Y era verdad... Todo estaba "en nuestra contra" ¿o no? Digo, al final del día, solo éramos amigos.
-Y yo pienso... —Interrumpió Arturo. —Yo pienso lo mismo que Kro. Las cosas no son fáciles entre ustedes, ¿me explico? Eres casi 16 años menor que el, es famoso... Ni siquiera eres mayor de edad. Y no tengo nada contra eso, de hecho creo que eres genial, sin importar tu edad. Pero no todos lo ven así. —Veía al suelo y buscaba excusas para no ver a los ojos a Arturo.
-¿Estas bien? —Sentí la mano de Arturo en mi hombro.
-Si, estoy bien. No te preocupes. —Sonreí de lado.
-No te pongas mal por lo que te dije. No fue mi intención hacerte sentir mal.
-No, esta bien... Fuiste realista, es mejor eso a que me estén mintiendo, dándome esperanzas donde no las hay.
-Tampoco pierdas las ilusiones.
-Yo creo que es mejor mantenerme al margen de la realidad con Pepe. —Kro escuchaba todo lo que decíamos, pero no daba su opinión y eso me ponía de nervios. Se acercó Pepe con Arturo, toco su brazo y le indicó que seguía de preparar algo, Kro se paro y se fue junto a el.
-¿Pasa algo? —Se acercó Pepe a mi y acercó el banquito donde estaba sentado Arturo.
-¿Qué? No, solo estoy estresada.
-No te debí traer aquí, ¿verdad?
-No, al contrario, me agrada, me gusta verlos ensayar, es por todo lo que pasa en mi casa.
-¿Por qué no intentas hablar con tu mamá? No puedes ir por la vida dejando pasar ese tipo de cosas.
-Es que ella simplemente no esta en casa, ni siquiera cuando esta. —Arqueó las cejas. —Hace un tiempo falleció mi abuelo, y a mi mamá solo le importaba eso, mi hermano y yo dejamos de existir en ese tiempo, más de lo normal. Y ahora mi abuela esta enferma... El día del restaurante empezó, mamá tiene su auto descompuesto, le llamo a Alex solo para que fuera por ella, ni siquiera le importo que yo no tuviera como irme... ¿Te das cuenta de las cosas? Ni siquiera la he visto el día de hoy.
-¿Y tu papá? —Tenía tiempo sin que me preguntaran eso, cuando lo escuche solo pude soltar una risa sarcástica.
-No se, no lo conozco. Mi mamá se ha encargado de que sea un fantasma en mi vida. Tenía unas fotos de él, pero ella las desapareció cuando empece a preguntar por el.
-¿Y tu hermano no te habla de él?
-Nunca le he querido preguntar, ¿y si no es el mismo? —Dije en voz baja. Con un tono de burla.
-Yo creo que tienes derecho de saber quien es tu padre y tu mamá no te puede quitar ese derecho.
-Estoy bien, no es como que me urgía tener un papá, cuando nunca has tenido uno no te da por extrañarlo.
-¿Te digo algo cambiando de tema por completo?
-Por favor. —Ambos sonreímos.
-Llevamos toda una salida juntos sin pelearnos, ni gritarnos.
-Ya es algo, ¿no?
-Claro, ya podemos ser personas civilizadas juntos.
-Me agrada estar contigo, me haces olvidarme un rato de mis problemas. Y me haces sacar lo peor de mi. —Se acercó y me abrazo, tenía los ojos cerrados, su cuerpo estaba un poco arqueado, yo estaba sentada y tenía mis brazos alrededor de su cintura. Cuando voltee, Arturo estaba tomando una foto, cubrí mi rostro, Pepe no me soltaba y yo no planeaba hacerlo.
-¡Váyanse al carajo! —Dijo Pepe, voltee al otro lado y Ricky estaba tomando una foto.
-No te preocupes, la foto ya esta mas que subida y publicada.
-¡Puta madre! No la subas, bórrala.
-Lo siento, ya está publicada.
-Si sale su cara por favor bórrala, no quiero que tenga problemas.
-No sale su cara, solo la tuya de enamorado por completo.
-Perdón por eso. —Le sonreí.
-No importa, tranquilo. No me preocupa, solo que no salga mi cara.
-¡Si se ve si quiera un ojo de ella te voy a romper la cara, Ricardo! —Dijo apuntándolo.
-No sale nada, no estés jodiendo.
Estuvo todo muy tranquilo, entre ratos Arturo y yo platicábamos, nos pusimos de acuerdo para el día siguiente. Cheque las fotos de Ricardo y ahí estaba, en realidad parecía que estábamos enamorados. El me tenía agarrada de la cintura, y yo igual, mi cara era cubierta por la suya. Arturo vio que estaba haciendo, y me mando un mensaje. "Te la regalo.😏" y era la foto desde su lado, yo tenía mi cara recargada en su hombro, desde cualquier lado la foto se veía hermosa. Ya eran casi las nueve y media. Era verdad, teníamos casi siete horas juntos y no habíamos discutido ni gritado para nada. Mientras los seguía viendo ensayar, recibí una llamada, era Alex.
"-¿Bueno? -Conteste tranquila.
-¿Estas muy lejos? ¿Tienes como llegar al hospital? —Se oía acelerado.
-Si, si tengo como llegar al hospital, ¿pasa algo? —Arturo estaba cerca y escucho, le hizo señas a Pepe y el se acercó conmigo.
