Narra Angela.
- Chicos, los planes se adelantaron ¿pueden seguir ensayando sin mí?- les pregunté lista para seguir con mi plan para que Lucas deje de molestar.
- Claro.- afirmó Sil.
- ¿Y yo cómo bailo sin pareja?- cuestionó Sebas.
- Puedo ayudar.- dijo Malena quien había estado observando como mosca.
- Nos vemos.- saludé yéndome antes de que Sebas se oponga.
- Acá estás.- me sonrió Lucas al verme en los lockers quitándome los patines.
- Sí, ¿vamos?
- Por supuesto.- asintió abrazándome de las caderas descendiendo su mano despacio.
- Lucas, ¿sabes que sería fantástico?- pregunté irritada.
- ¿Qué?
- Que fueses más ubicado.- indiqué tomando su mano. -¿A donde vamos?
- A una mesa especial.- respondió guiándome a una mesa servida para dos.
- ¿Organizaste esto para mí?
- Sí, preciosa.- asintió acercándose a mí. Antes no me importaba besar a diferentes chicos sin sentir nada por ellos. Siempre estaba con ellos por tiempo limitado. Pero desde el primer beso con Sebas, siento que lo traiciono al acercarme a alguien más. Creí que con Lucas me distraería de estos sentimientos, pero son más fuertes que yo, y esta sensación realmente no la sé manejar al ser tan nueva para mí.
- No puedo hacerle esto a Sebas.- declaré cuando el muchacho estaba a centímetros de mis labios.
-¿Qué?- consultó apartándose.
- Digo, si prometes dejar de molestar a Sebas y sus amigos, quizás podría haber una segunda cita.- le dije.
- No sé si me vas a convencer con una segunda cita...
- ¿Y unos mimos?- pregunté comenzando a masajear su espalda.
- Uh... sos buena.- reconoció él volteándose a mí.- Pero yo prefiero otro tipo de masaje.- dijo sentándome sobre él.
- Elegí el masaje que quieras, pero deja en paz a Sebas.
- Seguro.- contestó besándome el cuello. Cerré los ojos e intenté imaginar que se trataba de Sebas, pero de pronto alguien me tomó de la cintura y me alzó.
- ¡Ey!- oí a Lucas exclamar.
- ¡Suéltame!- comencé a patalear en el aire sin poder ver quién me agarraba por detrás.
- Ey, de nada.- dijo la voz de Sebas.
- ¿Tenes idea de lo que estás interrumpiendo?
- No me importa, no me gusta verte con él.- declaró. - No cuando falta tan poco para la competencia y deberíamos entrenar en vez de perder el tiempo.
- ¿Perder el tiempo?- reí ya que él no tenía idea de mis motivos para la cita.
- No te rías, Angela. Lo digo enserio, mientras vos andas haciéndote la bonita acá como un pavo real enseñando sus plumas. Los demás nos estamos esforzando demasiado por el equipo, y no es justo que no hagas lo mismo.
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4. La Niebla Siempre Con Nosotros.
FanfictionLa cuarta parte de Niebla para que conozcan al cuarto miembro de la familia Gastina.
