Keyli Ness:
Fuerte de caracter, amorosa, fastidiosa, trabaja muy duro, grandiosa arquitecta y espontánea, su vida cambiara aun giro sorprendente cuando conoce al atractivo Bruno Collins.
Bruno Collins:
Decidido por lo que le intriga, atractivo, curi...
Este beso me sorprendió, lo correspondí porque me gustó y sentí cosas que no pensaba que sentiría, pero no podría seguirlo sin saber si estaba haciendo lo correcto o si mis sentimientos son exactos, Bruno me gusta mucho, pero por el simple hecho de que me guste no quiere decir que se la ponga fácil o que sea fácil, camino confundida en la enorme casa sin saber adónde encontraría la puerta de lo enorme que es la casa, Bruno me agarra por el brazo haciéndome detener, tiene en su mejilla mi mano marcada, me siento un tanto mal por ello pero se la merecía.
─Keyli no te vayas así, lo siento...solo fue un impulso, eso lo hice por tu comportamiento hacia mí siendo sincero─ me dice preocupado como si temiera de lo que sucedería después de que me vaya.
─Pues controla tus impulsos Bruno, yo no soy una de tus fáciles mujeres con las que te reciben a gusto sin importarles sus sentimientos, además esa una pésima venganza con besarme─ le digo molesta, con sólo pensar que me besó sólo por venganza me hace sentir mal.
─Disculpa sí, solo no te vayas, te puedo dar algo de mi ropa seca para que no te vayas así mojada─ me dice un tanto nervioso como preocupado mientras no sabe cómo mirarme, me relajo, tal vez este de verdad disculpándose.
─Está bien─ le digo poniendo mis manos en mi cintura mirándolo, se relaja un poco con mis palabras.
─Gracias, solo déjame buscarte algo de ropa, acompáñame─ me dice, sube los escalones mientras yo seguirle con mis manos cruzadas en lo que siento las gotas que caen de mi cabello a mis hombros, entramos a una enorme habitación que supongo que es la de él por su olor a perfume en ella, lo veo dirigirse hasta su closet y buscar entre la ropa una camisa blanca y unos calzoncillos, me pareció muy lindo de su parte verle buscando algo para que no me vaya y me sienta más cómoda, mi sonrisa no la pude aguantar, se da la vuelta para darme la ropa e me descubre sonriendo.
─ ¿Pasa algo?─ pregunta intrigado.
─Nada─ le digo cogiendo la ropa de su mano─ Tengo que cambiarme, te importa si...sales─ le digo impaciente mientras se le forma una sonrisa.
─Te espero abajo─ pasa por mi lado y verle cerrar la puerta mientras me quedo en la enorme habitación sola. Termino de ponerme la ropa, salgo de la habitación, bajo a la primera planta, paso la sala de estar pero no lo veo así que al escuchar movimientos en la cocina lo escucho hablando con alguien, entro y lo veo agachado acariciando un perro pastor alemán muy bonito, los ojos de Bruno se cruzaron con los míos, el perro me mira mientras es acariciado por su dueño.
─Es muy hermoso, ¿Cuál es su nombre?─ digo sonriendo mientras me agacho a la altura de Bruno para acariciarlo también, su pelo negro es muy suave, me encanta como es el perro.
─Su nombre es Rocki, Rocki te presento a Keyli─ le dice Bruno sonriendo mientras Rocki me tumba al suelo en lo que me lambe la mejilla haciéndome reír.
─Es muy simpático─ digo riendo, me siento para acariciarlo.
─Tienes suerte, no suele ser amigable con nadie, bueno solo conmigo, pero contigo ha sido una excepción─ dice Bruno poniéndose de pies, me extiende su mano para ayudarme a ponerme a su altura nuevamente, nuestras manos unidas parecieron una, me levanta e dejo de pensar en ello, todavía siento sus labios en los míos, Rocki sale para el patio trasero ladrando feliz.
─Me alegro que sea así conmigo─ digo sonriendo en lo que Bruno me mira intrigado.
─No has sido una excepción solo con Rocki, también lo eres para mí...y aunque todavía no lo creas lo seguirás siendo─ me dice sincero en lo que su sonrisa se forma haciéndome sonreír también.
─Gracias por tus palabras─ digo sonriendo con sinceridad.
─Háblame de ti, si vamos hacer amigos necesito saber de ti cierto─ me pregunta mientras lo veo abrir la nevera y sacar una jarra de jugo de naranja─ ¿Tienes hermanos?─ me pregunta sirviendo el jugo en dos vasos y pasarme uno.
─Tengo un hermano mayor, su nombre es Leonardo, vive en Boston─ digo sonriendo─ ¿Y tú?─ le pregunto.
─Soy hijo único─ me dice sonriendo.
─Oh entiendo─ digo de la misma forma.
─Para mí Santiago es mi hermano, siempre estuvimos juntos hasta crecer, mi padre lo cuido como su hijo por igual─ me dice.
─Eso es muy hermoso.
─ ¿Háblame de tus padres?─ me pregunta, me sorprendo por su pregunta.
─Mi papá es un gran padre, siempre he estado muy orgullosa de él, siempre he amado su forma de ser no solo con la familia si no también con los amigos o conocido, un gran hombre, su nombre es Robert─ digo pensando.
─ ¿Tu mamá?─ me pregunta antes de tomar de su jugo.
─Mi mamá es mi vida, también ha sido una gran madre, dudo que pueda ser mejor que ella cuando tenga hijos, le diagnosticaron leucemia hace dos años─ digo bajo la mirada a mi vaso sin saber que más decir.-deseo que esta pesadilla del cáncer termine, llevo dos años en busca de los mejores doctores.-digo, sus ojos se ven apenados.
─Siento mucho lo de tu mamá, solo tener fe, cualquier cosa, sabes que estoy aquí─ me dice cuando pone una de sus manos sobre la mía mientras entrelaza sus dedos con los míos, mis ojos bajan a nuestras manos unidas.
─Gracias Bruno─ digo sonriendo un poco para luego verle quitar la mano de la mía incomodo─ Conocí tu papá, no lo conozco personal pero es un hombre trabajador─ le digo sonriendo.
─Sí que lo es, también es un gran padre aunque es un hombre reservado.
─ ¿Y tú mamá?─ le pregunto pero escuchamos un ruido provocado por Rocki en el patio trasero así que Bruno y yo nos dirigimos para ver que ha hecho, cuando los vemos nos reímos, ha tumbado la puerta de su casita.
─ ¡Rocki campeón, no te pondré más puertas!─ le dice Bruno llevando sus manos a su cabeza en lo que intenta regañarlo pero al escuchar mi risa Bruno se ríe, haciendo que Rocki mueva su cola contento.
─Ha roto más puertas─ digo riendo mientras acaricio a Rocki.
─Ya he perdido la cuenta─ dice Bruno riendo.
─Qué lindo eres─ le digo a Rocki al darle un beso en su cabeza mientras no dejo de sonreír.
─Ya quisiera ser Rocky─ dice Bruno cruzando los brazos haciendo pucheros y lo miro riendo.
─ ¿Porque?─ le pregunto sonriendo mientras me pongo de pies.
─Se ganó un beso tuyo solo por romper una puerta, pues yo romperé una para ganarme uno─ dice.
─El problema Bruno, es que Rocky se ganó un beso mío a la buena, en cambio tú, solo lo robas─ le digo sonriendo al pasarle por el lado y dejarlo sonriendo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.