Narra Valentín.
Cel vino a visitarme el domingo, decidió almorzar en casa y la noté más observadora.
- ¿Estás buscando algo?- le pregunté mientras ella miraba las fotos en la sala.
- No hay fotos de tu papá.
- No se habla de él en esta casa.- declaré.
- Qué tu mamá se halla divorciado de él no significa que debas olvidarlo también.
- Él me olvidó primero y se fue con otra.
- ¡Por lo menos está vivo!- replicó mi novia.
- Uy ¿le pasó algo a Ramiro?
- No-no, él está bien, pero Angela no tiene padre y si bien ella dice que no le afecta, yo creo que sí. No me imagino cómo sería mi vida sin alguno de mis padres, me es sumamente triste siquiera pensar en la idea.- dijo ella con escalosfríos.
- Perdón, no tenía idea.- dije abrazando a Cel.
- ¿Alguna vez se te ocurrió llamarlo y preguntarle cómo está?- miles.
- Supongo... igual aunque quisiera no sé cómo comunicarme con él, además se separó de mi mamá cuando apenas había nacido, no es como si realmente lo conociera. Solo sé que se llama Valentino y que por él, al combinar el nombre con el de mi mamá, me llamaron Valentín.
- Lo lamento.- fue su turno disculparse.
-Está bien, tenes razón, nunca hablo de él, porque no sé nada y cuando pregunto mi mamá cambia de tema. Pero se nota que no le gusta que lo mencione, y a pesar de su extraña forma de ser, algo la quiero a mi mamá, y no me parece justo para ella tener que recordarle el hombre que la dejó por otra mujer.
- ¿Y eso cómo lo sabes?
- Porque leí el documento del divorcio hace unos años cuando quise investigar sobre mi padre, y él le había sido infiel con otra.
- Pobre Jazmín.
- Sí, pobre, y no creo que merezca más sufrimiento, ya es suficiente que tenga prácticamente el mismo nombre que ese imbécil.
- Pero vos no sos como él.- me sonrió ella tomando mi mano.
- No lo conozco realmente, pero sí sé que nunca te traicionaría con otra. Admito que me gusta hacer mis bromas, molestar a Sil de vez en cuando, pero...
- Lo sé, y te amo tal cual sos.- declaró Cel besándome.- Creo que podrías hablar con Angela, quizás podrían llevarse bien.
- ¿Qué quieres que le diga? "¡Hola, Angela! Hablamos poco, pero me enteré que no tienes padre ¡cómo yo!"- sugerí mientras mi novia ubicaba la palma de su mano sobre su frente.
- ¡No! No puedes decirle algo así, simplemente acercarte a saludarla. A ella, con tantas mudanzas, no le es fácil hacerse nuevos amigos, menos con la incertidumbre de cuánto tiempo se quedará. Pero yo creo que el tiempo que este aquí, podría conocer a las mejores personas del mundo y entre ellas te incluyo.
- Entiendo, veré lo que se me ocurre, pero no te aseguro que ella se vuelva mi amiga.- quien avisa, no traiciona.
- Sos el mejor novio de todos.- me abrazó ella con ternura.
Llegó el lunes y mi mamá me trajó demasiado temprano porque ella tenía el reloj con la hora de Alemania y aún no lo actualizó. Pero no estuve solo mucho tiempo, vi a Angela llegar con unas gafas de sol puestas y su mochila sobre sus hombros.
- Ho...- llegué a decir pero ella fue directo al baño sin hablar. - ¿Angela?- la llamé golpeando la puerta.- Voy a pasar.- avisé tras no recibir respuesta. Ingresé al baño y noté que sus mejillas estaban empapadas, y sus ojos cristalizados. - Yo te avisé que iba a pasar...- le dije mientras ella me miraba sorprendida por mi entrada al baño de chicas. - ¿Qué te pasa? ¿Te peleaste con Sebas?- ella se limitó a negar con la cabeza. - ¿Te peleaste con tu madre o su asistente?- sugerí y ella asintió apenada.
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4. La Niebla Siempre Con Nosotros.
FanfictionLa cuarta parte de Niebla para que conozcan al cuarto miembro de la familia Gastina.
