—Relájate, tío. La chica ya ha abortado esta tarde—comenta Ben desde el otro lado de la línea.
—Si no lo hacía, lo iba a terminar haciendo yo—bufo, sintiéndome molesto y a la vez aliviado. Hubiera sido un lio tremendo hacerlo con mis propias manos. Simplemente su sangre me hubiera dado asco. Sí, específicamente la de ella.
—Aún me duele la bofetada que me lanzo la muy perra de tu noviecilla—masculla con molestia.
— ¡¿Cuántas putas veces tendré que decirte que no es mi novia?!—grito, molesto.
—No me vengas a joder con eso más, Harry.
—Aparte, bien merecido tienes eso. No cualquiera se deja llamar así.
—Me sorprendes, Harry. Tú eres el primero en decir que las chicas de la membresía son itinerario fácil. ¿Qué está haciendo ella contigo?—reprime una risa pero soy capaz de darme cuenta que se está tapando la boca para no reír.
— ¡Qué mierda dices! Ella no está haciendo nada conmigo.
—Claro que sí.
¿Se nota mucho?
Al cortar la llamada, decido en tomarme una ducha. Quiero despejar mi mente aún más. No estoy satisfecho con lo de esta tarde. Estoy molesto. Molestísimo. Estoy molesto con todos. ¿Lo estoy también de Alba? Pienso que es una buena idea, y me lo estoy planteando, en ir a su habitación y pedirle disculpas por lo de esta mañana; pero, joder, estoy muy molesto también con ella por ser tan descarada con Blumer en la Universidad. Me cabrea. ¿Me cabrea? ¿En serio lo hace? ¿Por qué tendría que fastidiarme tanto algo de ella?
Mi cuerpo me pesa, y mis cabellos caen por mi rostro. Creo que necesito un nuevo corte de cabello ¿Le gustará a Alba que me corte un poco el cabello? ¡Mierda! ¿Por qué sigo pensando en ella y por qué le sigo tomando tanta importancia?
Algo dentro de mí se quebró esta tarde, y siento como si, las partes que están rotas, se estuvieran tratando de juntar y pegar con pequeños actos. Luego de lo que me conto Danielle no he podido estar tranquilo en cuanto a mi culpabilidad. Hubiera sido mi esposa, madre de mis hijos y la persona que me acompañe hasta una tumba. Pero no, no fue así.
Alba Bale. Estudiosa, tonta e inteligente ¿Tonta e inteligente? Eso no es normal. No puedo evitar no reír al pensar en ello. Es que ella tenía un no sé qué que hacía que todo lo que me rodee cambie de perspectiva y de contexto. Es guapa y simpática, pero eso no es lo único que se necesita para la felicidad. Nunca podré amar a alguien, por más que quiera.
Estire mi cuerpo para relajar los músculos. Bajo a la cocina a por algo de beber. Kaire me observa, asustada y cohibida como todos los días.
—Buenas noches—saludo, cogiendo una manzana mientras pienso en qué más decir. Es lo menos que puedo hacer luego de comportarme tan mal con ella esta tarde. ¿Solo esta tarde? Vaya, creo que estoy teniendo un examen de conciencia hoy.
—Buenas noches—sonríe con amabilidad—. ¿Se le ofrece algún café?
—Gracias, pero no. Estoy bien. Solo me llevaré una de estas—le muestra la manzana, ya mordida, y sonrío.
Corro la puerta de vidrio y decido salir al jardín. Mi vista se centra en un solo lugar cuando veo a Alba moverse lentamente en el borde de la piscina. Coge con una mano el móvil y con la otra el auricular que está en sus oídos.
Su cuerpo. Ver cada movimiento era un deleite para mis ojos.
Me acerco sigilosamente para que no sienta, por encima de los cascos, mi presencia, y pongo mis manos alrededor de su cintura su tocarla para acercarme a ella y susurrar:
—Boo.
Se gira y, al parecer, da un movimiento malo con los talones y su cuerpo se tira atrás. Antes que caiga sobre el agua, cojo su cintura y tiro un poco mi cuerpo detrás de mí para mantener el equilibro en ambos.
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Lovesick
Teen FictionNo pensaba que habría relación alguna entre el dolor y el amor, ni que fuera complemento para la felicidad y mucho menos para poder amar a alguien tanto. ¿Es esto en verdad lo que esperaba de él? ¿Podré soportar no tenerlo junto a mí?
