-Si, después hablaré con ella. Gracias por no matarme o a Marcelo...
-Esta bien, no pasa nada, pasó por algo y no hay vuelta atrás. —Lo abrace, me despedí de Mireya y David. Cuando salí me di cuenta que Marcelo también tenía sus cosas en el carro.
-¿Sacaste también tus cosas?
-Claro, justo cuando te fuiste me di cuenta que no te podía dejar sola en ningún momento.
-Gracias, Marcelo. —Manejamos casi dos horas y yo ya me estaba frustrando.
-Ya mero llegamos, tranquila. —Llegamos a una pequeña privada, entramos al lugar y el guardia detuvo a Marcelo.
-Buenos días, señor Madero.
-Buenos días, ¿pasa algo?
-Si, lo están esperando en su casa.
-¿Ah sí? No esperaba visitas.
-Su hermano mayor, José, lo está esperando.
-Oh, gracias. —Mi corazón se aceleró, ¿qué tan rápido podía llegar Pepe? Habían pasado menos de siete horas, Marcelo se detuvo y me volteo a ver.
-No sé qué hacer.
-Haremos lo que tú digas.
-Le diré que me quedaré contigo, que él perdió todo derecho a reclamarme, que ni se le ocurra decir una sola palabra.
-Puedes regresar con el.
-¿Y qué me vea la cara de idiota? No... -Llegamos a la casa, ahí estaba la camioneta de Pepe, trate de no llorar ni gritar. Bajamos del auto, cuando Pepe nos vio bajo de la camioneta.
-Alana, escúchame. —Se acercó hacia mí y negué.
-No me toques.
-¿Por qué lo haces más difícil?
-¡Compórtate como un adulto! Me engañaste por no sé cuánto tiempo, teniendo un bebé en espera, teniendo casi tres años juntos.
-Perdóname, no sé que me pasó.
-¿No sabes que te pasó por dos meses o que se yo cuantos? —Marcelo estaba con los puños cerrados a unos cuantos pasos de mi.
-¿Me podrás perdonar?
-No vas a borrar nada con un perdón.
-Ya déjala, tienes que saber aceptar lo que hiciste. —Hablo Marcelo quien se estaba tragando muchas cosas.
-¿Qué haces con el? —Se limitó a decir. Ninguno de los dos hablo. —Alana...
-Va a vivir conmigo. —Dijo Marcelo.
-¿Qué? —Dijo Pepe incrédulo.
-Que voy a vivir con el.
-¿Por qué? ¿Por qué con el?
-Porque ha estado todo el tiempo en que tú no estuviste.
-No fue porque no quisiera.
-¿Ah sí? ¿Y las veces que estuviste con Krizia no pudiste tomarte un tiempo para verme a mí? —No respondió. —No te preocupes por responder, pero quiero que esto lo tomes como una despedida.
-¿Disculpa?
-Ya lo dije, esto es nuestra despedida.
-No me vas a alejar de mi hijo.
-¿Yo alejándote, Pepe? ¿En serio? No te confundas, yo no fui quien arruino esto.
-¿Y qué? ¿Te vas a quedar con Marcelo y vas a formar la familia perfecta con el?
-No, voy a formar una familia con quien me hizo feliz, con quien me apoyó cuando tú ni siquiera me pudiste dar la cara y decirme que ya no sentías nada.
-No es que no sintiera nada, Alana... Es que ella regresó y yo...
-Y tú me mentiste diciendo que ya no sentías nada por ella.
-¿Y tu venganza será con mi hermano?
-No... No te confundas. —Marcelo estaba a un lado mío tratando de no meterse mucho. —Esto no es una venganza... Estoy cansada de que todos me pidan disculpas, de que todos piensen que con un simple "Perdón" van a quitar todos los daños.
-Alana... Si te quise demasiado.
-¿Te quise? —Mi corazón palpito aún más fuerte. —¿Me quisiste? ¿Pasado?
-No quería hacerlo de esta manera.
-Pudiste ser sincero y hubiera dolido menos.
-Te lo quería decir... Después llegó el bebé y todo... —Deje de escuchar todo lo que tenía por decir, ella ya estaba antes del bebé.
-¿Desde cuándo estás con ella?
-No se me hace justo decírtelo.
-Dime.
-Casi seis meses.
-¿D.F? —Dije en un susurro.
-Ella estaba ahí cuando yo fui, joder... No sabes cuántas ganas tenía de acabar con esto desde ese momento, no se me hacía justo lastimarte. Estaba en un bar, la vi de inmediato, me sentí...
-Te sentiste como un maldito adolescente sin saber qué hacer... Eso mismo sentías conmigo, o al menos eso decías sentir. —Hubo una pausa casi eterna.
-Si lo sentía... Lo sentí mucho tiempo.
-No te creo, ya no creo nada que venga de ti, Jose. —Hizo una pausa.
-Estaba destruido, después tu llegaste, no sabía ni qué decir, le dije a Krizia que no me buscara más, que estaba con alguien más. Pasó lo de Kathy... Estabas mal, yo estaba herido y confundido... Krizia sabia que yo aún le pertenecía.
-Y es verdad... Tú nunca te entregaste por completo.