-La abuela acaba de fallecer, me marcaron del hospital para avisarme. Me tengo que ir, como puedas ve para allá.
-Bueno... Esta bien, voy para allá. ¿Estas bien?
-Yo si, ella... No se.
-¡Joder!" Colgué y voltee a ver a Pepe.
-¿A cual hospital? —Se acercó a mi.
-No quiero causarte molestias.
-Esta bien, yo te traje aquí, lo justo es que yo te lleve. —Di una media sonrisa.
-A la 33. —Asintió. —¿Me dejas despedirme?
-Claro, te espero afuera. —Me acerque con Arturo y toque su hombro.
-¿Qué pasa? —Dijo Arturo levantándose.
-Me tengo que ir. Ocurrió algo.
-¿Esta todo bien? Quiero que me mantengas informado, por favor. —Asentí y me abrazo. Me despedí de los demás y salí bajando las escaleras de la parte de afuera, podía ver el carro de Pepe, estaba adentro viendo su celular. Subí y me sonrió.
-Me acabo de dar cuenta de algo. —Le voltee a ver. —No tenemos ni una semana conociéndonos.
-¿Y eso es bueno o malo?
-Un poco de ambos. —Dijo saliendo del estacionamiento del estudio.
-¿Por?
-Tenemos al menos cuatro días conociéndonos, tres de ellos nos hemos peleado, reconciliado, mandado a la mierda...
-Problemas de adolescente...
-Creo que no deberían juntar nunca a una adolescente hormonal y a un viejo amargado. —Ambos sonreímos. Me volteo a ver en un semáforo. —¿cuál es la urgencia del hospital?
-Mi abuela falleció. —Dije sin demostrar empatía alguna.
-Lo dices como si no te doliera.
-No es eso. Solo que no soy muy unida a ella, era mas con mi abuelo, pero pues... Es mi abuela, ¿tengo que quererla, no?
-No tienes. No es tu deber. El que sea tu abuela no significa que la tengas que querer.
-Claro que si.
-No, el hecho de que sea tu abuela, solo las une la sangre, si ella no trato de unirse más, no es tu culpa.
-Creo que tienes razón.
-Yo siempre, Alana.
-Gracias por traerme, me hubiera tardado años en taxi.
-¿En serio crees que te dejaría ir sola? Aparte es muy alejado, y no pasa nada si te llevo. —Puso música en lo que llegábamos. Tenía las facciones muy serias, en realidad cada que sonreía apreciaba el segundo, se veía hermoso. —Toma una foto, duran más.
-¿Me dejarías? —Sonrío.
-Las que quieras. —Saque mi celular, le tome algunas manejando.
-Creo que te acabo de dar mucho derecho. —Ambos reímos.
-Perdón. Ya no lo haré. —Escondí mi celular.
-Es broma. —Se estacionó, ya habíamos llegado. Iba a abrir la puerta y me detuvo. —Eres muy apresurada, mujer. —Bajo del carro y me abrió la puerta. Al bajarse la luz le daba directamente en la cara.
-Espera... ¿Si? —Le iba a tomar una foto y frunció la cara. Después se acercó a mi, me deje llevar y tome una juntos.
-Es una bonita foto. Pero anda, te tienes que ir, te están esperando.
-No recordaba mi realidad.
-Cuidado... —Me abrazo, espero a que entrara al hospital y arranco. Marque el número de Alex.
"-¿Bueno?
-¿Alana? ¿Dónde estás?
-En la recepción. ¿Dónde están ustedes?
-Arriba, voy por ti."
Colgué, decidí mandarle un mensaje a Arturo mientras esperaba a Alex. Le conté que había pasado, llego Alex y subimos a la habitación. Mamá estaba llorando, nosotros solo la veíamos, aun no sabia como reaccionar. Alex me abrazaba, pero tampoco lloraba.
-Llámalos ya, que ya se lleven el cuerpo. —Dijo mi mamá parándose de la silla. —Despídete de tu abuela, Alana.
-Si, mamá. —Me acerque a la cama. No sentía que fuera ella. No parecía la abuela, se veía más cansada, no la reconocía. Bese su mano, derrame una lagrima. En realidad no la quería tanto... Pepe tenía razón, no era mi obligación quererla. Si estaba llorando era porque la muerte era algo que no soportaba, algo que aun no lograba entender. Me levante de la cama y voltee a ver a las personas que venían por el cuerpo. Me acerque a mi hermano y nos abrazamos, veíamos como se la llevaban.
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Hola, chicas. Tarde algo en subir por algunas cosas. Una llevo a otra, les cuento aunque no les importe jaja.
Esta semana estuve muy enferma en el hospital y muy sedada (realmente, sedada.) comencé a escribir en un estado no muy consiente. Y había puesto cosas que no iban aun o adelanté cosas y entonces los primeros capítulos no tendrían sentido. Anoche que estuve con mis cincos sentidos, estuve editando todo, no dormí nada porque quería dejar todo acomodado. Edite y borre mas de cuatro capítulos, pero bueno... Era todo lo que tenía que contarles, como siempre. Espero les guste el capítulo y estén muy bien.❤️
-Reina de Uxmal.
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Usted. (José Madero)
FanficJugamos con el destino, quisimos mentirnos, quisimos crear un futuro que no nos correspondía. Existen amores que jamás se podrán cumplir. Esos éramos nosotros.
