ¿Cómo está mi papá?
-Bien, ha pensado varias veces en visitarte, le dije que por ahora te dejara descansar y que tu calmaras las cosas con tu mamá.
-Nunca se me habría ocurrido algo mejor, pero tal vez lo llame luego para escucharlo, lo extraño demasiado...
-En algún momento le tendrás que decir que estás embarazada.
-Ah, yo lo sé... Pero aún tengo que pensar muchas cosas.
-Bueno y a todo esto... ¿Por qué tu llamada?
-¡Cierto! Bueno... Te cuento que mientras Pepe esta de gira, su hermano se queda conmigo y estábamos planeando comprar cosas para el bebé y el hospital, pero no tuvimos idea de que hacer y supuse que tú me podrías ayudar.
-¿Y tu mami?
-Vaya... Tengo semanas sin verla... La he visto una vez en casi dos meses.
-¿Y no has pensado en arreglar las cosas?
-Lo intente pero no funcionó. —Hubo un silencio.
-Esta bien, estaría demasiado encantada de ayudarte para comprar todas esas cosas.
-Gracias, Mireya... —Aplaudí de la emoción.
-¿Te parece si paso por ti?
-Me encantaría...
-En una media hora estoy ahí.
-En serio gracias, te veo en un rato.
-Adiós, mi niña."
Colgué, llame a Marcelo para decirle que estaría afuera, estoy segura que estaba a punto de ponerme un rastreador o algo parecido para que no me pasara nada, un rato después llegó Mireya, me llevo a algunas tiendas en las que había ropa de todo los meses, había maletas pequeñas para las cosas del bebé, mientras comprábamos todas esas cosas Mireya me contaba todo lo que había pasado este tiempo con Miguel, él seguía trabajando, mientras que Mireya se decidía por terminar su carrera, lo cual me parecía algo sumamente bonito, le entregue a Mireya todo mi apoyo, realmente me parecía genial que quisiera terminar de estudiar, me convenció de invitar a comer a Fernanda, al final de todo era parte de la familia, la llame y aceptó encantada mientras Fernanda llegaba decidimos guardar las cosas en el carro y después separar una mesa, un rato después llegó Fernanda y se sentó junto a nosotras.
-Déjame decirte que te sienta muy bien el embarazo, Alana.
-Y a ti la vida de casada, Fer.
-Me alegra verlas tan felices, mis amores, sé que no somos nada, y que solo soy la esposa de tu papá y de tu suegro, pero al final siempre las veré como parte de mi familia.
-Yo también te veo como parte de mi familia, Mireya... Eres la esposa de mi papá, la mujer que lo hace feliz, inclusive puedo decir que lo has tenido muchísimo más tiempo que yo y que estés con el, para mí es genial. —La conversación fluyó en otros temas.
-Alana, ¿y cómo haces con Pepe? ¿No está de gira? —Dijo Fernanda.
-Si... Esta de gira y por ahora me quedo con su hermano...
-¿Tiene hermanos? —Dijo sorprendida.
-Un hermano... Con el cual no me llevo mucho, un medio hermano que es con quien estoy y una media hermana pero no la conozco.
-¿Y cómo te llevas con el?
-Muy bien, tratamos de llevarlo con calma.
-¿Cuántos años te lleva?
-Tres años... No estoy muy segura cuantos años tiene Evaristo... El otro hermano.
-¿Y se puede saber porque no te llevas con su hermano? —Dijo Mireya.
-Como todos... No está de acuerdo con esto y no nos llevamos para nada... Con Marcelo es algo distinto, desde que nos conocimos nos llevamos muy bien, su compañía es muy agradable.
-¿Y no has hablado con Pepe sobre qué pasará? No pueden estar siempre así.
-Yo sé... Pero ya lo hablarle con él en persona, odio hablar con él por teléfono, prefiero hacerlo cara a cara, así es mejor.
•
Baia, baia... Al paso que voy termino de publicar la historia está semana... 🌚
A no serrrr... Que tenga mucha tarea, espero les guste el capítulo, como siempre, no dejo de agradecer votos, comentarios, mensajes, todo.❤️
Los amo.🌚❤️
—Reina de Uxmal.🙅🏻🐼❤️
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Usted. (José Madero)
FanfictionJugamos con el destino, quisimos mentirnos, quisimos crear un futuro que no nos correspondía. Existen amores que jamás se podrán cumplir. Esos éramos nosotros.