-¿Y tú sí? —Salió una risa sarcástica de mi.
-¿Te atreves a dudarlo?
-Perdón... —Hizo una pausa. —Desde el momento en que ella me pidió otra oportunidad sabía que lo nuestro ya había terminado...
-¿Y por qué te acostaste conmigo aun cuando ella regresó? ¿Por qué no terminaste todo?
-Quería probarme que aún te quería. —Le solté una cachetada, Pepe solo se limitó a asentir. —Me merezco esto y más.
-Pero ten en claro algo, Jose. —Me acerqué a él. —El hecho de que tu hermano este junto a mí, no te va a dar ni un solo derecho a meterte en la crianza, en la vida de él, o en las decisiones que tomemos Marcelo y yo.
-¿Estás dispuesta a cambiar toda tu vida?
-Ya la cambie muchas veces por ti, una más no me va a destruir.
-No me alejes de el, no me tortures así. —Se acercó y me intento abrazar, su roce aún provocaba mucho en mi, pero el orgullo me podía ganar.
-Estas recibiendo lo que sembraste.
-¿Por qué mi hermano?
-Tu fuiste quien decidió todo esto, no yo. —Asintió destruido, pero yo ya no podía caer en él, ya había tenido suficiente.
-No me prohibas verlo... Por favor.
-No, pero no será tu hijo y lo sabes. —Su cara se veía abatida. —Esto ni siquiera te duele por mi, por el tiempo juntos...
-No quiero que pienses que nunca te quise... Que nunca te ame.
-Esta bien, yo supe desde el primer día, desde el primer concierto... Qué tú no eras mío y que probablemente nunca lo serias, hasta se podría decir que me engañe sola.
-Marcelo será mejor padre que yo. —Sentí una punzada en el corazón y combinada con otra en la panza, acaricie mi panza y segundos después sentí a Marcelo a un lado mío.
-La doctora te dijo que era suficiente de vibras negativas, Alana. —Voltee a verlo y ahí estaba: mi ángel personal, era verdad que no sentía nada a comparación de todo lo que sentía por su hermano, pero en el había algo que en Pepe no. Ganas de entregarse al cien por ciento, algo completamente sincero.
-Estaré bien. —Voltee de nuevo con Pepe. —Solo te quiero agradecer, me diste buenos ratos, me diste algo que me acompañara por el resto de mi vida, a alguien que ya no me dejará sola, y por todo esto, me agrada que seas feliz, que Krizia pueda lo que yo no.
-Espero Marcelo te de la misma felicidad. —Sonreí.
-Gracias, Pepe. —Volteo a ver a Marcelo, quien aún tomaba de mi brazo, mientras yo acariciaba su brazo inconscientemente, le sonrió y subió al auto. Me sentía agotada en ese momento.
-¿Estás bien?
-Creo que si... ¿Hice bien? No me siento bien.
-Acabas de dejar a alguien importante en tu vida, obviamente no te vas a sentir bien.
-Supongo que si... —Me hundí en sus brazos tratando de buscar alguna calma.
-¿Quieres entrar?
-Por favor. —Entramos juntos, era de un piso, pero era realmente espaciosa, me gustaba lo sencilla que era. —Es muy bonita...
-Se que no es muy grande, pero mientras decides que hacer será perfecta. —Sonreí. —Iré por las cosas, no te muevas de aquí.
-¿No hay nada en que pueda ayudar?
-¿Separas las cosas mientras te las traigo?
-Esta bien. —Salió y comenzó a traer las cosas, yo veía que podía acomodar, después de casi dos horas de separar todo, terminamos.
-Ven, te llevaré a tu cuarto. —Asentí. Cargo uno de los bultos de ropa que tenía acomodado, me llevo a un cuarto junto al que supuse era el suyo.
-Gracias, Marcelo.
-Te iré trayendo las cosas mientras tú te acomodas. —Cuando termine de acomodar las cosas, camine al cuarto de Marcelo.
-No quiero que pierdas relación con tu hermano por mi culpa.
-No pasara... Tranquila.
-No puedo estar tranquila con esto.
-¿Y tus papás?
-Ya sabremos cómo arreglarlo.
-Esta bien... —Me acerqué y él me abrazo. —No deberías hacerte cargo de algo que no es tuyo.
-Alana, hemos estado juntos casi más de tres meses, estar contigo me ha enseñado lo fuerte que eres como mujer, que no dependes de ningún hombre y que no me importaría cuidar a un niño que no es mío...
-Pero es de tu hermano.
-Los detalles sobran.
-Me impresiona la facilidad con lo que quieres ignorar el trasfondo de todo esto.
-No es fácil, pero es lo mejor.
·
Ya estoy editando los capítulos, no aguante verlos sin acomodarloooos, me sentía asquerosa y le robe el celular a mi mamá para editarlos,😭.
Espero les gusten los capítulos, mis bebes hermosos. Yo se que es un giro muuuuy grande, pero esperó les guste...
—Reina de Uxmal.❤🙅🐼
ESTÁS LEYENDO
Usted. (José Madero)
FanfictionJugamos con el destino, quisimos mentirnos, quisimos crear un futuro que no nos correspondía. Existen amores que jamás se podrán cumplir. Esos éramos nosotros.
